viernes, 22 de junio de 2018

TODA LA VERDAD, de Karen Cleveland

DATOS TÉCNICOS:

Título: TODA LA VERDAD
Título original: Need to Know
Autora: Karen Cleveland
Traductora: María José Díez Pérez
Editorial: Planeta
Colección: Planeta Internacional
ISBN: 978-84-08-18241-2
Páginas: 448
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta





Desde que en septiembre de 2017 dimos los primeros pasos en la iniciativa #SoyYincanera, ni Carmina ni yo fuimos conscientes de todo lo que daría de sí. Abrimos boca con Víctor de Árbol y su novela Por encima de la lluvia y todavía no nos hemos saciado. Leer es lo que tiene: no hay cura para semejante adicción. Desde entonces, no hemos parado de leer, ni de compartir en Twitter nuestras impresiones o los sentimientos que cada novela por la que hemos apostado nos generan. Hemos sorteado géneros y nacionalidades, si bien es cierto que damos relevancia a la novela nacional y al género negro. Y pensando precisamente en géneros y nacionalidades, había uno que se nos escapaba: el thriller de espías, del que los americanos son expertos. Y, porque quien la sigue, la consigue, apareció Toda la verdad, de Karen Cleveland, que ha venido a llenar ese hueco. Y lo ha hecho con contundencia. ¿Hablamos de ella?






(Información extraída de la solapa del libro)
Karen Cleveland colaboró con el FBI y ha trabajado como analista en la CIA durante ocho años, los seis últimos especializada en la lucha contra el terrorismo. Estudió en el Trinity College de Dublín, con una beca Fullbright, y en la Universidad de Harvard. Vive en el norte de Virginia, Estados Unidos, con su marido y sus dos hijos pequeños. Toda la verdad, es su primera novela.







Vivian Miller es una brillante analista de contrainteligencia de la CIA, donde se encarga de destapar células de espías rusos encubiertos en Estados Unidos. Tras acceder al ordenador de un posible agente, Vivian descubre un archivo con cinco fotografías. Un clic más tarde, su vida se detiene: quien le sonríe desde una de las imágenes es su marido. Marido perfecto. Padre perfecto. ¿Perfecto mentiroso?

«Todos devoraremos este excelente debut, saltándonos el almuerzo, perdiendo horas de sueño, pasando sus páginas hasta el final, quedándonos con ganas de más.» John Grisham








Toda la verdad, de Karen Cleveland, se convirtió en un auténtico fenómeno editorial durante la pasada Feria del Libro de Londres y su estela ha llegado a otros países, incluído el nuestro. De hecho, pronto se convertirá en película, dado que sus derechos cinemátográficos ya se han vendido. No obstante, mi consejo es que te acerques a la novela si los ingredientes con los que cuenta -y que a continuación te comentaré- te atraen, sin pensar en el ruido mediático, porque normalmente crean expectativas tan altas que ni la mejor de las novelas aguanta el sambenito, para bien o para mal. 

Es lo mismo que ocurre con las "recomendaciones del verano" tan habituales en algunos que van de gurús de la literatura catalogando "libros de playa y piscina" a cualquier novela por el simple hecho de no ser lo suficientemente complejos para sus dilatadas pupilas. Vamos, como los vendedores de mercadillo que ofrecen sus gangas como si no hubiese mañana.

Por todo ello, entiendo que las razones del éxito de este libro, y que comparto, son muy sencillas: Toda la verdad tiene por protagonista a una analista de contrainteligencia de la CIA que capaz de llevar ella sola el peso de una trama cuyo argumento es atractivo a niveles insospechados. 

Todo comienza cuando Vivian Miller, que ha desarrollado un algoritmo para destapar células de espías rusos encubiertos en Estados Unidos accede a la carpeta de uno de ellos y visualiza las fotos de todos los integrantes y en una de ellas identifica a su marido. Entonces el mundo se detiene. El de ella y el nuestro, porque compartiremos desde ese momento su mismo dilema, así como sus planteamientos, sus dudas o sus sinsabores, que a partir de ese momento serán también los nuestros. 

Porque Vivian no es solo una analista brillante, sino una mujer enamorada y madre de cuatro niños, uno de ellos con una grave enfermedad que requiere de toda la atención que el sistema le puede proporcionar. Ese mismo sistema que solo está al alcance de unos pocos. 

Pero esto de lo que te hablo ahora solo son las migajas de una historia mucho más compacta que todo eso, porque en Toda la verdad vivirás momentos de tensión angustiante, porque ese descubrimiento solo será la punta del iceberg de una historia que va a más. Siempre. Capítulo a capítulo.

Con Vivian nos enfrentaremos a la realidad, veremos como lo que hasta ese momento era su vida, se desmorona como un castillo de arena, como la verdad y la mentira se vuelven contra ella, como el pasado y el presente no tienen futuro. Cuando todo en lo que creía se le escapa como el agua entre los dedos ¿qué queda?. Porque, ¿en quien puedes confiar cuando al que creías tu compañero de vida resulta ser alguien a quien apenas conoces? ¿qué estás dispuesto a sacrificar a cambio de la salud y seguridad de tus hijos?.

Y poco a poco se va metiendo en una espiral de la que salir es cada vez más complicado. Y en ello, el principal responsable, su marido, ayuda poco. Más bien nada. Y llega un momento en el que incluso llegamos a dudar de ella.

Es lo que más me ha fascinado de la historia. El cómo Karen Cleveland ha llegado a jugar conmigo, el modo en que conseguía involucrarme en la historia de esta mujer que, viviendo en una sociedad que por filias o fobias se me hacía incompatible con la mía, sacaba a relucir todos mis recelos, todos mis prejuicios. En ocasiones me veía diciendo "por ahí no, Viv. Por ahí no paso", pero seguía avanzando en la lectura, devorada por la intriga.

Me leí la novela en dos sentadas, porque la angustia me podía. ¿Se puede pedir más a una novela? Yo creo que no. Quizás haya quien me diga que bueno, que no deja de ser el típico thriller, de estilo directo, con vocabulario sencillo y sin muchas pretensiones estilísticas. Pero ahí está la gracia, en que a pesar de ello o por todo ello, me ha tenido en un sinvivir mientras la leía y reflexionaba sobre lo que ocurria, porque Toda la verdad también implica reflexión. Y yo me conformo con eso. Porque al terminar la novela me he sentido satisfecha con la lectura. Eso también es literatura y no precisamente de playa o piscina, sino arrebujada al calor de una manta en una lluviosa tarde de abril. ¿O no?




Creo que si te gusta la intriga, incluídas las emociones fuertes, te gustará Toda la verdad. Un libro en el que el suspense está asegurado y el misterio viene de serie. Una novela interesante, atractiva y que te tendrá pegado a ella desde el principio hasta el final de sus páginas. Entretenimiento en estado puro. No busques mucho más, leer es disfrutar de historias como esta.




