viernes, 2 de junio de 2017

NO SOY UN MONSTRUO, de Carme Chaparro




DATOS TÉCNICOS:
 
Título: NO SOY UN MONSTRUO
Autora: Carme Chaparro
Editorial: Espasa
ISBN: 978-84-9129-059-9
Páginas: 336
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta




Confieso que tengo prejuicios, que cada vez que sale un premio de estos de tronío, bien pagados (aunque luego sea solo un adelanto sobre las ventas) y con el que los medios se vuelcan porque ya gozan del reconocimiento de crítica y público, mi corazón también lo hace, pero de distinta manera. Siempre temo la decepción, no me preguntéis por qué. Y estos prejuicios van a más cuando los premiados son personajes mediáticos, esos que se dedican profesionalmente a otros asuntos, porque me da la impresión que la literatura no está para intrusismos, porque no le hacen ningún favor. Pero repito, son prejuicios. 

Sin embargo, tampoco me gusta ir pontificando como acostumbran otros, asegurando eso tan manido de ¡yo primero me leo el libro y luego opino!, y digo que no porque precisamente son quienes luego se nos presentan como los grandes defensores de determinados escritores, como auténticos abanderados de una novela en concreto y casi que parecen los padres de la criatura, pero que a nada que la editorial no les mande el ejemplar de marras despotrican sotto voce como si no hubiese mañana.

Por eso, cuando me enteré que el fallo del Premio Primavera de Novela de este año había recaído en Carme Chaparro, un cierto escalofrío recorrió mi espina dorsal. Y no es que dudase del jurado, que en esta ocasión había otorgado el premio por unanimidad, para más inri, o que año tras año había elegido siempre novelas de autores de reconocido prestigio como Lorenzo Silva, Rosa Montero o Juan Eslava Galán, que podrán no ser los mejores, pero para mí sí tenían suficientes razones para merecerlo. Otra cosa es que para gustos los colores y para elegir, las flores.

Sin ir más lejos, justo el año anterior el elegido había sido Carlos Montero, cuya novela, El desorden que dejas, me había gustado un montón y pensé ¿y por qué no? (mi frase preferida contra prejuicios intrínsecos) y en lo que me ponía y no me ponía con la lectura de la novela llegó Montse con uno de sus veredictos lapidarios: "Te tienes que leer No soy un monstruo, es muy buena". Y un efecto balsámico se apoderó de mi. Hasta hoy.

Y leer el libro fue un placer, porque desde la primera página, ¡qué digo! desde el primer párrafo, me encontré con una novela que me tuvo en vilo hasta la última línea. Literal. Por ello, Carmina y yo no pudimos evitar plantear una nueva Lectura Simultánea de la novela en la Yincana Criminal, para que algunas yincaneras pudiesen disfrutarla tanto o más que nosotras. Ahora intentaré explicaros por qué.



LA AUTORA:

Carme Chaparro (Barcelona, 1973) es periodista, con una amplia y consolidada carrera como presentadora y editora en informativos de televisión. Desde hace veinte años está al frente de las principales ediciones informativas del grupo Mediaset, en Informativos Telecinco y Noticias Cuatro, espacios para los que ha cubierto los acontecimientos nacionales e internacionales más destacados de las últimas dos décadas.

Su pasión por la lectura se ha traducido en pasión por escribir. Carme ha compaginado su trabajo en televisión con colaboraciones como columnista para las revistas Yo Dona —en la que tiene un espacio semanal—, GQ y Mujer Hoy. Actualmente también escribe su propio blog en Yahoo.
No soy un monstruo es su primera novela con la que ha ganado el Premio Primavera de novela 2017.


SINOPSIS:

Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro.

Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, «trepidante», «imposible de soltar», «sorprendente», le quedan cortos, muy cortos.

Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo.



IMPRESIONES:

Y aquí me hallo, intentando contarte algo que no se haya dicho ya de esta novela. Y va a ser difícil, porque tanto la prensa como las redes se han volcado con este libro. Y no ha sido gratuíto, porque Carme Chaparro ha dado un zapatazo y muchos escépticos -como yo-, que se ponen a temblar cada vez que un "mediático" irrumpe en el panorama literario, nos hemos tenido que comer con papas nuestros prejuicios. Olé y olé, vaya por delante.

