miércoles, 5 de febrero de 2014

LA LETRA PEQUEÑA DEL DESEO, de Eduardo Gambetty


DATOS TÉCNICOS:


Título: LA LETRA PEQUEÑA DEL DESEO
Autor: Eduardo Gambetty
Editorial: Autoeditado
ISBN: BooGUXCXNI
Páginas: 443
Presentación: Tapa blanda



Tengo que confesar que la vida, en los últimos años, me está regalando la posibilidad de conocer a gente maravillosa. Personas encantadoras, inteligentes, magníficos conversadores, cariñosos, con sentido del humor, talento y que desprenden luz. Y lo que es más maravilloso: me premian con su amistad y me hacen saber, de muchas maneras, que me aprecian y me valoran. Para alguien como yo, con una historia personal tan complicada, ha sido una revelación. A algunas de ellas las he conocido aquí, en Ciao, y las demás, de una forma de otra, a través de ellas o gracias a ellas. Soy muy, muy afortunada.

Una de estas sorpresas luminosas fue conocer mediante Facebook a Eduardo Gambetty, un escritor con bastantes obras pendientes de publicación y que, en ese momento, se hallaba inmerso en la historia de “su”  Susana, protagonista del libro que nos ocupa hoy. Nos iba haciendo cómplices de sus avances, sus hallazgos, sus inquietudes. Incluso sus temores a la hora de sacarla a la luz. Pero lo consiguió y La letra pequeña del deseo nos presentó por fin a Susana y sus peripecias. Aunque es un libro que se ha puesto a la venta en Amazon (al final os dejaré el enlace), Eduardo hizo una tirada en papel y fue tan amable de enviármelo con una dedicatoria muy cariñosa y especial. Y una buena manera de agradecérselo es traeros el libro para que lo conozcáis y os animéis a comprarlo. Porque os aseguro que merece la pena.


EL AUTOR: EDUARDO GAMBETTY

Eduardo es madrileño y confiesa que escribe desde siempre. Aunque tiene escritas otras dos novelas y dos libros de literatura juvenil, no se había animado a publicar porque nunca se había planteado que lo que escribe le pudiese interesar a nadie. No tiene agente literario ni editorial, no se ajusta a rutinas para escribir y opina que es algo que ha de hacerse “desde las tripas”, cosa con la que estoy muy de acuerdo.

Profesionalmente comenzó como fotógrafo y acabó pasándose al vídeo, lo que le llevó a trabajar como reportero gráfico de televisión, hasta tener la posibilidad de cubrir como corresponsal la primera guerra del Golfo en Bagdag. Durante bastante tiempo su gran afición fue el adiestramiento canino y fue uno de los pioneros en España en dedicarse a la competición. Tras apostar firmemente por internet cuándo éste se hallaba en sus inicios (embarcándose en proyectos ambiciosos que tardaban en cuajar), el tiempo ha acabado por darle la razón y finalmente ha podido cumplir su objetivo de trabajar desde el garaje de casa. Así puede compatibilizarlo con su afición por la escritura.

La letra pequeña del deseo es su primera novela publicada, aunque promete que no será, ni muchísimo menos, la única.



DE LONDRES A MADRID… Y A MARRUECOS

Susana Inchausti lleva años instalada en Londres. Casada con un inglés y con una hija, Paula, lleva una vida amable y satisfactoria y su matrimonio es sólido y, al parecer, feliz. Pero descubre, sin creerlo apenas, que su marido la está engañando con una joven modelo. Y no sólo eso, quiere irse a vivir con ella. Susana decide volver a sus orígenes, a su ciudad, a Madrid, a pesar de que la relación con su madre es francamente mala. Eso es algo que incrementa su sensación de fracaso y de que todo se le ha venido abajo.

Criada bajo una estricta educación ultracatólica (sus padres son del Opus) y formada en un férreo colegio de monjas, Susana lleva toda su vida tratando de zafarse de los sentimientos de culpa que le han ido inculcando desde pequeña, pero la llegada a Madrid y los reproches y desprecios de su madre, hacen que se revuelva y decida, con el apoyo de su hermana Marta y su amiga Beatriz, vivir por su cuenta y no en el hogar familiar. Alquilará un ático en la calle Orense y se mudará allí con su hija.

Será su amiga Beatriz la que más intente animarla para que rehaga su vida pero de un modo completamente distinto a lo que conoce. Y le hablará del cibersexo y de las ventajas que le puede reportar. Para su sorpresa, Susana descubre que sí le gusta. Y que le despierta sentimientos y reacciones que tenía escondidas.