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viernes, 8 de junio de 2018

GOLPES, de Pere Cervantes




DATOS TÉCNICOS:

Título: GOLPES
Autor: Pere Cervantes
Editorial: Alrevés
ISBN: 978-84-17077-46-4
Páginas: 192
Presentación: Rústica con solapas






Conocí a Pere Cervantes tras la publicación de su segunda novela, La mirada de Chapman. Pocos días después, Carmina, me regaló la primera, No nos dejan ser niños, porque dado que una era continuación de la otra, no estaba de más que conociera a los protagonistas desde su origen. Y desde entontes, cada vez que aparece una nueva novela del autor, me digo aquello de que debería leerla, pero no hay manera. No obstante, para mí el autor representó todo un descubrimiento, me gustó mucho su estilo ágil y fluído y su trasfondo, por lo que es fácil deducir que tuve claro, en ese momento, que tenía que seguirle muy de cerca. 

Y como una cosa lleva a otra, desde entonces para nosotras se ha convertido en ese oscuro objeto de deseo que cada año esperamos ver aparecer en el catálogo de novedades de Alrevés con un libro nuevo. Después de Tres minutos de color, que hizo nuestras delicias el año pasado en la Yincana Criminal, la ansiedad por volver a leer otra novela nueva solo era equiparable a la angustia por ver si había sido capaz de mantener el nivel, porque superarlo era impensable. No era fácil. 

Y ya desde aquí os adelanto que nos encontramos ante la novela más dura e introspectiva de cuantas Pere Cervantes ha escrito hasta la fecha. También la más existencial, toda vez que aborda uno de los temas más atractivos con los que se puede encontrar un lector: la pérdida de la identidad, al que habría que añadirle otros tantos ingredientes tan fascinantes como el mencionado.









(Datos extraídos de la solapa del libro)

Pere Cervantes nació en Barcelona en 1971 y se crió a caballo entre Poble-Sec y el barrio marinero de La Barceloneta. Tras veinticinco años pateando las calles de este país con una placa en su bolsillo y un arma de fuego en su cintura (prefiere no imitar al inspector Méndez, de González Ledesma), afirma disponer de una mirada en modo grabación que le sirve de primera mano para crear sus novelas. En su paso por los Balcanes como miembro de las Naciones Unidas, aprendió que la hostilidad, al margen de etnias y religiones, suele atemperarse con la lectura.

Esta es su cuarta novela policíaca después de haber publicado No nos dejan ser niños y La mirada de Chapman, ambas con Ediciones B, y Tres minutos de color con editorial Alrevés.

Actualmente trabaja en el guión cinematográfico de la novela Tres minutos de color.






Alfa, un policía bajo sospecha, recupera su libertad provisional tras dormir 444 noches en una prisión catalana. Una vez libre, dispone de una nómina estrangulada que apenas alcanza los ochocientos euros y una media de espera judicial de seis años hasta que reciba la sentencia final; pero Alfa no ha sido instruido para malvivir. 

Por eso, cuando alguien le propone empezar una nueva vida apoderándose de cincuenta kilos de cocaína ajena, Alfa no se lo piensa dos veces. Solo necesita cuarenta y ocho horas, regresar a Castellón, despedirse de gente querida y ejecutar de manera inversa lo que hasta ahora venía haciendo. 

Estamos ante una novela basada en hechos reales y en muchos encuentros y pactos entre caballeros para lograr que Alfa desvelara los entresijos de una vida supeditada a bucear en las aguas del narcotráfico. Porque Alfa es un púgil inacabado, un estratega del combate, y siempre el centro del universo de las mujeres que ama. Pero, por encima de todo, un hombre necesitado de una moto con la que rodar en busca de esa libertad que precisa para seguir respirando. 

Una novela que indaga en la pérdida de la verdadera identidad, y sobre la importancia de tener a quien te acoja en una de las esquinas del cuadrilátero de tu vida. Y es que, sin nadie en la esquina, el combate está perdido.






El boxeo es, quizás, la mejor metáfora que sobre la propia supervivencia podemos encontrarnos y, en Golpes, hallaremos todo un tratado de lo que este deporte puede suponer en cuanto al proceder humano y cómo aplicarlo a la vida. A fin de cuentas, el sonido de la campana solo nos advierte de que ha llegado el momento de llevar a efecto cualquier proyecto que nos propongamos, porque todos, en mayor o menor medida, hemos de enfrentarnos cada día a un combate contra la vida, ayudándonos de aquellos a quienes hemos situado en nuestra particular esquina. Los rounds son cada una de las etapas por las que transitaremos y para salir airosos de ellas hay que echarle mucha disciplina, constancia y sacrificio. El premio consiste en llegar al convencimiento de que todo aquello por lo que hemos luchado ha servido para algo. A fin de cuentas, hay más nobleza en el boxeo que en el almanaque Ghota.

¿Y quien será el maestro de ceremonias de este espectáculo que no deberías perderte? Sin lugar a dudas, Alfa, un personaje al que no olvidarás fácilmente una vez te hayas sumergido en las páginas de Golpes. Viste calzón negro con ribete blanco. De esa guisa, es perfectamente reconocible.

Así que solo he encontrado una fórmula para comentarte lo que esta novela me ha supuesto. Es sencilla: intentaré retarte a un combate a cuatro asaltos de dos minutos cada uno, dado que soy una simple amateur. Con ello solo pretendo ganarte a los puntos y convencerte para que compres este libro, porque entonces ya será Pere Cervantes quien, con su prosa, te deje K.O. ¿Comenzamos?

Round 1: En libertad.

Suena la campana y conocemos a Abel Dou, alias Alfa, subinspector de policía y protagonista indiscutible de esta historia. Como además la novela está escrita en primera persona, llegaremos a conocer al personaje, su entorno y circunstancias muy íntimamente. 

Alfa acaba de salir de prisión. No es que haya cumplido una condena, sino que su ingreso en el módulo DMS fue una medida preventiva. El problema es que esta se alargó en el tiempo más de un año (mucho habría que hablar de la indolencia de algunos jueces al respecto y algunas reflexiones del protagonista son oro puro en este sentido, aunque no es el momento de cuestionarlo), hasta que se levanta el secreto de sumario de la causa por la que se le está investigando e inmendiatamente le dan la libertad condicional que tanto ansía, a espera de un juicio que tardará años en celebrarse. Sin embargo, estos cuatrocientos cuarenta y cuatro días con sus respectivas noches han sido peor que una condena, pues le han ido moldeando el carácter, sin robarle un ápice de dignidad, aunque le hayan devorado y su simple recuerdo siga quemándole en el alma como un hierro candente. Y es que nunca olvidará que precisamente este confinamiento le ha impedido asistir a dos entierros, a cual más doloroso y no precisamente porque le denegaran los permisos correspondientes, sino porque al tener que hacerlo como un delincuente con toda la "escenografía" posible, no quiso pasar por ese aro, ya que nunca asumió ser aquello por lo que le tomaban y se negó a presentarse ante los demás de tal modo.
 


