jueves, 18 de septiembre de 2014

LA SANGRE DE LOS CRUCIFICADOS, de Félix G. Modroño


DATOS PRÁCTICOS:


Título: LA SANGRE DE LOS CRUCIFICADOS
Autor: Félix G. Modroño
Editorial: Algaida
ISBN: 978-84-7647-681-9                 
Páginas: 352
Presentación: Tapa dura




Mis tiempos no corren propicios ahora pero soy mujer afortunada y tengo amigos maravillosos que en mis momentos más oscuros han acudido con sus sonrisas y su apoyo. Además, a pesar de todo, sé que hay alguien por ahí (muy arriba) que me estaría diciendo que sonriese a la vida y que escribiese, porque es lo que me gusta y me motiva. Así pues, y como decimos las Moreno, ni quinientas palabras más, a levantar la cabeza y a dejar que me llegue la inspiración.
Durante el pasado Sant Jordi uno de los libros que me llegó, fue La sangre de los crucificados,  directamente desde su autor, Félix G. Modroño. Venía firmado con una cariñosa dedicatoria que me hizo la ilusión que os imagináis y un tiempito después, en la Feria del Libro de Madrid, tuve la alegría de poder saludarle personalmente. La edición que yo tengo es de tapa dura (la que más me gusta de largo) y está realmente cuidada así que mejor, imposible. Yo ya había leído de este autor la maravillosa La ciudad de los ojos grises que no me canso de recomendar, pero mi salmantina amiga Sara hacía tiempo que me había hablado con pasión de La sangre de los crucificados y de su protagonista. Además los que me conocéis sabéis de mi pasión por la historia y esta novela conjugaba el misterio y la época del reinado de Carlos II, con un imperio español desmoronándose, así que desde que llegó a mis manos supe que me iba a gustar. Pero vamos por partes.



EL AUTOR: FÉLIX G. MODROÑO

Nacido en 1965 en Vizcaya, pasó allí su infancia y su adolescencia. Posteriormente se licenció en Derecho por la Universidad de Salamanca y pasó a trabajar en el sector financiero. Actualmente vive en Sevilla. Es también fotógrafo y de esa faceta suya publicó “Villalpando, paisajes y rincones” en 2002 como homenaje a este pueblo de Zamora del que son originarios sus padres. También colaboró con la revista gráfica “Paisajes” hasta 2007. Su primera novela fue La sangre de los crucificados, la primera entrega de las aventuras de Fernando de Zúñiga, que se publicó en 2007 y a la que seguiría una segunda novela con el mismo personaje, Muerte dulce en 2009. La ciudad de los ojos grises vio la luz en 2012 y su última obra hasta ahora es Secretos del Arenal, de este mismo año, con la que ganó el premio Ateneo de Sevilla y que saldrá a la venta en un par de meses.


¿Y QUIÉN ES FERNANDO DE ZÚÑIGA?

De origen vasco y nacido en Madrid en 1634, es hijo ilegítimo de Francisco de Zúñiga, VII Conde de Miranda y de Inés Ayala, partera de la corte de Felipe IV. Con sólo 15 años se trasladó a Salamanca a estudiar medicina y en 1659 se casó con Pilar Maldonado con quien tuvo dos hijas y que moriría sólo tres años después de la boda. Esto provocó un cambio de carácter en Fernando y aumentó su interés por las ciencias ocultas. Mantiene buena amistad con la reina regente, Mariana de Austria, ya que ha cuidado en bastantes ocasiones de la delicada salud del rey Carlos II. Tras ser reconocido por su padre en 1669 obtiene el vizcondado del Castañar y empieza a trabajar para don Diego Sarmiento de Valladares, inquisidor general del reino. Un auto de fe al que asiste en 1680 le marca profundamente y deja de trabajar para el Santo Oficio para volver a su profesión de médico y profesor en Salamanca. En ocasiones investiga extraños sucesos en los que sus conocimientos y “sentido común aderezado con intuición” le permiten desvelar. Y en “La sangre de los crucificados” podremos verle por primera vez en acción.

IMÁGENES QUE OCULTAN CRÍMENES

En plena noche y en la puerta del obispado de Zamora aparece la imagen tallada de un Cristo crucificado. Es una imagen de una factura magistral pero el detalle macabro es que su rostro es el de un vecino de la localidad que días atrás apareció muerto con signos evidentes de tortura. Además resultaba ser buen amigo de Pelayo, el criado del obispo que descubre la imagen al abrir la puerta. El obispo mandará llamar a don Fernando de Zúñiga, que ejerce de profesor de medicina en Salamanca, para que acuda a investigar ya que el crimen sin resolver y el rostro de la imagen son un misterio al parecer sin solución.