Todo comienza con el secuestro de un niño de tan solo cuatro años en un centro comercial. He leído unas cuantas veces el prefacio del libro y todavía me maravilla. Es una auténtica declaración de intenciones, no solo por la trama que nos espera, sino por el tono en el que se nos van a contar las cosas. Se nos presenta en primera persona el responsable del secuestro de Kike y este nos explica las razones por las que ha elegido a su víctima, por qué esta y no otra... y, por si fuera poco, es reincidente, porque dos años antes raptó a otro niño en el mismo centro comercial y parece como si desde entonces, el primero, se hubiese volatizado. Nunca más se supo nada de él. Como puedes imaginar, se declara un delirio colectivo en el que tanto las fuerzas de seguridad como los medios de información se afanan por ser los primeros en dar con el paradero del o de los niños sin reparar en esfuerzos. ¿Alguien da más?.

Después, alternando los capítulos, descubrirás dos tipos de narradores: un narrador observador, similar al  omnisciente que también en tercera persona, parece que vaya grabando con una cámara cinematográfica cada gesto de los intervinientes en la trama, cada escenario, contando cada detalle y sin implicarse en lo que sucede. A través de él conocerás a Ana Arén y su entorno. Inés Grau se descubrirá en primera persona, conocerás el ámbito en el que se mueve y las visicitudes que rodean su vida. En ambos casos el estilo es ácido, ágil y sin concesiones, ya que Carme Chaparro utiliza un vocabulario sencillo que en muchas ocasiones roza lo coloquial, clave para apreciar una prosa ligera que acaba embaucándote. 

Porque son estas dos mujeres sobre quienes recae el peso de la historia. Ambas son amigas, aunque cada una vive inmersa en un mundo diferente que las hace navegar en paralelo, en muchas ocasiones, para conseguir los mismos objetivos. Una es la policía encargada de la investigación del secuestro de Kike, que un par de años antes vivió una situación similar sin resultados hasta la fecha. La otra es periodista en una cadena de televisión, la clásica reportera que con su manera de transmitir al telespectador consigue levantar las audiencias y la que cubrirá la noticia como también hizo dos años antes:

- Ana Arén: Alias Matrícula de Honor, es inspectora jefa al mando del grupo de menores del Servicio de Atención a la Familia (SAF) de Madrid y una institución en el cuerpo. Nacida en Barcelona, tiene un aspecto físico envidiable. Es rubia y de piel blanca, aunque prefiere llevar el cabello teñido de oscuro para no llamar la atención. Goza de un mal genio legendario, sobre todo cuando escucha comentarios machistas acerca de su aspecto personal. Conoceremos todo de ella, desde su humilde orígen cuando vivía junto a sus padres en el Barrio Gótico de la ciudad condal hasta los golpes que la vida le ha ido dando y la han cincelado para convertirla en la persona que es, de su fuerte personalidad pero que se transforma cuando trata con las víctimas de cualquiera de los casos que investiga. Del cariño que es capaz de sentir por quienes aprecia y la confianza que es capaz de depositar en sus amigos... y de la frustración que es capaz de generarle el caso no resuelto de Nicolás, al que ahora parece que vaya a unirse alguno más.

- Inés Grau: Periodista en una cadena de televisión -Canal Once-, está especializada en Sucesos. Es madre soltera, ya que aunque sigue manteniendo relación con el padre de su hijo, un periodista norteamericano, la relación se acabó al poco de comenzar y él volvió a su país. También es escritora a tiempo parcial. Consiguió un gran éxito con su primera novela y, desde entonces, su editor no la deja en paz, intentando por todos los medios que vuelva a la literatura porque el contrato que firmó en su día fue por dos obras y ella, que lo intenta en sus ratos libres, no ceja en el empeño por encontrar la inspiración, sin resultados aparentes.