Como consecuencia de todo ello ha de iniciar una nueva vida condicionada por una suspensión de empleo y sueldo y un pírrico sueldo que, de no hacer algo, le dificultará la existencia, dado que aunque no aspira a iniciar un proyecto de vida espectacular, lo que no desea es tener su futuro hipotecado hasta que el juicio en el que se dirimirá su presunta culpabilidad se celebre y este, en el mejor de los casos, tardará algo más de un lustro en llevarse a cabo.

Aparece entonces Emilio Bustamante, alias el Busta, que junto con el Xulas, un joven de origen portugués, controlan el tráfico de cocaína en Barcelona y le propone apropiarse de una partida de cincuenta kilos de cocaína en un polígono de Castellón y realizar la operación invirtiendo el modo en que lo haría cuando era un policía, aunque sin los medios de los que gozaba. El Busta fue un antiguo confidente de Alfa durante más de una década y en ese tiempo le demostró que podía confiar en él, nunca le falló. y ahora, con la espada de Damocles de la justicia gravitando sobre la cabeza del policía, se han convertido en "hermanos de causa", al compartir diligencias en los juzgados.



Round 2: En la cárcel

Pienso en la novela que acabo de leer y no sé por dónde empezar a contar la cantidad de sensaciones que me ha generado. Más allá de que siendo un libro aparentemente ligero (no llega a las doscientas páginas), es todo un tratado sobre la vida, condensado con reflexiones que te dejan, en el mejor de los casos, K.O. Dice el autor que esta novela está basada en un caso real. Me da igual qué tanto por ciento de realidad hay en esta narración, a qué recursos ha recurrido para disimular, simplemente me da miedo que, por lo que he podido intuir, esa realidad haya superado a la ficción, como temo que así ha sido. 

La novela está estructurada en doce asaltos, que, curiosamente, nos remitirán al pasado o al presente dependiendo de si estos son pares o impares. Otro juego más que el lector tendrá que interpretar a su modo, porque Pere Cervantes, da igual en que momento te encuentres, saciará tu necesidad de información con respecto al personaje, su mundo, su vida y la vida en sí, porque te querrás apropiar de cada reflexión, porque sus golpes son los nuestros. Porque la vida de Alfa es un prolongado combate por la vida y contra ella. Alfa es la dualidad en persona, el bien y el mal, el yin y el yang, el policía y el recluso, el principio y el fin, la vida en continua transformación.

Sin embargo, durante su estancia en la cárcel conoceremos su esencia, a ese aprendiz de boxeador que llegó a profesional, pero que hace demasiado tiempo que colgó los guantes, que bajó de la lona y que en el camino olvidó alguna de las lecciones vitales que le inculcó su padre y mentor sobre este deporte y que en el devenir de su día a día, empapado en el mundo del narcotráfico, acabaron resultando letales, porque ni siquiera en la policía es oro todo lo que reluce, porque la vida es muy ingrata y te pone zancadillas, cuando no lo haces tú mismo.



Round 3: En la esquina

Pero Alfa no está solo y es consciente de ello. El mundo del boxeo sigue patente y latente mientras se desnuda ante nosotros y nos habla de aquellos que, a lo largo de su vida, han estado en su particular esquina:



Son tres:

- Joan Cufat: A quien conoce desde la infancia. Es ese tipo de personas a quien recurrir cuando la necesidad apremia. De los que nunca fallan, porque han estado a tu lado tanto en las duras como en las maduras, apoyándote en tus triunfos y en tus fracasos. En la actualidad regenta un concesionario de BMW, el mayor del país y goza de una gran reputación. De complexión pequeña y ágil, fue quien le inculcó, siendo todavía adolescente, su amor por las motos. Padre de una hija con parálisis cerebral, Mamen, desde su nacimiento ha bregado con el dolor como con un fantasma, hasta desfallecer en el intento.

- Suso Castro: De origen gallego, pasó su infancia en Madrid, dado que su padre era periodista del Marca y le aficionó al boxeo, llevándole a las míticas veladas del Campo del Gas, aunque no pudo practicarlo dada su constitución rechoncha y su poca agilidad. Fue el primer compañero que tuvo Alfa al salir de la academia de policía y con quien vivió experiencias inolvidables, durante años, patrullando las calles de Barcelona. También quien le echó más de una mano cuando se saltaba el reglamento estando aún en prácticas o el que le salvó la vida cuando un maltratador quiso agredirle. 

- Y su padre, su referente, su ideal, su apoyo incondicional y quien le inculcó un modo de ser y estar no solo entre las cuerdas, sino fuera de ellas.

En otro nivel más bajo estaría el escritor, simplemente porque no se dió la oportunidad...



Y os puedo asegurar que cuando lees sobre esta relación o solo por eso, esta novela ya merece la pena. Reconozco que cuando le vi "aparecer en escena" me llegué a emocionar, me daban ganas de irme al perfil de Pere Cervantes y decirle ¡qué grande eres!, porque me sentía junto a ellos, bebiendo ese mejunje serbio y brindando al alimón.

Me consta que también debería hablaros de las mujeres que han formado parte de la vida de Alfa, mujeres relato, mujeres novela, porque son secundarias de lujo y nos muestran otra faceta de un personaje que se convertirá en irremplazable a partir de que las conozcáis. Solo por eso, os dejo que los hagáis vosotros mismos.


Round 4: En el Olimpo 

 
Creo, y llevo mucho leído, que se pueden contar con los dedos de una mano los escritores que son capaces de evolucionar del modo en que lo ha hecho Pere Cervantes. Si existiera un Olimpo literario, debería estar en él y ocupar un lugar de honor, codeándose con la crème de la crème. Porque Pere Cervantes es esa rara avis que pocas veces te cruzarás en tu vida. Que te muestra la realidad en todas su dimensiones y la dota de poesía sin desmerecer su crueldad. Porque es un imprescindible y su calidad va mucho más allá de lo que puedas pensar, de lo que puedas intuir. 





 Golpes es una novela DIEZ. Sin vuelta de hoja, en mayúscula y subrayado, como el amor que algunas personas saben mostrar pero que muy pocos le dan su auténtico valor. Para que os hagáis una idea, la leí con fruición, como si me fuese la vida en ello. Alfa me encandiló en la primera página o más bien, desde el primer párrafo:




Y soltar el libro se convirtió en una tortura. Después tuve que digerir todo lo leído y, sinceramente, todavía ando maravillada. Tanto es así que para hacer esta reseña he vuelto a releer algunos capítulos enteros y lo he disfrutado más todavía. Os recomiendo que lo hagáis, porque las sensaciones son distintas, porque es como esas películas en blanco y negro, clásicos del cine, que puedes verlas tantas veces como quieras porque siempre encontrarás una lectura diferente. Porque siempre te saben a nuevas. Porque son indelebles.