Ya en Zamora una serie de pistas algo crípticas y encontradas en el lugar en que fue hallado el cadáver que sirvió de modelo a la talla, avisan a Fernando de Zúñiga de que se encuentran con un posible asesino en serie que usa a sus víctimas para plasmar el sufrimiento en el rostro de sus crucificados y darles un realismo extremo. Sus investigaciones sacan a la luz que ya ha matado antes y que volverá a matar, porque así lo avisa en las pistas que ha ido dejando. Este descubrimiento le llevará a seguir un periplo, acompañado por Pelayo, que comenzará en Salamanca, pasará por Madrid y posteriormente irá hasta el monasterio de San José en Las Batuecas y a Sevilla, tras la pista del misterioso y virtuoso artesano, en una carrera contra reloj para evitar un último crimen.


UN ASESINO EN SERIE EN LA ESPAÑA DE CARLOS II

Félix nos introduce rápidamente en la acción. Casi no hay Introducción, el autor nos lleva a la Zamora de ese siglo y aquí es dónde empezamos a ver la fantástica recreación de la época en lo que se refiere a la geografía de las ciudades para que casi podamos “verlas” tal como eran entonces. Eso será aun más palmario en el caso de Salamanca (una de mis ciudades favoritas), llevándonos por sus calles y por sus monumentos más emblemáticos de la mano de Fernando de Zúñiga. Nos es fácil, para los que conocemos la ciudad, reconocerla a cada paso a pesar de que la fisionomía de sus calles entonces era diferente a la actual.

Con un estilo directo, sin alardes ni florituras innecesarias y con un “tempo” en la acción que no decae en ningún momento, el autor nos va llevando de unos escenarios a otros con descripciones justas y muy visuales, en la búsqueda de más pistas que aclaren la identidad del misterioso imaginero que ha tanto a llegado para representar el dolor en la faz de sus crucificados.

El asesino va a ir dejando pistas misteriosas que no son sencillas de resolver, pero los conocimientos de Fernando de Zúñiga y su fina intuición irán sacando a la luz hechos ciertos de lo que sólo parece la persecución de la sombra de un fantasma. Las pistas demuestran que el asesino quiere ser descubierto aunque quizá no antes de terminar su última y mejor obra. Busca, sin duda, el reconocimiento de asociar su nombre a tallas tan hermosas aun a costa de condenar su alma y su vida. Pero, al tiempo, también intenta demostrar que tampoco tiene prisa para ello y sus indicaciones se convierten en un puzle de compleja solución.

Es difícil no simpatizar con el protagonista. Fernando de Zúñiga, alto, cortés, de gran formación y experiencia en su campo, es también muy reconocido. Ya maduro pero conservando atractivo, siempre vestido de negro, jamás volvió a casarse tras la muerte de su esposa a la que mantiene perpetua fidelidad. Adora a sus hijas que, para su desdicha, han decidido ingresar en un convento, lo que le causa un gran dolor personal. Realmente es un detective adaptado a la época que muchas veces se muestra desencantando con los métodos con que se estudiaba la medicina de entonces, lo que le convierte también, y si se me permite la licencia, en alguien un poco “revolucionario”. Ese desencanto le ha llevado a aprender muchas cosas al margen de lo permitido y casi de lo legal, pero ese conocimiento le ayuda mucho en este caso. Interiormente es un hombre abatido por la temprana muerte de su esposa y arrastra una pena interna que no es capaz de superar. Sin embargo es fuerte, sólido, con firmes convicciones y que cuenta con el favor de la madre del rey Carlos II ya que ha tratado al monarca de sus muchas y variadas dolencias.

Pelayo, el otro protagonista principal, me parece, en comparación, un poco más desdibujado como personaje. Parece cobijarse mucho a la sombra de Fernando de Zúñiga. De él se nos cuenta sólo lo justo y muchas veces sus pensamientos ni siquiera aparecen reflejados. Cae bien, desde luego, pero a veces tiene reacciones peculiares, quizá no demasiado lógicas. No deja de ser un adolescente, es cierto, pero no puedo menos que pensar, con todo respeto, que podría sacarse mucho más de este personaje.

En esa España que se deshacía y cambiaba, con el último rey de una estirpe que fue la más poderosa del mundo y que se sabía acabada para el reino y la historia, se mueven los protagonistas tratando de dar caza a un asesino con tanto talento como impiedad. Y se mueven al margen de los avatares que tenían en jaque a España y a toda Europa. Madrid y su corte son sólo una especie de entelequia ruidosa y sucia que Pelayo, en sus días de estancia, va a aborrecer y que Fernando de Zúñiga visita casi sólo por obligación.