Ahora ya no tiene que rendir cuentas a nadie, es libre para experimentar y para dar rienda suelta a sus deseos. Desde la primera vez que lo practica, la vida de Susana dará un giro radical. Se sentirá más segura, más fuerte, a pesar de los traumas que lleva a la espalda. Y la renovada amistad con Beatriz hará que salga, que de nuevo tenga ganas de vivir y disfrutar. A través de Bea conocerá a Patu, una mujer especial y algo extravagante, que le ofrece pasar unos días de vacaciones en Marruecos con ella. Susana, aprovechando que su hija estará el mes de agosto con su padre, acepta. Ese viaje será el principio de la catarsis definitiva en la vida de Susana. 



LAS LUCES Y LAS SOMBRAS DE LAS SEGUNDAS OPORTUNIDADES

Si hay algo que llama la atención en esta novela es cómo, habiendo sido escrita por un hombre, sea tan fácil empatizar con muchas cosas de su protagonista femenina. Quizá porque en muchos momentos vive situaciones o siente cosas que cualquiera de nosotras podría pasar por ellas. Sus miedos, su sensación de desamparo y derrota después de encarar una ruptura que ni esperaba ni quería, su necesidad de recuperar la autoestima perdida. Le apetece volver a relacionarse con hombres, pero también tiene miedo.

Susana trata de recomponerse recogiendo pedazos de sí misma, pero abierta a los puntos de vista que le ponen delante de los ojos y que hasta ese momento no se había planteado. Su rígida educación, en la que cualquier salida de las normas la catalogaba como “puta”, tira de ella hacia atrás. Pero Beatriz le mostrará que nadie es nada porque los demás lo digan, sino que ha de crearse su propia historia y sus propios anhelos y deseos. Y aunque hay cosas que Susana no está dispuesta a hacer, sí se animará con el cibersexo porque parece ofrecerle seguridad, la misma que le faltaría en citas a ciegas o en encuentros aleatorios con hombres.

Beatriz es el empujón definitivo que Susana necesita para salir de la burbuja de pesar y para que empiece de nuevo a valorarse. Bea es una mujer fuerte, superviviente de una relación en la que las drogas y los malos tratos eran habituales. Tras separarse decidió empezar a vivir de verdad, a disfrutar, a dejar que la gente la conociese cómo es, a mostrar la alegría que llevaba dentro. Beatriz ya ha pasado por las fases de depresión y autoestima destrozada por las que ahora pasa Susana y es la mejor terapia para que ella se lance al mundo de nuevo. Aunque a veces su entusiasmo es algo agotador.

Los padres de Susana son, aunque ella no quiera, los que más han marcado su vida. Ambos son del Opus, pero mientras su madre lo lleva al extremo y es tan radical que asusta, su padre lo toma de un modo más relajado. Además adora a sus hijas y no acaba de llevar bien la dureza con que la madre las trata. Cuando Susana regresa a Madrid, se encuentra a su padre muy desencantado con la religión y los curas y trata de hacer agradable la estancia de su hija y que la madre no se cebe en exceso. Pero nada saldrá como él quiere. Marta, la hermana pequeña de Susana, pelea contra las imposiciones de su madre siendo un espíritu libre, vistiendo y viviendo casi como una hippie y siendo lo más opuesto a su familia que puede.

Aunque nunca estuvieron demasiado unidas, el retorno triste de Susana a Madrid consigue que las dos se redescubran y eso será también un acicate para la nueva vida de la protagonista.

Y Claudio… bueno, a Claudio es mejor que le descubráis vosotros, pero tiene gran importancia en buena parte del libro, pero no quiero desguazar nada. Lo mismo pasa con Patu. Ambos y el modo en que influyen en la vida y los sentimientos de Susana merecen ser descubiertos en primera persona.



ALGUNAS CONSIDERACIONES…

Es verdad que al leer el libro, en cierto modo, adoptas a Susana. Quizá por el hecho del que os hablaba antes, que muchas nos podemos ver reflejadas en cierto modo en algunas cosas de ella. Pero también es verdad que lo tiene más fácil que la mayoría. Y antes de llegar a las conclusiones hay algo que me gustaría decir desde mi experiencia personal y de amigas a las que conozco bien. Y se que mi querido Eduardo me entenderá.