Por ello, tan solo me resta, como cuando reseñé Tres minutos de color, darle las gracias al autor, porque no se puede ser más valiente a la hora de sorprender al lector. Y, como entonces también, a la editorial Alrevés, por su continuo y constante apoyo a las letras españolas, por apostar tan fuerte por talentos que, de no existir vosotros, quizás no podríamos disfrutar.

Obra maestra



lunes, 28 de mayo de 2018

LA CIUDAD DE LA LLUVIA, de Alfonso del Río



DATOS TÉCNICOS:


Título: LA CIUDAD DE LA LLUVIA
Autor: Alfonso del Río
Editorial: Ediciones Destino
Colección: Áncora & Delfín
ISBN: 978-84-233-5342-2
Páginas: 624
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta






Necesité poco más de diez páginas para saber que La ciudad de la lluvia era una novela no solo reseñable, sino posteable, tuiteable y simultaneable... y todos los "-ables" que se os puedan ocurrir. Vale, posiblemente esté inventando términos, pero es que tanto a Carmina como a mi nos encanta encontrar novelas para compartir en Twitter y no siempre es fácil. Son necesarios una serie de ingredientes para que tantos blogueros como los que participamos en #SoyYincanera nos divirtamos como lo hemos hecho y esta novela los aglutina todos.

Así que enseguida nos pusimos manos a la obra y comenzamos una nueva Lectura Simultánea que, a día de hoy, figurará como una de las más atractivas de cuantas hemos realizado. También en eso ha tenido mucho que ver Alfonso del Río con su apoyo y seguimiento a esta iniciativa. ¿Queréis saber los motivos?.





Alfonso del Río (Bilbao, 1980). Licenciado en Derecho, en 2017 fue galardonado por Iberian Lawyers como uno de los cuarenta mejores abogados jóvenes de España y Portugal por medio del premio bianual Forty under Forty. Asimismo, trabaja en un bufete internacional y es profesor en la Universidad del País Vasco.

Aunque ha sido coautor de varios libros especializados, estos no saciaron su necesidad de escribir, motivo por el cual, hace diez años, comenzó a escribir La ciudad de la lluvia en ratos perdidos, aunque fue hace tres años cuando la retomó con más ímpetu y le dió el impulso definitivo.





En el Bilbao de principios de los años ochenta, tres misteriosas muertes unirán los destinos de varios personajes sin conexión aparente. Alain Lara, un joven y prometedor jugador del Athletic, descubre una vieja fotografía de los años cuarenta que su abuelo Rodrigo había mantenido siempre oculta. De todos los personajes que aparecen en ella Alain reconoce a su abuelo, junto a un también joven Ignacio Aberasturi, el gran empresario bilbaíno y actual candidato a la presidencia del Banco del Norte. La repentina y extraña coincidente desaparición de ambos, junto con otros sucesos, lo llevará a una investigación que se remontará a un pasado oculto.

En un intento por entender lo que sucede, Alain contactará con María, la hija y heredera del imperio Aberasturi, y junto a ella tejerán los hilos del pasado que unieron a sus familias en los años del Berlín nazi, en busca de respuestas. Pero lo que obtendrán serán más preguntas, más dudas, más sospechas.

¿Qué pudo unir hace más de cuarenta años a estos dos hombres cuyas vidas nunca más volvieron a cruzarse? ¿Quiénes son los demás personajes que aparecen retratados junto a ellos? ¿Quién y por qué anda detrás de ellos?

La ciudad de la lluvia es un thriller que reúne lo mejor y lo peor que anida en el ser humano. Es una historia sobre el poder magnético de la ambición, el amor y la complicidad entre las personas, y que nos muestra que la cara oculta que todos tenemos no puede permanecer indefinidamente en la sombra.

 
 


Un misterio sin resolver. 
Un oscuro secreto del pasado.
Nadie puede esconder la verdad para siempre
Bilbao, 1983 – Berlín 1941.

Cuando Alain Lara descubre entre los restos de una mudanza una vieja fotografía en tonos sepia no puede dar crédito a lo que la imagen muestra, ya que se remonta al Berlín nazi y uno de los integrantes de esos tres hombres que miran a la cámara, acompañados de un niño, es su abuelo. Desplazado a la izquierda de la imagen y observando un avión hay otro hombre, vestido de uniforme y de espaldas al objetivo. Sin embargo, otras urgencias y otras circunstancias hacen que olvide momentáneamente la enigmática fotografía.

Nos encontramos en Bilbao, en 1983, y Alain acaba de regresar a su tierra natal como un auténtico campeón, procedente de Valencia. Es futbolista de primera división, toda una estrella y profeta en su tierra gracias a la gloria conseguida en otros lares. Precisamente, y gracias a la proeza realizada con su anterior equipo en la última jornada, su actual equipo, el Athletic Club de Bilbao acaba de arrebatarle la Copa de la Liga al Real Madrid, en una de esas finales llamadas de infarto porque al equipo merengue le bastaba con un simple empate para alzarse con el título mientras que el equipo rival, además de ganar, necesitaba que los astros se confabularan con él porque otros equipos tenían que perder. Parecida suerte corría el Athletic, ya que tenía que ganar a la Unión Deportiva las Palmas que también se jugaba el descenso y también tenían que darse una serie de circunstancias para alzarse con el preciado trofeo. Y ocurrió lo impensable gracias a un gol de Alain Lara. Y Bilbao fue una fiesta.

Y de la mano de Alain y de su abuelo asistiremos a una de las jornadas más emotivas que a lo largo de su historia vivió el Botxo: el 3 de mayo de 1983 una gabarra (un bote dedicado al transporte de hierro, la principal fuente de riqueza vizcaína) navegó por la ría, desde su desembocadura en Getxo hasta el Ayuntamiento de Bilbao, llevando a los jugadores del Athletic Club y su trofeo, mientras más de un millón de personas vitoreaban al equipo a ambos lados de la ría.


Sin embargo, a pesar de la alegría manifestada por el anciano ante lo vivido, a partir de ese día una sombra parece haberse instalado en su ánimo. Su nieto lo nota, pero ambos, a pesar del gran cariño que se profesan, son demasiado introvertidos como para compartir sus preocupaciones. Y pasa el tiempo y ni siquiera el debut de su nieto en el equipo de su alma es capaz de alegrarle. 

