domingo, 13 de agosto de 2017

KHIMERA, de César Pérez Gellida




DATOS TÉCNICOS:
 
Título: KHIMERA: El mundo cambiará para siempre.
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras
ISBN: 978-84-836-5839-0
Páginas: 544
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta




Este próximo otoño saldrá a la venta Konets, continuación de Khimera, que a su vez unirá las dos trilogías anteriores (Versos, canciones y trocitos de carne y Refranes, canciones y rastros de sangre), para poner el broche de oro a lo que acabará por convertirse en una octología negrocriminal. 

Y ahora viene la pregunta del millón, ¿cómo es posible que una fan declarada de las distopías, como yo, hasta la fecha no haya leído esta novela? Pues, aunque no lo creáis, todavía sigo dándole vueltas al tema. Solo me salva el que desde hace tiempo rule por mi cabeza la idea de ir acumulando una serie de libros en una estantería a la que he denominado, "Mis imprescindibles" que espero llevarme a mi particular Palacio de Invierno, cuando, llegado el momento, dejen de interesarme las movidas en las que suelo meterme y preste más atención -o toda ella- a los autores por los que realmente siento una especial predilección. Aquellas obras que por distintas razones se han ido quedando relegadas por no prestar el interés que requieren o aquellas que me dieron tanto que necesitaré darles una segunda o tercera lectura. Porque todo esto pasará y entiendo que es casi obligado volver al origen de todo, a esa necesidad vital que representó desde que tengo uso de razón la literatura.

También es cierto que hace unos años llegué a la conclusión de que iba a leer las trilogías una vez estuviesen terminadas, porque me resulta de lo más agónico los tiempos de espera -y eso que Gellida no es precisamente de los tardones- entre novela y novela, motivo por el cual tengo pendientes en la estantería los tres tomos de Refranes, canciones y rastros de sangre), pero quiero entender que lo de Khimera fue un lapsus mental, porque otra cosa no tiene nombre, más allá de que en su día aluciné mucho con que el autor, catapultado al exito en el género negro, cambiase a este de las distopías sin razón aparente. A me me generó ciertas dudas, aunque el libro lo compré... faltaría mas.

Pero dicen que nunca es tarde si la dicha es buena y en ese sentido os puedo asegurar que nunca un dicho fue más acertado. ¿Queréis saber por qué?.




César Pérez Gellida (Valladolid, 1974). Licenciado en Geografia e Historia por la Universidad de Valladolid y Master en Dirección Comercial y Marketing por la Cámara de Comercio de Valladolid. 

Antes de dedicarse en exclusiva a la literatura, trabajó en en distintas empresas del ámbito de las Telecomunicaciones como Director comercial, de marketing y de comunicación. Desde febrero de 2014 colabora con una columna semanal -La Cantina del Calvo- en la sección de cultura del diario El Norte de Castilla.

En 2011 se trasladó a Madrid.

En mayo de 2013 recibió el Premio Racimo de Oro de Literatura.

En septiembre de 2014 le concedieron la Medalla de Honor de la Sociedad Española de Criminología y Ciencias Forenses.

En noviembre de 2014 le otorgaron el Premio Piñón de Oro.

En octubre de 2015 se trasladó a vivir a Buenos Aires.

Novelas:

TRILOGÍA VERSOS, CANCIONES Y TROCITOS DE CARNE:
Memento mori (2013, Suma).
➥Dies irae (2013, Suma).
➥Consumatum est (2014, Suma).

- Khimera (2015, Suma).

TRILOGÍA REFRANES, CANCIONES Y RASTROS DE SANGRE:
➥Sarna con gusto (2016, Suma).
➥Cuchillo de palo (2016, Suma).
➥A grandes males (2017, Suma).

Además, ha publicado los siguientes Spin offs de la trilogía Versos, canciones y trocitos de carne:
- Mutatis mutandis.
- Sapere aude.
- Indivisa manent.


El mundo cambiará para siempre.

2054. Tras la Guerra de Devastación Global, la realidad social y geopolítica ha cambiado rotundamente. Los viejos conceptos de la democracia y el capitalismo han sido enterrados por las corrientes transhumanistas y la tecnología. El poder se concentra en manos de las grandes corporaciones, sin embargo todavía queda un cabo suelto, un molesto inconveniente que se escapa de las afiladas uñas de la Asamblea: Khimera.

En la arriesgada búsqueda de un enigmático personaje conocido como el bogatyr -héroe para algunos y villano para otros-, están puestas las últimas esperanzas de aquellos que luchan para lograr que el mundo cambie para siempre.



No, no estoy en la Orangerie Schönbrunn de Viena ni en la Scala de Milán, pero da igual. La sensación es la misma. He comenzado a leer Khimera y necesito silencio. Silencio para poder poner mis cinco sentidos y disfrutar del que será el concierto literario más esplendoroso y vibrante conocido hasta la fecha, dirigido por César Pérez Gellida. 

¡Shsss! 

El recital podría considerarse clásico, ya que está estructurado en cuatro movimientos fundamentales, un preludio y un rondó final: 

- Preludio: Toda composición instrumental necesita de un preludio, una introducción breve que sirve de antesala para lo que luego vendrá. De ese modo, Pérez Gellida, nos sitúa en Siberia, en mayo de 2054, para describirnos con una melodía dulce y amable, que poco a poco va creciendo en intensidad, el cuento de Koschéi Bessmertnii y el bogatyr, para luego finalizar en una calma aparente.

- Primer movimiento «Allegro assai»: De todos los movimientos, el assai es el más rápido y enérgico, el más determinante. Es el elegido por Gellida para narrarnos los sucesos acaecidos entre 2037 y 2039. Una locura de la que desde el primer momento no sabes si saldrás bien parado. Es denso, no voy a negarlo; de hecho, en más de una ocasión me vi releyendo algunas páginas, me perdía. No obstante, la maestría del autor es más que palpable y te supera. Eres consciente de esa energía tan característica en él y que con tanto aplomo sabe conjugar con la dosis exacta de frescura, que le lleva a conseguir el ensamblaje perfecto entre todos los intérpretes y su contexto y, de ese modo, es capaz de ofrecerte un mundo apocalíptico con una aparente desfachatez que te deja sin palabras: nos cuenta los orígenes de la Guerra de Devastación Global y las anteriores, de todos los pasos que se dieron hasta llegar a ella, de las coaliciones que se crearon como consecuencia de los intereses de los políticos y de su desmoronamiento posterior. Y podemos visualizarla como si hubiésemos estado allí. Una guerra en la que murieron más de seiscientos ochenta millones de personas y los métodos tan poco ortodoxos que se utilizaron para ello (lo del uso del gas Margaritka, por ejemplo, será una rémora con la que tendrán que bregar los supervivientes décadas después); una guerra en la que la octava parte de la superficie terrestre quedó destruída sin posibilidad de reparación, por no hablar de las más de dos mil ciudades que sucumbieron en el invento. Y el advenimiento de la Década Triste, que ya su denominación nos da una idea de lo que pudo acaecer. Y acabas maravillado, porque lo normal en cualquier distopía que se precie es que empiecen salvando esta parte, que si, que más o menos te describen qué pudo pasar para llegar a semejante momento, pero él no... Gellida es mucho Gellida y no hace nada a medias. Ni de broma.