A ellas hay que añadir un nutrido elenco de secundarios, lo suficientemente caracterizados como para que te resulten creíbles:

- Comisario Bermúdez: Desde que ingresó en el cuerpo e hizo sus prácticas, hace décadas, su máxima obsesión fue acabar con los exhibicionistas infantiles, a los que consideraba depredadores. Con el paso de los años este tipo de delincuentes se fueron propagando como una epidemia, reconvirtiéndose en pederastas virtuales que a su vez se relacionaban con otros tipos de malhechores y las maneras de atajar sus fechorías por parte de la Policía Nacional dieron origen a la creación de la BIT (Brigada de Investigación Tecnológica)y más tarde en la UIT (Unidad de Investigación Tecnológica), con sede en la central de Canillas. Una vez iniciada la investigación por el secuestro de Kike y tras una serie de reveses, es cesado en su cargo, pasando a relevarle un policía de la vieja escuela.

- Javier Nori: Alias Azotón, es Subinspector en la brigada y amigo personal de Ana Arén. Debe su apodo a sus compañeros de la comisaría de la Zona II de Barcelona, su primer destino, al considerarle un azote para los ladrones de motos que se daban cita en el distrito de Ciudat Vella. Creó en su día, incluso, un archivo digital de lo más novedoso que llevaba en una PDA. Experto en informática, ha hecho del running prácticamente un vicio.

- Charo Domínguez: Alias Castillos es Agente y tan solo lleva cuatro meses en la brigada. Debe su apodo a que antes de que Ana Arén la rescatara, su cometido era el de proteger y hacer guardias en las residencias oficiales de los diplomáticos extranjeros, así como de sus familias. Es una de las mejores investigadoras de la brigada gracias a su excepcional cerebro.

- David Ruipérez: Nuevo comisario del SAF tras el cese de Luis Bermúdez. Tan grosero en el trato como machista, tiene entre ojo y ojo a Ana Arén, a quien no deja de poner palos en la ruedas a la hora de sacar adelante las pesquisas.

- Jesús Silvelo: Inspector jefe, dirije el grupo de secuestros y extorsiones de la Comisaría General de Policia Judicial de Madrid. A medida que pasan los días sin resultados en el rapto de Kike, acude a apoyar a Ana Arén.

- José Barriga: Alias El nuevo, porque acaba de incorporarse a la brigada. Es un petardo de cuidado con muchas ganas de medrar, al que la casualidad hace que de con una pista importante que dará un giro a la investigación.

- Manuel Grana: Jefe de Inés Grau, es el responsable de los informativos en Canal Once, es un hombre ambicioso y con pocos escrúpulos. Está casado y su mujer comulga con una comunidad extremamente religiosa, aunque él es más de practicar la doble moral, ya que es usuario de una web de servicios sexuales prestados por hombres jóvenes, hecho este que le hace requerir los servicios de Joan Arderiu.

- Joan Arderiu: Hacker amigo de Ana, Inés y Javier, colabora con este último en la perfección de un programa informático para la localización de pederastas, aunque su fuente de ingresos viene dada prestando sus servicios en el mundo de la seguridad informática, en particular en todo lo referente a las tecnologías de la información.

- Sam: Estudiante de origen británico, estudia arte dramático y trabaja como au pair en casa de Inés, cuidando a su hijo Pablo que apenas tiene cuatro años.

Aparte, habría que mencionar a las familias de las víctimas, en particular los padres de Kike, Laura y Roberto, que acababan de iniciar un complicado proceso de divorcio. Curiosamente, el niño desaparece mientras ellos mantiene una conversación vía whatsapp en la que discuten por el interés que tiene el padre en llevarse al niño ese fin de semana, que no le corresponde. Terminada la conversación, la policía no puede localizarle en las horas posteriores al rapto, por lo que las primeras sospechas recaen sobre él.

Pero no vayas a pensar que en esta novela todo es investigación y reportajes televisivos. Si bien es cierto que de todo esto hay y mucho, te encontrarás con distintas subtramas que aunque le robarán suspense a la principal, te proporcionarán distensión, que no es poco. De hecho, de la mano de Inés Grau asistiremos a una terapia de grupo donde se dirimirán cuestiones sustanciales como el dolor, la culpabilidad o la pérdida, tratadas de manera exquisita. También es relevante el modo en el que se aborda la maternidad y, lógicamente, ese que quizás nos resulte más atractivo, porque atañe a la autora de primera mano y, quieras que no, lleva el morbo incluído en el precio: el de la televisión, ese conocer como se gesta una noticia y cómo ha de darse, los recovecos de la industria y la necesidad de cualquier canal de televisión por crear circos mediáticos con las desgracias ajenas, sobre todo si con ello se consigue una décima más que la competencia en el share.