Hasta que tres meses después, a finales de agosto del mismo año, una gota fría arrasa la ciudad y provoca unas inundaciones como jamás se han conocido. Una tragedia sin parangón, que se tradujo en treinta y nueve muertos, infinidad de heridos y que asoló no solo Bilbao, sino más de cien municipios. Uno de esos muertos fue Rodrigo Lezo, abuelo de Alain.

Sin embargo, el futbolista siempre desconfió de que la muerte de su abuelo fuese consecuencia de semejante catástrofe y no fue hasta días después cuando, viendo un reportaje de televisión que hacía un repaso por la biografía de Ignacio Aberasturi, un empresario bilbaino que acababa de morir en extrañas circunstancias y que en esos momentos pugnaba como candidato a la presidencia del Banco del Norte, saltaron las alertas y las sospechas empezaron a convertirse en evidencias, ya que reconoció en las fotos de archivo a uno de los acompañantes de su abuelo en aquella imagen antigua.



Alain comenzará, entonces, una investigación por su cuenta, que le llevará a establecer contacto con María Aberasturi, hija del empresario que aparece en la foto y que también sospecha que la muerte de su padre no fue todo lo accidental que estima la policía. Juntos intentarán descubrir qué motivos llevaron a sus familiares a Berlín en 1941.

Pero esta no será la única trama que nos encontramos en La ciudad de la lluvia, dado que la novela transcurre en tres líneas narrativas y con dos escenarios diferentes. De ese modo, también nos trasladaremos al Berlín de 1941 e iremos conociendo de antemano lo que allí acaeció y que Alain y María buscan con encono.

Y quizás sea en este momento cuando tenga que mencionar a los personajes con los que nos vamos a encontrar en la novela. No hacerlo sería un pecado, porque son ellos quienes sostienen esta fantástica novela. Aparte de Alain o María, cobran especial relevancia las figuras de David Schaffer, un ambicioso abogado bilbaino que en el inicio de su carrera tuvo una pseudo-relación con María, que nunca se materializó a pesar de que ambos llegaron a enamorarse y El Extranjero

A David Schaffer le conoceremos a través de su propio testimonio, dado que nada más comenzar esta historia se dirige al lector en primera persona. Se encuentra recluído en algún lugar y está amenazado de muerte. Eso sí, su trama transcurre en el Bilbao de 1983. La narración es tan directa, tan "identificable", que en los capítulos que él protagoniza cambia incluso la tipografía del texto, emulando a las de aquellas máquinas de escribir antiguas. Iremos conociéndole poco a poco, viajaremos con él desde su presente más inmediato hasta su pasado más remoto, siguiendo el orden que él impone, que no es precisamente el más lineal, ya que la cronología, para él, es ciencia infusa.

En en Berlín de 1941 conoceremos a El Extranjero, el hombre de los tres errores y también el más misterioso, por no citar un montón de epítetos que le describirían perfectamente pero que os ahorraría el placer de descubrirle. Todo un personaje. De diez.



Y, lógicamente, junto a estos personajes de ficción, hallaremos otros reales. Ambos conviven y se relacionan de forma magistral, es una singular mezcla de imaginación cuyo resultado es un magnífico fresco en el que se puede leer la historia y la intrahistoria de estos momentos esenciales en la historia de una ciudad o en otra, pero que ambas marcaron en cierto modo el devenir de muchas personas. Para que os hagáis una idea, nos encontraremos con Gooebels, Hitler o Hess en la trama alemana y Vicente del Bosque o Segurola en la trama española.

No obstante, también quiero mencionar a Maruska Dvorak, porque su aparición en las páginas de esta novela, junto con la del policía Lucas Bieda, es impagable. 



Por todo ello y por mucho más que me dejo en el tintero, creo que deberías acercarte a esta novela. Te seducirá en las primeras páginas y, si te parece tan seductora como a mi, te agradecería me lo dijeras.





La ciudad de la lluvia es una novela donde la intriga se sirve en las primeras páginas y no te abandona nunca. Con un estilo fresco y fluído y un ritmo ágil y convulso, cumple todos los requisitos que ha de tener cualquier buen thriller, de esos que responden al esquema clásico y dejan un buen sabor de boca. Posee, además, unos excelentes personajes que te roban el alma en el primer momento, porque conocerlos es amarlos u odiarlos y porque más allá de que estén más o menos bien construidos -que lo están- son una orgía de reflexiones galopantes en sí mismos y en la mente del lector. Si a ello añadimos unas tramas fascinantes, que transcurren en dos momentos históricos muy determinantes -una a nivel mundial y otra a nivel local- que se conectan perfectamente gracias al buen saber y entender por parte del autor que consigue pergeñar un puzle sensacional en el que los giros argumentales son admirables, no me queda otro remedio que recomendártela, porque te aseguro que disfrutarás con esta novela como no lo harás en mucho tiempo.




lunes, 7 de mayo de 2018

LA TRAGEDIA DEL GIRASOL, de Benito Olmo


DATOS TÉCNICOS:

Título: LA TRAGEDIA DEL GIRASOL
Autor: Benito Olmo
Editorial: Suma de Letras
Colección:
ISBN: 978-84-9129-182-4
Páginas:
Presentación: Rústica con solapas



 



Desde que hace más de un año conocí a Manuel Bianquetti en La maniobra de la tortuga, supe que este personaje había nacido para quedarse, que no podía ser flor de un día. Por ello, cuando me enteré que Benito Olmo volvía a publicar una nueva entrega, me sentí francamente dichosa. No es fácil encontrarse bigardos de semejante envergadura (y lo digo tanto en sentido real como figurado) y no sacarles partido. Así que nos faltó tiempo para hablar con la editorial y proponerles una Lectura Simultánea en #SoyYincanera. Accedieron de inmediato y contábamos los días (al principio, semanas), para organizar, primero el sorteo y después la lectura.

Y, como todo lo bueno, se hizo de rogar, pero llegó el día y Twitter empezó a llenarse de "fototuits", donde en pocas líneas íbamos extractando algunos párrafos que daban sentido a la historia. Y en todos se apreciaba lo hondo que nos iba calando, las sensaciones que recibíamos al ser partícipes de semejante historia.

¿Queréis saber las razones? 




Benito Olmo (Cádiz, 1980) es escritor y guionista. Asimismo, es colaborador de varias revistas y webs literarias, corrector, redactor, «negro» literario, etc.

Novelas publicadas:
- Caraballo (2007).
- Mil cosas que no te dije antes de perderte (2011).
- La maniobra de la tortuga (2018).
- La tragedia del girasol (2018).





Suspendido de empleo y sueldo, el exinspector de policía Manuel Bianquetti se ve obligado a malvender sus servicios como investigador privado hasta que recibe un encargo aparentemente sencillo: proteger a un importante empresario durante su estancia en la ciudad.