- Segundo movimiento: «Adagio sostenuto». Este movimiento nos traslada a 2054. La sociedad ha cambiado, cualquier forma de gobierno conocido ha pasado a ser historia; de hecho, la democracia y el capitalismo pasaron a mejor vida durante la Década Triste cuando la llamada Comisión de los Cincuenta sentó las bases del nuevo orden mundial. O eso creían. Esa es la perspectiva social y política cuando comienza este segundo movimiento con una serie de acordes lentos de cuerdas, que tamizan todo lo vivido en el anterior, para posteriormente sucederse las figuras arpegiadas que introducen a los solistas y vamos conociendo con mayor detalle el statu quo actual que configura la cadencia. Gracias a la entrada del contratenor Benjamin Harding, conoceremos en profundidad el funcionamiento de la Asamblea y el cometido que desarrollan los siete mandatarios, sometidos a su criterio, de las grandes corporaciones empresariares que ahora manejan los hilos del poder, sin olvidar la distribución del territorio, ya que en esa actualidad tan dantesca solo existen cuatro continentes, divididos a su vez en sesenta y nueve territorios dirigidos por un gobernador territorial, que cuentan con distintas urbes capitalinas en función del número de ciudadanos que contienen. Además de estos existen otro tipo de asentamientos, donde residen los moradores. Como es lógico, las diferencias de clases son palpables y las más desfavorecidas intentan pugnar por hacer méritos y así subir en el escalafón. Después de esto, el caos, los que intentan sobrevivir fuera del sistema. Poco a poco la música se va acelerando hasta llegar a un sucinto clímax con la aparición del piano Huang-Di Chengwu y, tras su actuación, se produce una delicada extinción del adagio.

- Tercer movimiento: «Andante moderato». Seguimos en 2054, pero cambiamos de escenario. La aparente sociedad perfecta que maneja con puño de hierro y guante de seda la Asamblea, tiene fisuras. Por un lado, el Movimiento de Oposición Civil (MOC), liderado por Petra Toivonen; por otro, acaban de dar con la pista del último bogatyr, un personaje convertido en leyenda tras su intervención en la Guerra de Devastación Global y al que desde los primeros tiempos de la Reconstrucción buscan sin denuedo. Y ahora, precisamente, acaban de aparecer ciertos vestigios sobre su paradero, por lo que distintos grupos ponen rumbo a la estación Khimera Lukomorie, con diferentes intenciones. Viviremos entonces los momentos más impresionantes de este espectáculo, tanto en el camino de ida por los entresijos de un mundo oscuro que se escapa a la Lupa como a las puertas de la Estación Khimera. Es aquí donde, quizás, más se aprecia el inmenso poderío del director de esta orquesta, porque Gellida luce en todo su esplendor. Desde esa peana en la que se ha instalado para que los músicos le puedan visualizar sin problemas y se entreguen con absoluta fidelidad, es capaz de practicar los movimientos más envolventes. Con la mano derecha recalca el ritmo del compás mientras con la izquierda indica las entradas de cada grupo instrumental. Su cuerpo también habla cuando exige a ejecutantes, ora que el ritmo sea más fuerte, ora para que sea más suave, dependiendo de cada situación. Gesticula hasta la saciedad para integrar a todo el elenco y lo consigue. Vaya si lo consigue. Y la sensación que transmite al espectador es sobrecogedora.


- Cuarto movimiento 2054 (Grave lacrimoso). Es el último de ellos y quizás el más breve. Tiene su predecesor en el movimiento anterior, por lo que prácticamente consiste en una reflexión triste que evoluciona alternando sonidos escalofriantes, que van progresando a otros más agudos, pasando por los graves. Luego llegarán otros más reposados que confluirán con una sensación de moderada tensión, dando la impresión de que se abandona la esperanza al ser conscientes de los estragos vividos, para llevarnos al Rondó final, donde se cierra el círculo... o eso creemos.







PERSONAJES:
 
Siguiendo con el símil de la composición musical, César Pérez Gellida nos presenta a sus personajes como los miembros de una orquesta, de la suya, claro está, a los que coordina con una maestría insólita.

Por ello, al principio de la novela nos encontraremos con una Dramatis Personae de lo más original en cuanto a presentación, porque sería la misma que si se tratase de una orquesta sinfónica muy particular (obviando el numero de músicos, claro está, porque bregar con más de ochenta personajes en una novela hubiese sido un auténtico delirio, aunque el autor, en esta, no se queda corto precisamente). De ese modo, aparecerán los cuatro grupos instrumentales clásicos, a los que habría que añadir las figuras principales: una soprano (Rusalka), un tenor (Frederik Keergaard), un contratenor (Benjamin Harding) y un barítono (Kai-Xi Chengwu):


- Como instrumentos de viento madera, contaríamos con: Oboe, clarinete, corno inglés, flauta travesera, flautín, fagot y contrafagot. 


- Tratándose de viento metal, serían: Trompa, trompeta, trombón y tuba. 


- Además, la orquesta cuenta con un órgano, que aunque no pertenece exactamente a una orquesta, sí que es un instrumento de viento y teclado.


- En percusión tendríamos: Celesta, timbales, caja, bombo, cajón, tambor, címbalo, güira, matraca, clave, percusión, tuntaina, maracas, afuche, campana, cencerro, pandereta y zambomba.


- Y en cuerdas: Primer y segundo violín, violonchelo, contrabajo, viola, arpa y piano.


Pero profundicemos en ellos:

- Soprano Rusalka. Fundadora y Cabeza del Khimera Proyeckta, un proyecto nacido en Rusia, antes de la gran guerra, al amparo del presidente ruso Sergéi Borísevich Ivanov, que incorporó a los grandes cerebros de la época en diversas ramas del saber, sobre todo en el ámbito científico, ya que tenían claro que el mundo tal y como lo conocían tenía fecha de caducidad. El problema es que no midieron bien las consecuencias de la naturaleza humana. Fue considerada la máxima autoridad en cibercontienda en los prolegómenos de la Guerra de Devastación Goblal y todavía sigue plantádole cara a los plutócratas desde la clandestinidad.


- Tenor Frederik Keergaard. Exmilitar danés responsable de operaciones especiales del Movimiento de Oposición Civil (MOC) desde hace tan solo tres años y mano derecha y hombre de confianza de Petra Toivonen. Padece de tremendas pesadillas desde hace décadas, por lo que intenta burlarlas a base de mantenerse despierto tirando de química para evitarlo. Experto en ingeniería de comunicaciones y en tácticas militares y armamentística , habla a la perfección bastantes idiomas. 


- Contratenor Benjamin Harding. Propietario del Planet Construction Bank y presidente de la Asamblea. A sus noventa y seis años, gozaba de una mala salud de hierro, gracias a las constantes revisiones médicas a las que se sometía semanalmente. Es el prototipo del mal y de las ideas transhumanistas que desde hace años han calado profundamente en la sociedad y para mantenerse, no ha dudado en modificar su cuerpo tantas veces como los avances científicos se lo han facilitado. Sus ojos han sido reimplantado recientemente y está a la espera de un nuevo cambio de cerebro, entre otras lindezas.


- Barítono Kai-Xi Chengwu, el Señor de Asia. Jefe de la organización criminal Tiāo. Desde que su familia cayó en desgracia, siendo todavía un adolescente, juró vengarse y restaurar el honor perdido. Entonces inició un largo periplo junto con su madre y su hermana que les llevó a recalar en Xialaxiuxiang, una aldea donde fueron recogidos por los tibetanos y vivieron aislados los años que duró la guerra. Allí aprendió y practicó la doctrina budista para alcanzar el nirvana, aunque no todos calaron de igual medida, ya que era incapaz de olvidar su afán de venganza. Años después creó una organización clandestina, Tiāo. Ojos negros, pequeños y mirada agresiva.