También serás testigo de cómo un caso mediático de la trascendencia del secuestro de un niño de corta edad puede alterar al estamento policial llegado el caso. De cómo se mueven personas como si fuesen fichas en una partida de ajedrez para sentar a otras porque a un ministro de Interior le puede presión. O de la ansiedad que sufren las familias, porque a la desaparición de Kike hay que añadir la de Nicolás, acaecida dos años antes y sin visos de solución.

En muchas ocasiones vemos que la experiencia profesional de la autora se ha puesto al servicio de la trama. El obvio cuando nos hace partícipes de la relación entre la policía y los periodistas, cuando los primeros tienen que surtir de información a los segundos para que estos no vayan más allá y arruinen la investigación. Por no hablar del programa neuroQWERTY, que además de ayudar a resolver el caso, más allá de parecer un recurso ficticio, resulta que es real y que se utiliza, entre otras cosas, para la detección temprana de determinadas enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, basándose en la manera en el que tecleamos en un ordenador y, por si te interesa y quieres abundar en el tema, puedes hacer que estudien tu huella de teclado de forma anónima en www.neuroqwwertu.com/es.


CONCLUSIONES:

Si hay algo que tengo que reconocer es que No soy un monstruo, más allá de tener una trama muy bien urdida y en la que no se ha dejado nada a la improvisación, a los momentos de tensión que todo lector de novela policíaca agradece por lo bien conseguidos que están y porque la angustia es más que palpable, lo que me ha fascinado, especialmente, son las subtramas. Tanto cuando servían para adentrarnos un poco más en el origen o la personalidad de los personajes -tanto protagonistas como secundarios- como por muchas de las escenas que en la novela se dan cita. Me parecía mentira, a medida que avanzaba en la novela, que un libro de poco más de trescientas páginas diese para tanto y tan bien. 

He disfrutado una barbaridad de la historia, me he comido las uñas porque veía que las circunstancias me superaban y no vislumbraba el momento en que el desenlace me compensase la incertidumbre vivida y, cuando he llegado al final, casi que me daba chocazos contra la pared, porque me ha sorprendido tanto y de tal manera, que cada vez que lo recuerdo me dan ganas de exigir una ovación y vuelta al ruedo a la autora por la manera en que me ha toreado.




Esta reseña participa en la Yincana Criminal en el apartado “La novela ha ganado algún premio".


16 comentarios:

  1. Ya la tenía apuntada por vuestros comentarios en twitter. ¡Cómo se nota que la has disfrutado!
    Besotes!!!

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  2. Hola, archi:
    Que esta mañana leí el post pero andaba espesita para comentar.
    En tu línea, como siempre, a la altura de la novela, y haciéndole justicia. Solo discrepo contigo en una cosa: a mí la subtrama de la tatarabuela de la tatarabuela no me ha gustado nada ni le he visto el sentido por ningún sitio.
    Eso sí, me juego aquí y ahora, y mando cien mil libros dedicados por la autora, que nadie, nadie, será capaz de descubrir el final. Es imposible.
    Besotes.

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  3. Me acabas de convencer para leer la novela.
    Besos

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  4. Como, en su día, participe en en la Lectura Simultánea que organizasteis en la Yincana Criminal, lo que expresas en la reseña no me ha sorprendido lo mas mínimo. Estoy contigo en que es una novela sorprendente y, ademas teniendo en cuenta que es la primera obra de la autora; una novela que hay que leer si o si y, también estoy totalmente de acuerdo con la apuesta que hace Montse, un final totalmente impredecible y fantástico, en el que en las dos páginas finales se hace la luz para descubrir todo el sentido que tiene la trama. Kayena, has hecho una reseña fantástica, desde el principio hasta el punto final, sin reventar nada, pero diciéndolo todo, bravo!!