Sin embargo, lo que parece un trabajo rutinario desembocará en un reguero de muertes que obligará a Bianquetti a dar rienda suelta a su instinto de investigador para sobrevivir, llevándole a descubrir que, a menudo, el sol que más calienta también es el que más quema.




Hay libros que se esperan como agua de mayo. Libros a los que temes, por las altas expectativas que tienes depositadas en ellos. Suele ocurrir con las series literarias y más especial con el género negro y criminal. Son aquellas que siempre te dejan con ganas de seguir leyendo cuando has terminado el epílogo. Y si el título ejerce como un imán, como es el caso de La tragedia del girasol y que avanzando en la trama acabas comprendiendo, no te queda otra opción que rendirte a la evidencia: la espera no ha sido en vano.

La tragedia del girasol es la segunda entrega de la serie protagonizada por el inspector Bianquetti. Quizás sea esta su mejor carta de presentación, porque quienes allá por mayo de 2016 -ahora se cumplirán dos años- lo conocimos, hemos sido incapaces de olvidarlo. No obstante, si no leíste en su día La maniobra de la tortuga y no tienes posibilidad de hacerlo, quiero avanzarte que al tratarse de novelas autoconclusivas, podrás reengancharte en esta sin el menor problema y no necesitarás echar marcha atrás, dado que el autor ni siquiera ha tenido la necesidad de contextualizar lo que ocurrió en el pasado, ya que la historia empieza de cero y solo en un par de ocasiones puntuales, te pone al día con unos someros párrafos. Otra cosa es que Bianquetti acabe por subyugarte y hagas lo imposible por conocer sus orígenes. Te merecerá la pena.
Pero bueno, por si te lo perdiste, te daré unas breves pinceladas para ponerte en antecedentes: Manuel Bianquetti era un reputado inspector de policía de Madrid, pero quiso la mala fortuna de que un indeseable se cruzase en el camino de su hija y su hasta entonces inmaculado expediente se viese perjudicado. Sus jefes, empáticos como ellos solos, decidieron entonces desterrarlo a Cádiz para que compartiese faena como ayudante de Morgado, el encargado de custodiar el archivo físico de la comisaría gaditana. Osea, la forma más elegante que encontraron de darle una patada en el trasero sin dejarse el pie en el intento.
 

A trancas y barrancas y con más mal humor que otra cosa, asumió su suerte durante un año, hasta que decidió inmiscuirse en la investigación de un crimen y la lió parda. Tanto que fue expedientado y, desde entonces, lleva un año suspendido de empleo y sueldo y le falta otro más para reincorporarse a su puesto de trabajo.

Mientras, va chafardeando aquí y allá, ofreciendo sus servicios como detective privado para no acabar con sus escasos ahorros. De hecho, cuando comienza la novela, se encuentra inmerso en dar con el paradero de una prostituta que responde al nombre de Regina, motivo por el cual, cuando su ex-compañero Silva le brinda la oportunidad de convertirse por unas horas en guardaespaldas de un poderoso empresario en su visita a la ciudad, Carlos Ferraro, a pesar de sus recelos iniciales, decide aceptar.
 
Aparentemente, el encargo es sencillo: una empresa de seguridad llevará las riendas del operativo y Bianquetti, junto con doce guardias más los dos responsables del mismo, velarán por el anciano que además viene acompañado de su nuera. Le acompañarán a una reunión con otro magnate y más tarde a un partido de fútbol en el Ramón de Carranza. Y aunque el policía en el primer encuentro que mantiene en la empresa ya se da cuenta de la poca profesionalidad de los que van a ser sus compañeros, una vez en el estadio todo le rechina... y se produce lo inesperado: una sucesión de muertes que, por un lado, no tienen mucho sentido y, por otro, complicarán la vida de Bianquetti de malas maneras.

Nos veremos entonces inmersos en una trama tan compacta como arrolladora, que nos va atenazando página a página, que no nos da tregua porque nos sentimos parte de ese festival de golpes y sangre a medida que los giros narrativos se suceden. Porque no son ni uno ni dos, sino que se convierten en una locura próxima al paroxismo y donde nos sentimos más perdidos que la esperanza de un pobre porque no sabemos qué nos espera en el párrafo siguiente. Y de giro en giro volamos -sí, volamos, porque llegados a este punto, no podemos soltar la novela ni bajo amenazas- hasta un desenlace en el que trama y subtrama convergen de manera lógica y que no por insospechado es menos verosímil ni más espléndido. Simplemente, es de película por su espectacularidad.

Y si espectacular es la trama o el desenlace, todo se debe a la figura de Bianquetti, el eje sobre la que gravita todo. Porque el policía es el protagonista indiscutible de esta historia. Porque si hubiese un método para crear "un personaje de manual", él cumpliría todas las premisas. Bianquetti es arisco, hasta el punto de que rozar lo desagradable, pero que a falta de un talón de Aquiles tiene dos: Cristina, la mujer de la que está perdidamente enamorado y Sol, su hija, la luz de sus ojos. Y un gran problema: su incapacidad para mostrar sus sentimientos y descubrirse en su absoluta humanidad. 

El problema es que eso le lleva a apartar de su lado a las personas que más quiere, por un afán enfermizo de protegerlas, sin darse cuenta que ambas son mujeres fuertes, capaces de decidir por sí mismas lo que quieren hacer con sus vidas, aunque con cada una de ellas esta no haya sido muy considerada que se diga. Eso es algo que me ha maravillado de los personajes femeninos de esta novela. Da igual que se trate de Cristina o de Luz  como de Mary o Regina, curiosamente la cara y la cruz de una moneda. Una vive en la opulencia; la otra en algo más duro que la pobreza. Esa fortaleza hace que el resto del elenco parezcan seres prácticamente insustanciales, incapaces de dirigir el rumbo de su existencia.
Quizás en el único punto en el que discrepe con la mayoría de las reseñas que he leído hasta ahora es con las descripciones de los escenarios. Cuando me hice eco del lugar en el que transcurría la primera novela de esta serie, fue uno de los acicates que me animó a leerla. Me parecía absolutamente novedosa la ciudad en la que transcurría la trama, que es la misma que en esta segunda: Cádiz. Cádiz y alrededores. Es verdad, como se dice en muchas reseñas, que Bianquetti nos pasea por plazas y calles y que llegamos a sentir ese clima tan característico de la Costa de la Luz como si nos encontrásemos allí. Pero, sinceramente, creo que se queda en la espuma del mar. No es que yo pretenda que me cuente por qué es de estilo barroco y neoclásico la Catedral de Cádiz o quien fue el arquitecto encargado de levantar La Puerta Tierra. No. Simplemente he sentido que todo lo que se contaba de esa preciosa ciudad y de esa provincia era una sucesión de nombres, por no hablar de la escena en la cafetería del Ikea de Jerez o la de la Playa de Valdelagrana. ¿De verdad no había otros lugares? ¿De verdad no podía haber sido menos sucinto con las descripciones? Quizás lo que Benito Olmo pretenda sea crear un estilo peculiar, limitarse a narrar lo imprescincible, pero a mi, particularmente, me da igual que un libro tenga 400 ó 532 página. No los compro al peso.