Hasta aquí los principales actores de esta historia, a quienes acompañarán otros muchos de manera directa o indirecta:


- Segundo violín Petra Toivonen. Líder del Movimiento de Oposición Civil (MOC). A pesar de su delicada salud, como consecuencia de una insuficiencia hepática que podía haberse tratado gracias a los avances científicos, ella siempre se ha negado, dado que está en contra de la filosofía transhumanista y, aún así, es una mujer que impone con su presencia. De ascendencia lapona, su naturaleza rebelde la llevó a utilizar la fortuna heredada de su padre para sufragar y fundar el movimiento que lidera desde isla de Anholt, ubicada en lo que antiguamente fueron las costas de Suecia y Dinamarca.  


- Arpa Xin Qian Chengwu, Bào. Responsable del servicio personal de seguridad y hermana de Kai-Xi Chengwu, el Señor de Asia. Acompañarán en su expedición por el área de exclusión negra para dar con el paradero del último bogatyr la flauta travesera Xuan Nguyen y el flautín Chong-Duy Liu, ambos miembros de la organización clandestina Tiāo.


- Violonchelo Patricia Jones. Periodista galesa del diario Citizens, quien cuenta con la ayuda de la Viola Souleymane Sonko, un mercenario senegalés de casi dos metros de altura que ejercerá de guardaespaldas, ya que conoce el territorio como la palma de su mano. Vive en Nuevo Londres, en el Cinturón Metropolitano 1 junto a John, su pareja, porque es una ciudadana de clase principal y como tal, una apasionada de todo lo relativo a los avances tecnológicos, que intenta lucir sin complejos y estar a la última para presumir ante sus amistades. Goza de una póliza Golden One, por lo que puede permitirse cualquier tipo de intervención quirúrgica, pero su status no se debe a méritos propios, sino que le viene concedido previamente por el hecho de ser hija de Colwyn Jones, uno de los miembros de la Comisión de los Cincuenta, responsables de reconstruir y poner orden no solo en Europa, sino en el mundo, tras la Guerra de Devastación Global.


- Corno inglés Graham Andrews. Cincuenta y cinco años. Director de Internacional del diario Citizens, el más importante de Britannia, perteneciente al grupo de comunicación más influyente del planeta, es el encargado de convencer a Patricia Jones para realizar el reportaje que la llevará a encontrar el prestigio que anda buscando desde que decidió hacerse periodista.


- Contrabajo Ake Dahl. Científico noruego. Responsable del departamento de investigación de ingeniería genética Active Biotech AB, el laboratorio más prestigioso de Escandinavia, filial de la lider del sector y con participación en la Asamblea, es uno de los más avanzados del mundo. Natural de Stavanger, cuarenta y cuatro años, tiene el pelo pajizo y los ojos tristes. Ha trabajado mano a mano y durante años en la misma empresa con el Clarinete Mathias Lundgren, un científico sueco y una eminencia mundial en el campo de la ingeniería de tejidos. Su único y mejor amigo. Justo cuando descubre lo que no debería al investigar el genotipo de los duendes, su vida sufre un vuelco, poniéndose a la Asamblea en contra, por lo que el Movimiento de Oposición Civil entra en escena salvándole la vida.


- Trompeta Charlie di Francesco. Abeja reina de la colmena de Nuevo Londres.  Es la máxima autoridad en su territorio y dado su cargo, puede disponer de la vida de quienes le rodean a su antojo. Controla, conchabado con el comandante de la Milicia de la Urbe, Thomas Patrick O’Gara, el racionamiento de los recursos médicos y los fármacos -bastante limitados-, la distribución de los productos de primera necesidad, el comercio de sustancias ilegales o la adjudicación de las viviendas... hasta que cayó en desgracia.

Después, estarían las dos organizaciones y los miembros de ambas que simbolizan el bien y el mal en esta historia:



- EN LAS ESTACIONES KHIMERA LUKOMORIE Y KHIMERA SIBERIA:

 
Primer violín Anatoliy Sokolov, Tolya. Teniente coronel de las Fuerzas Terrestres de Rusia y responsable de la creación y adiestramiento de los grupos de asalto Khimera previo a la Guerra de Devastación Global. Guardián de la estación Khimera Lukomorie. Es padre de Liya, a la que ha tratado de proteger desde que nació, ya que es duende.


- Clave Olek Opieczonek. Operador principal de sistemas y el mayor experto en codificación de Khimera. De cuarenta y un años y ascendencia polaca.


- Campana Roger Zimmermann. Operador principal de sistemas de la estación Siberia. Sería el equivalente de Olek Opieczonek.


- Batería Arina Kúzina. Directora de seguridad de la estación. 


- Tuntaina Mantas Kleiza. Responsable de comunicaciones de la estación, de origen lituano.


- Cencerro Yuri Kovalchuk. Responsable de comunicaciones de la estación. 


- Maracas Aleksandra Karpova. Teniente de la dotación militar asignada a la estación.


- Afuche Piotr Serkin. Capitán de la dotación militar asignada a la estación. 


- Pandereta Ljudmila Sidorovskaya. Médico responsable de la estación Khimera Siberia. 


- Zambomba Yevgueni Khashimov. Sargento de la dotación militar asignada a la estación Khimera Siberia. 



- EN LA ASAMBLEA DE EMPRESAS:

 
- Caja Joachim Reuter. Presidente de Carbon Nanotech Industries. Miembro de la Asamblea y mano derecha de Benjamin Harding.


- Bombo Matilda Hofmann. Presidenta de NovoGen Bioprinting Corporation, empresa dominante en el campo de la bioingeniería genética. Miembro de la Asamblea.


- Cajón Koyoshi Hishikawa. Administrador de Comet Systems, empresa que capitanea la industria aeronáutica. Miembro de la Asamblea.
- Tambor Anwar al Jawad. Propietario de Wellfare Corporation. Miembro de la Asamblea.


- Címbalo Heng Qí. Presidenta de TKS Processes, sociedad que domina la fabricación y distribución mundial de alimentos transgénicos. Miembro de la Asamblea.


- Güira Constantin Lébedev. Propietario de Polar Security Industries. Miembro de la Asamblea.


- Matraca Monique Girandon. Administradora única de Domotics Technology. Miembro de la Asamblea.


- Trompa J. J. Boozer. Conseguidor de Benjamin Harding.

Y, como de aquellos polvos vienen estos lodos, el origen de todo lo representarían las cabezas visibles que dieron origen a la más cruenta de las guerras conocidas:


PARTICIPANTES EN LA GUERRA DE DEVASTACIÓN GLOBAL: 


- Piano Huang-Di Chengwu. Perteneciente a una legendaria familia de militares, es Jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de Liberación de China. Mantiene una pertinaz hostilidad con el ministro del interior de su país, con quien mantiene diferencias irreconciliables. Es padre de Kai-Xi Chengwu, Señor de Asia y Xin Qian Chengwu.


- Celesta Dmitriy Gareev, Dima. Coronel general y comandante en jefe de las Fuerzas Terrestres de Rusia, hasta su destitución poco tiempo después por Alexandr Bunyachenko, alguien mucho más agresivo que su predecesor. Coincidió con Anatoliy Sokolov en la Academia de Ciencias Militares de Moscú, aunque sus destinos siguieron rumbos paralelos. 


- Órgano Shlomo Yariv. Agente israelí del Aman. Considerado el mayor experto en topografía y cartografía militar de su país. De cincuenta y seis años, nació en Yeruam, una pequeña ciudad en pleno desierto. Estudió en la Universidad Ben-Gurión del Néguev, en Beerseba, donde se matriculó en la Facultad de Investigaciones del Desierto, donde se licenció como ingeniero de sistemas y dado su carácter anodino, enseguida repararon en él desde la Dirección de Inteligencia Militar nada más licenciarse como ingeniero de sistemas. 