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  5. Antes que nada, suscribo cada palabra de tu primer párrafo. Debe ser que me caen bien los lectores escépticos -entre los que me incluyo-. Los premios solo aportan ventas.
    Respecto de tu análisis de esta novela, me parece impecable. No entiendo cómo sospechas que no podrás hacerlo con libros que requieran un grado algo mayor de concentración; pruébate!
    Yendo al libro, me he atosigado en el género policial con Agatha Christie en mi juventud durante dos largos años y todo lo posterior me sabe a lo mismo, incluyendo a Mankell y Camilleri; quizá no incluya a Sciascia.
    Por último, después de haber publicado una foto de la autora, coincido: no es ningún monstruo. Más de uno de nosotros querría tener 'monstruo' semejante a su lado. Ja, ja.
    Un beso grande.

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  6. Ha sido un placer y una sorpresa encontrar un libro tan bien escrito, zurrando a diestro y siniestro y poniéndonos con el corazón a mil. El personaje apenas entrevisto de Laura es para parada cardiaca. Buena reseña-
    Besos

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  7. ¡Hola!
    tengo muchas ganas de leerlo, pero muchas :)
    Besitos

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  8. Me apunto desde luego la novela que por lo que todos comentáis merece la pena. Yo también soy remisa a leer libros de personajes mediáticos, pero no es justo porque entre ellos hay algunos muy buenos escritores. Besinos.

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  9. Vi la presentación que hizo la autora en Cuarto Milennio y me picó. Estaba esperando que empezaran las reseñas así que me alegro de que sea un buen libro porque me llamaba mucho la atención. Me lo apunto. Yo también tengo esa desconfianza con los grandes premios.
    Besos

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  10. Hola!
    Lo he visto muuucho en las redes y no había querido leer ninguna reseña, sin embargo me aventuré a la tuya, y parece muy bueno, pero no sé a mi estos géneros no me van del todo, seguiré leyendo entradas en una de esas quizá termino tentada a leerlos.
    Cariños! ❤

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  11. En un rato, de hoy no pasa, iré yo con esta reseña, aunque poco más puedo añadir a la tuya que está a la altura de la novela. Bueno la hago porque si no acabaré castigada :-( :D :D :D

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  12. hola,
    he visto una entrevista a la autora hablando de este libro, y despues de leer tu reseña quizas me anime a leerlo. Ya te contare

    ♡ besotes ♡

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  13. Hola primero de todo ya tienes una nueva seguidora.
    La verdad que para opinar de algo hay que bien leerlo o bien verlo. Sino, no puedes opinar. Para mí es fundamental eso.
    Sobre que sea un premio "planeta" u otro. Ya me lo pienso muy mucho a la hora de leer. Y "no soy un monstruo" no puedo decir que no me guste, pero la portada no me atrapa, (eso ya le quita puntos...) y la sinopsis no me enamora del todo. Pero quien sabe si me pueda llegar a gustar. Me lo apunto para un futuro lejano.
    Gracias por tu reseña, con ella puedo decir que me llama la atención

    besos Infinitos

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  14. ¡Hola! Pues según la reseña parece un título muy recomendable. Creo que tienen ingredientes que me gusta: intriga, misterio... La verdad que siempre das a conocer libros muy interesantes en tu blog. Me lo apunto.
    Un abrazo :)

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  15. Mira que eres grande, sabes que tengo una imaginacion desbocada, y te he visto en el tendido, vestida de Manola y pidiendo la vuelta al Ruedo para la autora, las orejas y el rabo todo. En fin que es culpa mía por no ponerle coto, pero tu también la alimentas, en cuanto a la reseña te vuelvo a repetir que es un placer leerte, que yo hace tiempo que he dejado a un lado mis prejuicios hacia mediáticos y menos mal porque me hubiera perdido libros que me han gustado, aún así cada vez que me enfrento a uno de ellos tiemblo, sobre todo si ha habido una fuerte campaña de marketing o tiene unas opiniones porque no me atrevo a llamarlas reseñas muy positivas. De todos los personajes no se si te lo he comentado alguna vez, pero Joan me llegó al corazón, yo creo que me hubiera podido enamorar de él si en lugar de un personaje de ficción hubiera sido real. Y el final si es que un brochazo de oro, para pedir la vuelta al ruedo o lo que le parezca a cada uno, porque desde luego si algo no es esta novela es previsible y el final es un mazazo en toda la linea de flotación del lector

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