La tragedia del girasol es una novela negra con todas la letras. Una novela que tiene como pilar fundamental a un protagonista de tronío, de esos que resultan inolvidables, con el que empatizas desde el primer momento. Incorruptible, bruto como él solo, pero que hará tus delicias y con secundarios de lujo. Con una trama adictiva y una prosa intensa, precisa y eficaz. Pero, sobre todo, una novela que no debería faltar en la biblioteca de cualquier aficionado al género.


Esta reseña participa en la iniciativa:



 










viernes, 6 de abril de 2018

CUÍDATE DE MÍ, de María Frisa



DATOS TÉCNICOS:

Título: CUíDATE DE MÍ
Autora: María Frisa
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 978-84-01-02081-0
Páginas: 480
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta





 
Cuídate de mí salió a la venta a principios de febrero y, a los pocos días, ya lo tenía en mis manos. He de reconocer que tan solo con leer el título, sentí una cierta inquietud. La amenaza velada que implicaba era más que evidente. Y al darle la vuelta y fijarme en la contraportada, no tuve ninguna duda acerca de lo que me esperaba tras leer uno de los párrafos que la editorial había seleccionado para realizar la sinopsis, en particular la última frase del mismo: "Él sabrá cuidar de ella esta noche...".


Y empecé a leerlo como si se fuese a acabar el mundo. O como si quisiera llevar los deberes hechos cuando, el 14 de ese mismo mes, asistí a un encuentro con la autora. Pero para ambas cosas había un motivo añadido: en la medida de lo posible, Carmina y yo intentamos adelantarnos a los sorteos que para el grupo organizamos en Twitter y procuramos, siempre que podemos, saber todo lo posible sobre la novela que vamos a proponer, dado que alguna vez hemos ido a ciegas y la Lectura Simultánea no ha resultado todo lo gratificante que hubiésemos deseado.

Afortunadamente, han sido pocas ocasiones, pero como eso nos lo hace pasar mal, a nada que podemos hacemos todo lo posible, precisamente porque para nosotras el leer en compañía de otros es todo un aliciente y más cuando las novelas escogidas son del agrado de todos.
 
Y hoy, precisamente, os vengo a hablar de Cuídate de mí, una novela que ha hecho las delicias de todos los que hemos participado en la Lectura Simultánea. Una novela que nos ha hecho debatir largo y tendido, tanto en público como en privado, que nos ha dado horas y horas de buena lectura, compartiendo puntos de vista, descubriendo en las observaciones de otros algunos aspectos que se nos habían escapado porque es uno de esos libros que invitan a la reflexión y disfrutando de una autora que, desde el minuto uno, se prestó a acompañarnos en esta deliciosa experiencia, a pesar de la dureza de los temas que se trataban en la novela.



María Frisa (Barcelona, 1969). Se trasladó a Zaragoza siendo muy joven, residiendo allí. Es diplomada en Trabajo Social y licenciada en Psicología Clínica. Comenzó a publicar en el año 2000 y colabora en diversas revistas literarias.
 
Su obra narrativa ha sido reconocida con numerosos galardones nacionales e internacionales y ha sido traducida a varios idiomas. Hasta la fecha, ha publicado las siguientes novelas:

 
- 75 consejos para sobrevivir a las extraescolares (Alfaguara, 2000).
- Breve lista de mis peores defectos (Martínez Roca, 2006).
- 15 maneras de decir amor (Martínez Roca, 2008).
- Como entonces (Universidad de Zaragoza, 2011).
- 75 consejos para sobrevivir en el colegio (Alfaguara,    2012).
- 75 consejos para celebrar tu cumpleaños a lo grande (Alfaguara, 2013).
- 75 consejos para sobrevivir en el campamento (Alfaguara, 2013).
- Cómo sobreviví a la madre de Pavlito (Espasa, 2015).
- 75 Consejos para sobrevivir a los exámenes (Alfaguara,   2015).
- Cuídate de mí (Plaza & Janés, 2018).


 



«Dos de la madrugada. La chica tropieza al andar, ha bebido demasiado. Él la sigue a cierta distancia. Las calles están vacías, es difícil que la pierda de vista. Solo necesita encontrar el momento adecuado, un rincón oscuro. Al principio, quizá se asuste, tal vez grite. Pero luego todo irá bien. Él sabrá cuidar de ella esta noche...»
La subinspectora Berta Guallar y la inspectora Lara Samper trabajan en el Servicio de Atención a la Mujer de Zaragoza, una división de la Policía Nacional que se encarga de investigar los casos de delitos sexuales y de violencia de género. Berta, tenaz y empática, casada y con hijos, tiene dificultades para conciliar su vida laboral con la familiar, pero ama su trabajo y pone todo su empeño y tesón en ayudar a mujeres que sufren violencia de género. Lara, una psicóloga perspicaz e independiente, ha tenido que enfrentarse a multitud de obstáculos y actitudes machistas para ascender en su profesión debido a su impresionante belleza, pero ha llegado hasta inspectora gracias a su inteligencia y compromiso.
 
Cuando su jefe, el comisario Millán, les muestra un vídeo en el que se ve el cadáver de un joven calcinado, ambas saben que se enfrentan al caso más difícil de su carrera. La víctima, Manuel Velasco, fue juzgado por haber violado a Noelia Abad, una adolescente que regresaba a su casa tras acudir a una fiesta con sus amigas. Velasco salió absuelto, por lo que es altamente probable que alguien se haya tomado la justicia por su mano.

 
Berta y Lara se enfrentan a un crimen en el que tendrán que poner a prueba toda su pericia y profesionalidad, no solo para encontrar al asesino sino para impedir que sus sentimientos contradictorios respecto a la naturaleza del delito se entrometan en la investigación. Todo mientras Berta sufre una campaña contra ella en internet por un caso de pederastia mal resuelto y Lara afronta un terrible secreto de su pasado que, de salir a la luz, podría dar al traste con su carrera policial.