- Oboe Abdel Sâmi al Maktoum. Alto dignatario del Ministerio de Defensa de los Emiratos Árabes Unidos y comandante del servicio de inteligencia de la Alianza Islámica, participó en la Guerra de la Media Luna, donde todo fueron éxitos para los suyos. De profundas creencias religiosas, es elegante en el vestir, sus facciones son rígidas y marcadas y su cabello, impecablemente peinado y engominado, es negro azabache.  


Trombón Cho Min Sung. Mayor general de brigada del Ejército Popular de Corea. Ejemplo típico de militar oportunista, ambicioso y sin escrúpulos capaz de cualquier cosa por alcanzar sus propósitos. Como no anda escaso de "virtudes", también gusta de frecuentar lupanares a la caza de jovencitas, o quizás habría que decir mejor niñas, ya que combina a la perfección la corrupción con la perversión.

Para terminar, habría que mencionar a los Duendes,  víctimas colaterales de tanta atrocidad, ya que son el resultado de las armas bioquímicas utilizadas durante la contienda, quienes sufren sus consecuencias. A sus muchas deficiencias psicomoras, habría que añadir el envejecimiento celular prematuro, las deformaciones óseas, la despigmentación de la piel, la descalcificación, las anomalías neuronales y un largo etcétera. Los primeros casos de niños nacidos con estas malformaciones se dieron a partir del año 2034 y sus padres empezaron a abandonarlos a su suerte. No son los únicos, pero sí los que juegan una baza decisiva en los acontecimientos: junto a la lideresa del clan del Mandara, el fagot Fátima, encontraríamos al contrafagot Emmanuel, la Trompa Samuel o la  tuba Samson.




Pocas veces me ha impresionado una novela como en esta ocasión. No se trata ya de que sea una distopía, porque no quiero centrarme en una etiqueta en concreto. Khimera es una sorpresa que va in crescendo página a página. Una locura que no deberías perderte. Bajo ningún concepto.

Como creo que me han quedado cosas por decir en el cuerpo de la reseña, no quiero dejar pasar el mencionar la labor de documentación. No quiero ni pensar las horas de trabajo añadido que el autor ha tenido que pasar desbrozando y separando el trigo de la paja para presentarnos un mundo futuro tan real, tan creible y tan desesperante como el que nos propone a lo largo de sus más de quinientas páginas. No solo se trata de la parte cotidiana, esa en la que se nos desvela la vida más mundana o doméstica de los personajes, los sofisticados artilugios tan de ciencia-ficción que utilizan y que siempre nos resultan fascinantes. No, más allá de todo eso, hay un trabajo de campo espectacular en todos los ámbitos: desde el científico, el de la industria armamentística, la guerra cibernética o la misma inteligencia militar. 

Y luego, quizás, está todo lo dicho anteriormente: ese ritmo endiablado que te abduce; esa estructura que te envuelve y te deja sin aliento y ese final tan espectacular que te deja perpleja, sabiendo que pocas veces volverás a leer algo igual. ¿O sí? Me temo que sí, porque tratándose de Gellida, no soy capaz de ponerle un konets a lo que su estilo me sugiere.

Para terminar, solo puedo decir que esas valoraciones con las que llevo años valorando cada libro que reseño se me han quedado cortas. Gracias a esta novela me he dado cuenta que hay libros que se merecen otra, la de obra maestra.

 





martes, 18 de julio de 2017

JANE AUSTEN EN CASTROPOL: BICENTENARIO DE SU MUERTE

Quizás debería haber escrito esta entrada el sábado pasado, día 15 de julio, cuando asistí a la conmemoración del bicentenario de la muerte de Jane Austen. Y digo que lo debería haber hecho en ese momento porque, horas después de haber asistido a tal evento, no daba crédito, todavía, a la perplejidad que sentí tras la maravillosa tarde que pasé en compañía de otros tantos "austenitas" venidos desde distintos lugares para rendir homenaje a esta gran escritora (a fin de cuentas, es una verdad universalmente aceptada, que diría ella, el considerarse por muchos la más afamada de las escritoras en lengua inglesa) y que, desde la adolescencia y pasando por la juventud, me proporcionó tardes de lectura memorables perdida entre las páginas de las pocas novelas que nos dejó (aparte, claro está, de algunos cuentos breves, una obra de teatro y una novela que no llegó a terminar). Sin embargo, he querido dejarlo para hoy y, de ese modo, hacerlo coincidir con el día exacto de su fallecimiento.


La cita tuvo lugar en Castropol, la bella localidad asturiana bañada por la Ría del Eo y que instalada en un promontorio nos invita a visitarla y ser testigos mudos de su atractivo, tanto para quienes busquen un remanso de paz en el que perderse durante un tiempo dada la hermosura de sus paisajes como para quienes gustan de encontrar rincones llenos de encanto, deleitándose con su patrimonio cultural, ya sea visitando sus monumentos, civiles o religiosos, que de todo hay, sus fiestas, su gastronomía o sus gentes. Todo vale cuando el entorno es incomparable como es el caso.  


El lugar elegido por los organizadores para el evento -Editorial dÉpoca y Biblioteca Menéndez Pelayo de Castropol, que a su vez contaron con la colaboración de los ayuntamientos de Castropol y Candás-, solo pudo ser el mejor marco posible: el antiguo Casino reconvertido hoy en día en Casa de Cultura y el conjunto modernista en el que se halla el edificio, formado por el Parque Vicente Loriente.


Llegamos diez minutos antes de la hora de inicio y nos pudimos percatar al momento que el aforo se quedó pequeño (y no es que el salón en el que nos dimos cita lo fuera precisamente). Justo, a las 17:30 horas, no quedaba ni una silla libre, por lo que el resto de asistentes se fueron apelotonando en la antesala mientras los más jovenes decidieron sentarse en el pasillo central, en el suelo.
 


Y a la hora previamente establecida comenzó el acto que, además, serviría de Presentación de la Edición Conmemorativa de sus Cartas, publicadas por la editorial dÉpoca, una joya en la que confluyen la calidad literaria, dado que nos permite conocer la trayectoria vital de la autora contada por ella misma, junto con la calidad en la edición, un auténtico lujo en todos los sentidos, ya que a unas cubiertas con tacto de seda se unen tanto la silueta de la escritora como los adornos de tipografía barnizados. Ejercía como maestra de ceremonias Manuela Busto, bibliotecaria de la Biblioteca Municipal Menéndez Pelayo, con un discurso de bienvenida que iba a servir de hoja de ruta de lo que después ocurriría y, tras una breve introducción biográfica sobre la autora, nos invitó a visionar algunos extractos del documental Tras los pasos de Jane Austen. Si os apetece, en este enlace podéis ver uno de ellos. 


Seguidamente, se inició la charla-coloquio sobre la vida y obra de Jane Austen a cargo de Ana Alonso y Fernando García Pañeda. La primera sorpresa nos la llevamos al comprobar que precisamente, la primera ponente, era la protagonista del vídeo que acabábamos de disfrutar. Nos habló tanto de sus novelas, de las distintas adaptaciones que se han hecho sobre ellas y de cómo era la vida familiar y social de Austen. Creo que nunca he visto más calidez, respeto y devoción que el que mostró esta bloguera hablando sobre ella ni tanto derroche de conocimiento sobre su obra en tan poco tiempo. Por su parte, García Pañeda profundizó en la idea de las adaptaciones y los temas implícitos en las novelas de la homenajeada que Ana Alonso previamente había perfilado.



A continuación, intervinieron varios comparecientes para la lectura de algunos extractos de las obras de Jane Austen y el momento culminante, para mi gusto, fue cuando se leyó la carta que Casandra, su hermana, envió a su sobrina para contarle las últimas horas de la escritora.