La novela me ha gustado mucho y me ha mantenido pegada a sus páginas desde el primer momento. La acción no decae y cuanto más vamos sabiendo sobre el asesino y sus planes, más queremos saber. Si he de señalar algún punto negativo, y esto con muchos matices, es que algunas de las pistas parecen hallarse casi de forma forzada, como si simplemente tuviesen que ser encontradas. Y la resolución de algunos de los enigmas que ellas encierran en ocasiones es oportunamente rápida, como si se buscase el paso siguiente y no perder ritmo. Desde luego si es por ese motivo, nada que objetar. Muchas veces dar explicaciones largas ralentiza y hace que aparezca el síndrome del “autor que sabe mucho y quiere demostrarlo” que puede hacer que ciertas páginas nos resulten insufribles. No es el caso de “La sangre de los crucificados”.


Incluso el final, con esa pequeña “sorpresa” que se viene intuyendo, nos puede hacer esbozar una sonrisa y decirnos “¿por qué no?”. Desde luego, una excelente lectura de puro entretenimiento, muy bien escrita y en la que podemos encontrar una magnífica documentación de la época. Y para los que nos gusta la historia es un deleite. 



19 comentarios:

  1. Ahora, a por Muerte Dulce en cuanto sea posible, que Fernando de Zúñiga me tiene embelesada.

    Muchos besos, guapa mía.

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  2. Me han entrado unas ganas tremendas de leer ambas novelas de Fernando de Zúñiga, tendré que conseguirlas,
    besucus

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  3. Me alegra verte de nuevo encima el libro que traes tiene muy buena pinta habrá que apuntarlo, un beso

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  4. El argumento tiene buena pinta, pero con los puntos negativos que mencionas la dejaremos pasar.

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  5. Una novlea que tengo que sí o sí, que mezcla géneros que me gustan mucho. Y espero verte escribiendo más y que las cosas mejoren guapa.
    Besotes!!!

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  6. Al ver tu reseña me he acordado de que tengo la novela; al terminar tu reseña me ha faltado tiempo para buscarla, pero me temía que se la hubiera dejado a alguien y no me la hubiese devuelto, pero no, finalmente la he encontrado; simplemente estaba "escondida" en una estantería donde dejo los libros que ya he leído y esta misma noche empezaré a leerla.
    Besos,

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  7. Me encantó La ciudad de los ojos grises, y se lo dije a todo el mundo que quiso escucharme.
    Por eso, cuando mi padre vio Muerte dulce en oferta, me lo regaló.
    Aún lo tengo pendiente de leer, pero me apunto éste para cuando lo termine.
    Un beso!

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  8. Me alegra leerte de nuevo y espero que poco a poco todo se vaya poniendo en su sitio. Sobre el libro, me ha encantado esta reseña y te haré caso, aunque aún no me he estrenado con el autor: mis altas expectativas hacen que me de un miedo terrible leerlo y que me desilusione... Pero lo haré pronto, lo prometo. 1beso!

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  9. Pues tiene muy buena pinta. NO me importaría leerlo.

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  10. Aún tengo pendiente la ciudad de los ojos grises. Sí, lo se, imperdonable! Leerte ese primero aunque este no me importaría conocerlo tampoco
    Besos

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  11. Me gustó mucho esta novela. Tiene influencias de Umberto Eco y su famosa novela El nombre de la rosa. Besos.

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  12. ¿te quieres creer que he metido este libro en la programación previsible de tres meses?, jajaja No sé que pasa que siempre acabo desplazándolo y sustituyéndolo por otro. Esta vez le ha quitado el puesto Un millón de gotas de Victor del Árbol, pero seguiré insistiendo porque me encanta la manera de escribir de este autor.

    Bs.

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  13. Un gran compañero de lecturas este Fernando. Se engancha uno a sus historias y aventuras

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  14. Me apetece repetir con el autor. Tomo nota de este título porque ya veo que te ha gustado mucho mucho :D

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  15. A ver si me estreno con este autor, que ya me vale...

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  16. Tengo muchas ganas de leer al autor, a ver cuándo cae!

    Besotes

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  17. Me encantó La Ciudad de los Ojos Grises, este caerá segurísimo!!

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  18. Es un autor que sólo conozco por comentarios de sus libros en blogs, pero que no he leído. Veo que te ha gustado mucho. Besos

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  19. Hola!!! a este autor no lo conocia hasta ahora, pero me ha llamado la atencion este libro, parece entretenida y mezcla bastante generos. Me la apunto, me estrenare con este autor. Gracias por este descubrimiento
    Por cierto, acabo de descubrir tu blog, y ya me quedo por aquí, así que tienes un seguidor nuevo.
    Te invito a visitar mi blog y a seguirme si te gusta.
    Un saludo, nos leemos

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