 
Viernes, 10 de junio de 2013: Como cada año, en Alfajarín se celebraron las Jornadas Medievales en olor de multitud con una exhibición de arqueros. Y, como siempre, el gentío se congregó en torno a ellos, para ver cómo los disparos de sus flecha hacían arder la impresionante pira de leña preparada al efecto.
Eso es lo que cuatro días después, el martes 14, el inspector jefe del SAM (Servicio de Atención a la Mujer) de Zaragoza, Luis Millán, les explica en su despacho a la inspectora Lara Samper y la subinspectora Berta Guallar, después de visionar las imágenes de un cadáver calcinado tras arder en la hoguera que las dejaron con el corazón encogido. Así como que tenían que hacerse cargo de la investigación del asesinato que, en condiciones normales, tendría que hacerlo la Guardia Civil, pero dada la identidad de la víctima, pasaba a ser responsabilidad de este servicio. 

 
Y es que el finado, Manuel Velasco, es un viejo conocido, ya que meses atrás fue acusado de violación a una menor, Noelia Abad, y que tras el correspondiente juicio, fue absuelto. Ante semejante noticia, Berta, acostumbrada a involucrarse personal y emocionalmente hasta la médula en este tipo de casos, piensa que en cierto modo se ha hecho justicia divina, no puede evitarlo, mientras que Lara entiende que Manuel se ha convertido en víctima y como tal hay que tratar su caso.

 
Esto sería, a grosso modo, la trama principal que actúa como catalizador de un relato conmovedor, trufado con otras dos tramas secundarias que tienen como protagonistas a las dos policías. Por un lado, la de la inspectora Samper, que arrastra una herida añeja que no deja de sangrar. Una herida de la que nadie, en principio, tiene noticia, dado su carácter introvertido. Está soltera y vive sola. Y por otro, la de Berta, que está sometida a una presión excesiva al ser víctima de una humillación pública como consecuencia de las recriminaciones que un día sí y otro también propaga un hombre al que tiempo atrás arrestó por un presunto delito de pederastia. En su caso, está casada y tiene dos hijos pequeños.

 
Entonces me dirás, ¿realmente el adjetivo adecuado para definir esta novela, a todas luces dolorosa, es el de conmovedor? Sí y no. Sí, porque es la impresión general que recibes a lo largo de toda la lectura por su intensidad emocional y no, porque me he quedado corta. Cuídate de mí es una novela rotunda, implacable, que no hace concesiones a nadie, pero que te va enamorando poco a poco, página a página, para no darte respiro.

 
Pero para poder explicarlo, primero tendría que hablaros de su estructura porque me ha parecido todo un acierto, aunque sea a grandes rasgos, porque aunque en principio sigue el orden clásico: consta de un planteamiento en el que conocemos a los personajes y su modo de ser, estar y vivir; un nudo en el que los acontecimientos y las protagonistas van evolucionando y los conflictos llegan a su máxima expresión y un desenlace en el que se cierran todos los frentes. Afinando más, desde las primeras páginas observamos que es multifocal; dado que los hechos son narrados alternativamente por las dos policías. Este formato, además de ofrecernos una perspectiva diferente sobre determinados hechos, nos ayuda a conocerlas más y a establecer una relación más íntima con ellas al ser conscientes de sus miedos y sus debilidades, lo que acentúa su ostensible realismo.

 
La narración, discontinua y caleidoscópica por lo dicho anteriormente, está escrita en tercera persona por un narrador omnisciente. Sigue un orden cronológico lineal, roto por algunos flashbacks (vueltas al pasado de manera repentina y rápida) y raccontos (cuando la retrospectiva es más prolongada).


 
De ese modo, asistiremos como testigos de excepción a la investigación del asesinato de Manuel Velasco. Unas pesquisas bastante arduas que tienen en el punto de mira, en primer lugar, a la familia de Noelia Abad, ya que no hay móvil más primitivo y más repetido en la historia criminal que el de la venganza. No obstante, Berta y Lara están abiertas a indagar cualquier otra vía, por lo que no dudan en explorar cualquier resquicio, solo que apenas los encuentran, por lo que tiran del entorno de la víctima buscando algún cabo del que tirar. Y los días van pasando y cada hora se convierte en una lenta agonía, porque, además, tanto Lara como Berta se encuentran casi al límite de sus fuerzas, tanto en lo personal como en lo profesional. Porque los monstruos nunca mueren.


 
Y ambas situaciones, tanto esa investigación que no parece prosperar como en el hecho de qué les ocurre a estas mujeres, hacen que la intriga suba enteros a marchas forzadas y alcance momentos de una intensidad notable, a la que ayudan los continuos giros con los que nos vamos encontrando, porque son muchos y muy delicados los temas que se tratan en esta novela: desde los malos tratos, abusos a menores o pederastia a esa búsqueda de la verdad, ya sea la del asesino de Manuel Velasco, como las motivaciones para hacerlo. Sin embargo, también se pone en evidencia en este relato la fuerza de las redes sociales, el daño gratuito que se puede hacer a una persona cuando el linchamiento es público. A través de Berta, somos conscientes del estrés tan tremendo en el que se encuentra, porque un tipo ha decidido defenderse de la manera más mezquina posible: a través de un blog donde vierte, día sí y día también toda suerte de calumnias y de quienes, al olor de la carnaza, aplauden y vitorean sin plantearse cuánto hay de verdad en ello. Y nadie como María Frisa para contarlo, porque ha pasado por un lamentable suceso en ese sentido, donde de nada valían las explicaciones, porque donde no se quiere, no se puede.


 
Todo ello está narrado no solo desde la perspectiva de las víctimas, en un relato estremecedor, sino que también nos permite ponernos en la piel de quienes dedican su existencia a ayudarlos a salir de esa angustia. Y todo ello con un realismo tal que es como un bofetón de sentido común, porque el sistema judicial tampoco es que ayude mucho a mermar el dolor más profundo, el que se ejerce con los más débiles.

 
La trama transcurre a lo largo de poco más de dos semanas de un mes de junio desquiciante porque el calor se ha enseñoreado de la ciudad. Dieciséis días en las que Zaragoza y un par de localizaciones puntuales, también se nos muestra en todo su esplendor con descripciones detallistas tanto de edificios emblemáticos como de paisajes, porque María Frisa, describiendo, ya sea lugares o sentimientos, no tiene precio.


 



Cuídate de mí es un soplo de aire fresco en este panorama tran trillado como es el de la novela criminal, donde cada vez es más complicado sorprender. Porque más allá de la solidez de una trama perfectamente urdida, en la que todas las piezas encajan al final sin dejar nada al azar; o porque cuenta con unos personajes tan carismáticos y tan bien dibujados y que siendo prácticamente antagónicos llegas a entender, sin embargo, yo me quedaría con que María Frisa es una voz nueva que tiene mucho que aportar, que es necesaria, incluso imprescindible, porque su estilo me ha parecido francamente seductor, porque su sensibilidad es innegable, la originalidad de sus plateamientos, incontestable y que finales tan demoledores como el de Cuídate de mí deberían enmarcarse en el Museo de los Finales Insuperables de la Literatura Negra y Criminal.