Cualquiera que haya leído a Austen sabe que una de sus grandes aficiones fue el baile y por ello, tanto el Club de Lectura de Castropol como el de Candás que también se unió a la fiesta, subieron al escenario, perfectamente ataviados para la ocasión y nos impresionaron con los bailes Regency en honor a la escritora. Como se puede apreciar en las fotos, las mujeres iban ataviadas al estilo de la época: vestidos largos de talle imperio y colores claros, luciendo, además, todo tipo de complementos. Después, durante las recreaciones, acompañarían sus atuendos con sombreros, bolsos, echarpes, pasadores, broches y un sinfín de detalles con los que te invitaban a hacer un viaje en el tiempo.  


Al finalizar, la editorial dÉpoca quiso premiar a los asistentes con obsequio por medio de un sorteo. Tuve suerte, siendo una de las agraciadas y, a pesar de la curiosidad, esperé a llegar a casa para descubrir lo que había en mi paquete. Me quedé impresionada por la calidad del contenido: una colección de postales y marcapáginas de lo más variadas que hacían no solo referencia a la vida y obra de la autora, sino que otras muchas plasmaban a la perfección algunas de las portadas de las muchas novelas publicadas por la editorial a lo largo de los años.


El broche de oro vino con la recreación histórica que mencioné anteriormente, en la que pudimos hacernos una idea de las actividades lúdicas y sociales de la época y con las que tanto disfrutaba la autora. Salimos entonces al Parque Vicente Loriente y en sus jardines pudimos deleitarnos participando bien de una tarde de picnic en la campiña inglesa, bien de la ceremonia del té u observando como las damas y caballeros de la época de la regencia jugaban al croquet. Un lujo, os lo aseguro, una experiencia única e irrepetible que disfruté como pocas veces lo he hecho.



Por todo ello, solo me queda darle las gracias a la editorial dÉpoca que lo ha hecho posible y a los Clubs de Lectura de Castropol y Candás que han puesto todo su empeño e ilusión en hacernos partícipes de un homenaje tan cálido, sentido y emocionado como este al que he asistido. Y después de la experiencia vivida, solo me queda recomendaros que, si no lo habéis hecho todavía, os acerquéis a la obra de Jane Austen, ya que a pesar de los más de dos siglos que han pasado desde que su primera novela viese la luz, sigue estando tan vigente como entonces. ¿Las razones? Son muchas. Desde que las historias de amor que plantea en sus obras son universales y de que si eres capaz de ver más allá de la mojigatería con las que algunos desinformados las prejuzgan, las disfrutarás como si no hubiese mañana, a esa fina ironía que se gastaba, impropia de su época, que le servía para cuestionar a esa sociedad en la que las mujeres vivían ancladas en matrimonios de conveniencia o las que se cuestionaban los conflictos que podían generar los que se promovían por amor, intentando sobrevivir entre la hipocresía y la desesperanza, pasando por esos personajes femeninos que te enamorarán sí o sí, bien por la manera en que son capaces de rebelarse a su destino, por su fortaleza o bien aquellas que sin serlo, llega un momento en que son capaces de allanar el camino para que otras no caigan en las redes que a ellas las doblegaron. En definitiva, sumérgete en el mundo Austen porque nunca te decepcionará:

- Sentido y sensibilidad: Publicada en 1811. En ella conocemos a las hermanas Elinor y Marianne, que representan la cara y la cruz de la sociedad en la que coexisten. 
 
- Orgullo y prejuicio: Publicada en 1813. Es la novela más conocida de la autora y considerada por millones de lectores una obra de arte. En ella, una madre lucha contra los elementos por poder casar a sus cinco hijas antes de que se conviertan en solteronas. La historia principal, sobre las que las demás gravitan es la de Lizzy y Darcy.


- Mansfield Park: Publicada en 1814, es posiblemente una de las novelas más tristes de la autora y la más controvertida. Cuenta la historia de la joven Fanny Price, quien ha sido rescatada de la pobreza por sus tíos Sir Thomas y Lady Bertram para llevarla a vivir a su mansión junto a sus cuatro hijos. Se iniciará entonces un arduo proceso de crecimiento personal, dada su compleja personalidad.


- Emma: Publicada en 1815. Emma Woodhouse, con tan solo veintiún años, está empeñada en ser la Celestina que quizás nadie necesite, por lo que no duda en manipular, tejer y enredar a todos aquellos que guardan relación con ella. Se describe a sí misma como "hermosa, lista y rica", aunque también es una consentida de libro.


- La abadía de Northanger: Escrita entre 1798 y 1799, fue publicada póstumamente, en 1818, aunque en su día (1803) fue vendida a un librero por un importe irrisorio (10 libras) que la dejó abandonada al olvido. Años después la recuperó su hermano por el mismo precio, ya que el primero nunca se dió cuenta del éxito de Jane. Tras una nueva revisión, fue publicada en 1818, un año después de su muerte.
En esta novela conoceremos a Catherine Morland que, a sus diecisiete años y siendo una ávida lectora de novelas nóvelas góticas, es invitada por los Allen, un matrimonio sin hijos, a que vaya con ellos a la Abadía de Northanger, en Bath, donde no conocen a nadie. Obviamente, el lugar está cargado de historias que Catherine, que se ve a sí misma como una heroína de las novelas que lee, querrá esclarecer. También se enamorará de quien ella considera un héroe, todo ello con un estilo cómico en el que la autora hace gala de su fina ironía.


- Persuasión: Al igual que la anterior, se publicó póstumamente, en 1818 y, asimismo, coincide con la anterior en que el escenario es el mismo: Bath, una localidad a la que Jane Austen solía acudir por tener un balneario.
Cuenta la historia de Anne, segunda hija de sir Walter Elliot, que años atrás rechazó al amor de su vida, persuadida por Lady Russell, una amiga de la familia, al ser él un simple oficial de marina. Pasados los años, Frederick Wentworth, que así se llama el antiguo pretendiente, regresa convertido en capitán y millonario, todo por ese orden o en el que quieras y, aunque desengañado, le ofrece una segunda oportunidad.

 - Lady Susan: Publicada en 1871. Se trata de una novela corta, epistolar, que consta de cuarenta y una cartas entre los protanistas de la historia. A través de ellas conoceremos a Lady Susan Vernon, una mujer codiciosa y calculadora que enviudó meses antes, quedándose a cargo de una hija de dieciséis años, Frederica, a la que no quiere. Pretende casarla con sir James mientras ella intenta lo mismo, pero la joven se opone.


 






viernes, 30 de junio de 2017

DÓMINA, de L.S. Hilton



DATOS TÉCNICOS:

Título: DÓMINA (2ª parte de la trilogía Maestra)
Título original: Domina
Autora: L.S. Hilton
Traductor: Santiago del Rey
Editorial: Roca Editorial
ISBN: 978-84-16498-19-2
Páginas: 352
Presentación: Rústica con solapa





Odio las trilogías, sobre todo si se trata de buenas novelas porque me generan ansiedad. No lo puedo evitar. Si las leo a medida que van saliendo, me pone enferma el tiempo que pasa entre una y otra. Si por el contrario me espero a que haya salido la última, me puedo pasar más de dos años comiéndome las uñas, viendo lo que los demás dicen de ellas. El caso es que utilice la fórmula que utilice, siempre acabo en brote. 

A esta trilogía, en particular, llegué sin saber que lo era. Por eso cuando me encontré con la primera parte, Maestra, no pude evitar abrir el libro y ponerme a leerlo del tirón. Me llamó la atención su cubierta, de un rojo Valentino tan intenso como atractivo que era complicado ignorar; su título y, por supuesto, su sinopsis. Empezar a leer el primer párrafo y saber que no podía soltar el ejemplar fue todo uno. A las pocas páginas ya sabía que la protagonista me había ganado. Y eso no es fácil, porque había algunos detalles que, en caso de que la prosa de L.S. Hilton no hubiese sido tan rotunda y convicente, lo hubiese relegado a cualquier rincón de la estantería. 

El caso es que hoy os vengo a hablar de Dómina, una novela que me ha gustado tanto o más que la anterior y en la que he notado una evolución en la protagonista que me ha gustado bastante... y eso que pensaba que Judith Rashleigh no podía sorprenderme más a título personal, sino que lo harían las circunstancias de su devenir diario.


LA AUTORA:

Así como el año pasado, a raíz de la publicación de Maestra, os comentaba que tenía poca información sobre L.S. Hilton, más o menos tengo la misma que entonces, por lo que apenas puedo citar la información que aparece en la solapa del libro:

L.S. Hilton creció en Inglaterra y ha vivido en Key West, Nueva York, París y Milán.

Tras licenciarse en Oxford, estudió Historia del Arte en París y Florencia. Ha trabajado como periodista, crítica de arte y locutora, y vive en Londres.

Maestra es el primer título de una aguda y sofisticada trilogía que se ha convertido en todo un fenómeno editorial, publicada en más de treinta países. Ahora llega Dómina, el segundo de los libros que componen la misma.

Actualmente, L.S. Hilton está colaborando con Erin Cressida Wilson en el guión de la película de Maestra, cuyo estreno mundial será en 2017.



SINOPSIS:

Judith Rashleigh lo ha conseguido. Ahora vive en Venecia, rodeada de lujo y esplendor, disfrutando finalmente de la vida por la que ha matado.

Pero alguien sabe lo que Judith ha hecho.

Judith solo podrá salvarse cuando encuentre una obra de arte de gran valor. Sin embargo, no es la única que busca esa pieza. Será entonces cuando deberá enfrentarse a su enemigo más cruel; un enemigo más poderoso de lo que ella nunca imaginó, y con el que iniciará una siniestra campaña de terror sutil que la perseguirá hasta que gane o muera.


IMPRESIONES:

Dómina comienza donde termina Maestra. Ni más ni menos, aunque quizás habría que hacer una precisión: los hechos que se relatan en Maestra transcurren un año antes de lo que nos vamos a encontrar en Dómina, solo que la primera novela termina con un epílogo que nos anticipa cómo será la nueva vida de Judith un año después. Será ahí donde se retome la historia en la segunda entrega.

Para ir haciendo boca, te muestro el texto que viene en la contraportada de la novela (la sinopsis aparece en la solapa), ya que para mi gusto, es mucho más atractivo y rotundo que la sinopsis, que me servirá de "plantilla" para ir desgranando esta reseña, aunque cambiando el orden de los enunciados. Quizás si ya la has leído me entiendas y, si no lo has hecho, me entenderás cuando lo hagas:

Un asesinato brutal en las calles de Venecia.
Un robo de una obra de arte de valor incalculable.
Un oscuro secreto del que no puede escapar.
Un enemigo implacable que la persigue.
JUDITH HA VUELTO.


Judith ha vuelto

Efectivamente, por fin nuestra sociópata de manual preferida ha vuelto. Y lo ha hecho por la puerta grande para contarnos en primera persona qué ha sido de su vida y cual es su realidad. Ahora vive en la Sereníssima Venecia, donde ha conseguido abrir la galería de arte que siempre soño: Gentileschi, -como no podía ser de otra manera- y ha montado su primera exposición. Empieza a forjarse un nombre en la ciudad de la Laguna, la referencia mundial del hedonismo al que ella es tan aficionada y este no es otro que Elisabeth Teerlinc, porque el oficial, aquel que consta en su partida de nacimiento, ahora no son más que unas letras en un pasaporte en deshuso, obsoleto como consecuencia de los daños colaterales de su estancia en París.

Judith, ¿o debería decir Elisabeth?, posee y vive en un piso -o mejor dicho, un piano nobile (algo realmente trascendental en Venecia, sobre todo para los moradores más elitistas de los palazzi renacentistas)- en el Campo Santa Margherita y con vistas a la plaza del mismo nombre, un barrio de los más bonitos y acogedores de la ciudad, en pleno corazón de Dorsoduro y alejado de la ruta turística, rodeada de sus cuadros favoritos y armarios. A fin de cuentas, los primeros alimentan su alma y el contenido de los segundos, su ego. Y acude a cuantas fiestas de lujo la invitan, obviamente, incluídas las que se sucedían a raíz de la Biennale.

Asimismo, toma clases de ruso, dado el mercado emergente que supone la irrupción en occidente de tanto ruso millonario comprando obras de arte. Las clases se las ofrece Masha, una cantante de ópera retirada, veneciana de nacimiento pero de origen ruso, dado que sus padres, que también se dedicaron a la misma profesión, se establecieron en Italia una vez que consiguieron huir de la Unión Soviética gracias a una gira. 



Un oscuro secreto del que no puede escapar.

Y es precisamente, mientras se encuentra inmersa en sacar adelante su galería y su primera exposición, haciendo contactos que en un futuro más próximo que lejano la catapulten al éxito, cuando conoce a Iván Kazbich, un marchante con galería en Belgadro que le propone valorar la colección privada de un millonario ruso en su domicilio particular. Judith accede en cuanto es conocedora de los honorarios que cobrará por ello y es un aliciente añadido el conocer que el dueño de la colección es Pavel Yermolov, conocido en el mundillo del arte por tener obras de artistas de reconocido prestigio de la talla de Picasso, Matisse o Botticelli, entre otros.

Cuando por fin accede a la finca del ruso en Saint-Tropez -después de un largo mes de preparativos que  ayudan a la protagonista a tomar conciencia de lo que podía encontrarse- y observa la colección, Judith es consciente de su incapacidad para llevar a cabo la semejante trabajo, por lo que declina el ofrecimiento hecho. Será, a partir de entonces, cuando comience una extraña y perversa operación de desgaste que, rozando la violencia psicológica, llevará a Judith a tomar decisiones transcendentales.


Un enemigo implacable que la persigue.

De vuelta en Venecia, Judith  es invitada a una fiesta ofrecida por un multimillario al que vendió algunos cuadros en su exposición y con el que a menudo mantiene contacto, Tage Stahl, en su isla privada situada frente a la costa norte de Ibiza. Allí conoce a Alvin, un joven con el que ha trabado amistad a través de una red social y que parece conocerla. Cuando decide comprobar si eso tal y como dice, se da cuenta a través de las fotografías que Alvin ha publicado en su muro de Facebook que la hermana de éste se ha prometido al hermano de su antigua compañera en la casa de subastas londinense donde Judith empezó a trabajar, lo cual implica que se avecinan borrascas, porque el pasado parece querer amargarle el presente. Por lo que este hecho, más el que la fiesta se ha convertido al anochecer en un auténtico desvarío, hacen que Judith decida adelantar su vuelta a casa antes de tiempo, aunque volverá a salir de viaje, esta vez a Mónaco, para asistir a la boda de Carlota, una de sus primeras y mejores amigas en su nueva vida y a la que había conocido en el barco de Steve, aquel verano memorable en la Riviera en el que cambió su vida.

Sin embargo, una vez vuelta a la rutina, empiezan a ocurrir hechos extraños en su domicilio. Aparecen objetos, otros cambian de sitio y la presión va en aumento. Y no solo le afecta a ella, sino que también entran, en teoría, a robar en casa de Masha, aunque el ladrón no se lleva nada. A Judith no le caben dudas ya de que alguien la persigue, que quedó algún cabo suelto sin atar y ahora alguien que conoce su verdadera identidad la persigue. Y no da tregua. 


  Un asesinato brutal en las calles de Venecia.

Y cuando Judith se ve inmersa en un mar de desconfianza, con las alertas disparadas, Alvin vuelve a aparecer en su vida. Se presenta en Venecia con la intención de seguir indagando en su identidad, sin saber que con ella no valen las medias tintas, porque su instinto de supervivencia es superior al de la media. Y ocurre lo que tiene que ocurrir. Obvio.

Por si fuera poco, Elena, esposa de Pavel Yermolov decide visitarla. Le hace partícipe de que conoce su sórdida trayectoria "personal" y la advierte de que en caso de que no la ayude, la delatará. Su proposición es complicada de aceptar: cree que Judith robó un Caravaggio que pertenece a su esposo y le pide que se lo de a cambio de su silencio, dado que su marido va a solicitar el divorcio y entiende que el cuadro la ayudará a conseguir seguridad. 

Y el presente de Judith de desmorona. Otra vez más.


Un robo de una obra de arte de valor incalculable.

Del mismo modo que en Maestra Judith Rashleigh nos acercó a la figura de Artemisia Gentileschi (para algunos, entre los que me encuentro, una perfecta desconocida hasta entonces), en esta ocasión ese protagonismo se lo llevará Michelangelo Caravaggio, el pintor italiano más relevante y original de su tiempo, que se distinguió por dotar de un realismo inusitado a sus pinturas y concretó el claroscuro, un innovador en cuanto a técnica y que supo dar una nueva estructura a sus cuadros a la hora de introducir a personas normales y corrientes en ellos para encarnar a figuras religiosas.

Porque el arte está muy presente en esta novela, en todos los sentidos. Nos empaparemos de él y el modo en que L.S. Hilton nos describe algunas piezas es impresionante, pues consigue acercarlo de una manera tan sutil como atractiva. Te pongo como ejemplo la descripción de "Medusa", un óleo sobre lienzo pegado a una tabla, que mide 60 x 55 cm y que se encuentra en la Galleria degli Uffizi, en Florencia:

"El cuadro es un escudo convexo de madera de álamo que pretende reproducir el escudo de bronce que Perseo usó para reflejar la mirada petrificante de la Gorgona y acabar con ella. Si hubiera mirado directamente a los ojos de la hechicera, el héroe de Ovidio habría quedado convertido en una estatua de piedra. Caravaggio le otorgó su propia cara al mostruo, a la Medusa que despierta agónicamente de su sueño justo en el momento en que la espada de Perseo le secciona la cabeza del cuerpo. Pero Caravaggio intuyó de algún modo que el espacio se curva tan sinuosamente como los pelos de un pincel, que no puede mantenerse inmóvil, y que el tiempo se acelera o se ralentiza según su posición en la gravedad. 

En el escudo de Medusa, las sombras cóncavas de la cabeza coronada de tortuosas serpientes contradicen la convexidad de la superficie. Ahí es donde los dos planos se entrecruzan, donde por un momento, el tiempo vacila. En el encuentro de nuestros ojos con los de Medusa, Caravaggio congela el universo para capturar el momento de la muerte, desafiando con audacia las leyes del arte".

Y será precisamente un dibujo de este autor el que traiga de cabeza a la protagonista de esta historia, porque un mafioso ruso por un lado y su esposa por otro, creen que ella se lo ha robado y Judith, precisamente, no es que no sepa ni donde está, sino que lo que es peor: cree que ni existe, porque de ser así, sería una falsificación.

Comenzará así una lucha contra el tiempo, una huida hacia adelante que llevará a Judith a buscar ese dibujo por distintos lugares. Volverá a Londres, París, Serbia y Suiza, para dar con todas las respuestas y descubrirá que el mundo del arte es un mero instrumento en manos de otros intereses más espurios.


Esto sería, a grandes rasgos, la punta del iceberg de una historia que no te dejará indiferente, que te tendrá en vilo a lo largo de sus más de trescientas cincuenta páginas y que aunque no hayas leído la primera entrega, podrás zambullirte en esta sin problemas, porque L.S. Hilton, fiel a un estilo inconfundible, te pondrá en antecedentes de una manera tan sutil como eficaz, si bien es cierto que Dómina te gustará tanto que desearás -en caso de no haberlo hecho- leer la primera parte inmediatamente. Dímelo si así ocurre, porque me apuesto lo que quieras a que caerás rendido con esta serie y solo desearás al acabarlas leer la siguiente, porque Judith Rashleigh es mucho personaje, un veneno para el que no hay antídoto.


CONCLUSIONES:
 
Si has llegado hasta aquí, habrás comprobado que Dómina me ha encantado. Y no solo porque ya me había enamorado de su protagonista en el primer libro de la trilogía, sino porque he visto su evolución: ahora Judith es más rotunda, pero también más humana. 

Empieza a sentir que no está sola, que es capaz que sentir afectos, que empieza a ser consciente de lo que significa la lealtad. También descubriremos más aspectos de su infancia que nos reafirmarán en que nada en su vida es casualidad y, en ocasiones, incluso nos provocará ternura. Y mucha desazón, porque las complicaciones y la intriga son una constante en su vida. Una vida que desearás que L.S. Hilton comparta contigo.


 
 

martes, 20 de junio de 2017

ESCRITO EN EL AGUA, de Paula Hawkins



DATOS TÉCNICOS:

Título: ESCRITO EN EL AGUA
Título original: Into the Water
Autora: Paula Hawkins
Traductor: Aleix Montoto
Editorial: Planeta
ISBN: 978-84-08-17217-8
Páginas: 560
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta






El pasado viernes, 9 de junio, asistí a un encuentro con Paula Hawkins, organizado por Planeta, para conocer y profundizar en la novela Escrito en el agua. La verdad es que este tipo de eventos siempre son agradables, porque te permiten descubrir detalles que, de otro modo, te habrían pasado inadvertidos, a no ser que te leas las tropecientas mil entrevistas que se le hayan hecho a la autora y que tus dudas hubiesen sido las mismas de algún periodista avezado que se las haya realizado, algo que no siempre es posible porque la mayoría de ellos tiran de dossier de prensa y son pocos los que se leen la novela en cuestión. (Bueno, es algo que también ocurre en la blogosfera, aunque en menor escala. Creo).

Y hablando de leerse la novela previamente, ya sea para realizar cualquier entrevista o para asistir a un encuentro (so pena de querer pasar por bulto sospechoso), en esta ocasión entiendo que era imprescindible teniendo en cuenta las reseñas que están saliendo y que a mi, sinceramente, me están dando un poco de vergüencita ajena porque no las encuentro ni medio normales porque partiendo de la base, que a lo mejor es mucho suponer, que quienes las escriben son lectores habituales; es decir, gente que está acostumbrada a leer con asiduidad y si es cierto aquello de que cuando leemos se activan millones de conexiones neuronales en nuestro cerebro que hacen que este tenga una mayor actividad porque se fortalecen las neuronas y se hace más fuerte y flexible y tal y tal, ¿cómo es posible que teniendo esta novela una estructura bastante simple, en la que la narración corre a cargo de distintos personajes que nos ofrecen su perspectiva de los hechos alguien se pierda? ¡Virgen santa, que la mayoría de los capítulos donde eso ocurre apenas ocupan cuatro o cinco páginas y vienen encabezados con el nombre de quien lo relata!. ¿Estamos locos?.

Así que nada, como creo que ya habéis adivinado que a mi la novela me ha gustado más que a la mayoría, voy a meterme en harina y explicar por qué:



LA AUTORA:

Paula Hawkins trabajó como periodista durante más de quince años antes de pasarse a la ficción. Nacida y criada en Zimbabue, Paula se mudó a Londres en 1989 y vive allí desde entonces. Su primer thriller, La chica del tren, se convirtió en un fenómeno global, con más de veinte millones de ejemplares vendidos en todo el mundo. Se ha traducido a más de cuarenta idiomas, colocándose en el primer puesto de las listas de ventas de todo el mundo y ha sido adaptado al cine con Emily Blunt. Escrito en el agua es su segunda novela.



SINOPSIS:

Tras cautivar a veinte millones de lectores en todo el mundo con La chica del tren, Paula Hawkins vuelve con una apasionante novela sobre las historias que nos contamos al recordar nuestro pasado y su poder para destruirnos.

Pocos días antes de morir, Nel Abbott estuvo llamando a su hermana, pero Jules no cogió el teléfono, ignoró sus súplicas de ayuda. Ahora Nel está muerta. Dicen que saltó al río. Y Jules se ve arrastrada al pequeño pueblo de los veranos de su infancia, un lugar del que creía haber escapado, para cuidar de la adolescente que su hermana deja atrás. Pero Jules tiene miedo. Mucho miedo. Miedo al agua, miedo de sus recuerdos enterrados largo tiempo atrás, y miedo, sobre todo, de su certeza de que Nel nunca habría saltado…

No te fíes nunca de una superficie en calma, no sabes lo que puede haber debajo.






IMPRESIONES:


Pensar en Paula Hawkins hasta hace unas semanas era pensar en La chica del tren, una novela que revolucionó el mundillo editorial y sus alrededor hace cosa de un par de años. Una novela con la que volvimos a creer en el milagro de por qué una historia, más o menos normal, con una protagonista más o menos empática, podía haber arrastrado a más de veinte millones de personas a comprar un ejemplar. La razón, por lo menos para mi, fue muy sencilla entonces y la mantengo: La chica del tren es una novela envolvente, que una vez leídas las primeras páginas, te devora. No puedes parar, porque la protagonista, cual mantis religiosa, te va seduciendo capítulo a capítulo. Y no precisamente porque sea empática (lamento reiterarme) o por tener una personalidad carismática. No, nada de eso, simplemente caer en el juego de Rachel es tan sencillo -¿o debería decir en el de Hawkins?- que dejarse seducir por la intriga de la que nos hace partícipes es lo más apetecible del mundo.

Me la leí durante una noche, precisamente la anterior a la de su presentación en madrileño Museo del Ferrocarril (no podría ser de otra manera) y me ayudó -y no sabéis cómo- a sobrellevar la larga vigilia que suponía velar el sueño de un hermano operado de cáncer, temiendo determinados contratiempos. Y disfruté un montón con ella. 

Por ello, el simple hecho de saber que Paula Hawkins había publicado una nueva novela, me alegró un montón y me generó mil dudas. Quería saber si iba a ser capaz de remontar un éxito como el alcanzado con su primera novela (no tanto a nivel de ventas como por el hecho de consolidarse en el oficio), si esta novela mantendría el estilo que tanto me entusiasmó, si perseveraría en la intriga como herramienta para dar vida a su historia... y así hasta que pude ponerme con Escrito en el agua y quedarme tranquila.


Y he de decir que encontré todo aquello que buscaba y más, porque en esta novela la intriga se multiplica, ya que viene servida de la mano de distintos narradores como si de un menú degustación se tratase y porque en vez de limitarse a la resolución clásica de una muerte acaecida en un pequeño pueblecito, para determinar si la víctima lo ha sido por la intervención de un tercero o porque solo se trata de un suicidio más en un enclave donde se han llevado a cabo otros tantos, juega con otros parámetros que la convierten en un relato de lo más original. Por ello, hagamos una selección de platos de lo mejorcito con lo que se nutre la cocina de Escrito en el agua y luego ya me diréis si no os parecen apetecibles:



- Entrantes: Dicen que estos platos son, en cualquier menú, los más creativos de cualquier cocina, donde mejor se puede apreciar el arte de un buen chef, porque es donde la variedad de materias es mayor y da lugar a una considerable riqueza de matices. En la novela, serían:


- Los distintos personajes que se convierten en narradores de excepción -en primera o tercera persona, según el caso- y que manifiestan, cada uno de ellos y a su manera, su particular punto de vista, que les lleva a considerar los sucesos acaecidos desde una perspectiva distinta en virtud de sus circunstancias o a complementar la de otros desde distinta óptica.  


- El entorno en el que se desarrolla la historia. Beckforfd es un pueblecito idílico, de calles estrechas y recoletas con casas empedradas cubiertas de rosas y un río que parece tener vida propia, situado al norte de Londres el cual, aunque ficticio, está perfectamente descrito. Todos los vecinos se conocen, todos hablan de todos, juntos o por separado y todos disimulan. 



- Platos principales: Son el meollo de la cuestión, lo más destacable de la historia que, sin grandes aditamentos, brillarán sobre todo demás. 


El primero, sería la investigación por la muerte de Nel Abbott. ¿Puede ser el libro que estaba escribiendo y que tanto parecía molestar a todo el mundo la razón de su "supuesto" suicidio?. 


El segundo, los temas que se abordan en la novela: desde la violencia machista hasta el suicidio juvenil, pasando por los prejuicios éticos o morales, la intransigencia ante todo aquello que suscita un cambio o una diferencia y, el más preocupante: hasta qué punto podemos fiarnos de los recuerdos por el modo en que la memoria puede influenciar nuestro presente y futuro por hechos que determinaron nuestro pasado.



- Postres: Todo menú que se digne ha de contar con un broche a la altura. Y toda novela que se precie, ha de tener algunos ingredientes que conviertan la trama en deliciosa con un punto de originalidad. En este caso, Paula Hawkins se ha lucido, al incrementar la oferta gastronómica con dos cuestiones importantes:


 - El manuscrito de Nel, del que todo el mundo conoce su existencia, sus pesquisas, pero que nadie quiere que vea la luz. A fin de cuentas, La mirada de Nel sobre todos los sucesos acaecidos en La Poza de las Ahogadas es como un agujero negro que aniquila cualquier esperanza.


- Los recuerdos de Jules, ese querer conocer qué pasó entre las hermanas para que dejaran de tener relación y el motivo por el que la mayor, poco antes de morir, tenía tanta urgencia y necesidad en volver a hablar con su hermana. Y ese miedo que la atenaza, que se materializa cada vez que nota el agua que está presente en todo momento, que invoca a los tiempos pasados, desterrados de su mente pero que vuelven a cobrar forma. El mismo miedo que la lleva a saber que su hermana no pudo haber saltado a esa poza. Y la angustia por no saber si acabará entendiéndose con la hija adolescente de su hermana, que a partir de ahora se convertirá en su responsabilidad.



CONCLUSIONES:
 

Como podrás comprobar, Escrito en el agua me ha gustado mucho, tanto en la forma como en el fondo. Desde el primer momento la intriga está presente y va en aumento a medida que la narración avanza, para terminar con un final que te dejará boquiabierto. Pero no te engañes ni dejes que te engañen, porque he visto en algunas reseñas que la etiquetan como thriller cuando no lo es: el ritmo es lento, como todo buen caldo, y los giros argumentales con los que nos encontramos en ocasiones nos dejan para el arrastre, pero con ganas de seguir leyendo porque queremos conocer la verdad cueste lo que cueste. Y ya sabes: No confíes en nadie... ni siquiera en ti.