Susana es todavía joven, atractiva, con buen cuerpo, con una buena posición económica. Así es sencillo que tanto en el cibersexo como en la vida real tenga éxito. En general no solemos tener tanta suerte, ni estar tan buenas, ni contar con un capitalito y estamos llenas de miedos y, a veces, de traumas tras pasar por un trance semejante al de ella. Y además, de todos es sabido que en los procelosos mares del cibersexo lo que te sueles encontrar es a gente muy poco recomendable, a mucho baboso y a algún maniaco. Pero Susana no, Susana encuentra un hombre imponente, atractivo, educado y digno de confianza. Por eso le decía hace nada al autor con mucha guasa que yo, de mayor, quiero ser como Susana.

Leer La letra pequeña del deseo es totalmente adictivo porque está escrito de forma que te sumerge en la historia desde la primera página. Con un estilo ligero (sin ser simple ni facilón), nos va llevando de la mano de Susana por su nueva experiencia vital y por muchos de sus recuerdos, los cuales nos servirán para entender muchas cosas del presente. Muchas veces aplaudiremos su iniciativa y su modo de pensar. Y otras tendremos ganas de ponernos ante ella y montarle una buena bronca. Porque Susana no deja indiferente a nadie.

Hay algunas escenas de sexo explícito (bastante explícito) y debéis saber que os las vais a encontrar, pero me niego a catalogar la novela de erótica. Creo que esas escenas acompañan la acción, pero no la condicionan. Son una parte de la vida de Susana que se nos muestra. O más bien es ella la que nos las cuenta, porque la novela está escrita en primera persona y es la protagonista la que nos narra todo con detalle.

Se nota, además, que Eduardo es madrileño porque la ciudad está viva ante nuestros ojos. Es un escenario que acompaña a Susana en su nueva vida y los que somos de aquí reconocemos sin dificultad los lugares, las terrazas, los bares, las calles. Madrid es el presente de Susana, y atrás deja Londres y su derrota matrimonial. El pasado de Susana, pero que mantiene atado en sus recuerdos más alegres de infancia, es Valdequemada dónde sus padres compraron una casa y dónde, a pesar de todo, fue feliz. Marruecos es un horizonte a descubrir, pero sólo por unos días… suficientes para que algunas piezas encajen.

Ágil, vital, tremendamente próxima, La letra pequeña del deseo es una lectura muy recomendable y que se sale por completo de lo habitual. Quizá porque se siente esa cercanía de las historias que se entrecruzan y que muchos de nosotros podemos reconocer. O quizá porque esta especie de monólogo de Susana nos salta a los ojos lleno de muchas verdades, como una confesión a corazón abierto de una mujer que trata de recomponerse. Es posible que haya cosas que no compartamos o que no podamos entender, pero hay que reconocerle la audacia y la honestidad.

Usando un lenguaje sin barroquismos, Eduardo Gambetty se mueve dentro del alma de Susana como pez en el agua y extrae lo mejor y lo peor de ella. Y en las escenas de sexo no hay nada chabacano si sabemos movernos mentalmente en el campo de la pasión que brota de forma inesperada pero ardiente. Supongo que habrá lectores que no comulguen con ellas, pero como os digo, la forma en que se narran es absolutamente natural, sin sordidez ni excesos gratuitos.


CONCLUYENDO

Se que puede haber quien me diga que claro, que la recomendación de leerla se debe a que Eduardo es amigo. Pero los que me conocen un poco saben que no suelo tirarme a la piscina recomendando algo que a mí no me haya gustado, por muy amigo que sea.

Preferiría no escribir reseña alguna que contar una milonga pampera. Yo ni siquiera sabía lo que me iba a encontrar hasta que el libro llegó a mis manos y he devorado a gran velocidad las páginas porque la historia lo merece. Quizá porque “cuenta cosas”, esa característica que para mí hace una novela especial al no perderse en retóricas o en figuras literarias farragosas. Y las cuenta muy bien.

Susana puede encandilar o enfadarte. Puede que te parezca una libertina o sólo una mujer necesitada de afecto que necesita saber que puede seguir siendo deseable. Pero jamás te dejará indiferente. Esa es la magia de esta novela. Como nuestra protagonista dice en ella: “Hay mucha letra pequeña en el deseo, en la manera de interpretar la sexualidad de cada persona, Un mundo del que nadie habla, pero que cada uno posee el suyo propio, lleno de complejos y de inseguridades, de frustraciones y anhelos”. Pero, como os decía antes, no creo que La letra pequeña del deseo sea una novela erótica aunque el erotismo esté, en algunos pasajes, muy presente. Hay más, mucho más.

Ya sólo me queda deciros cómo podéis haceros con ella:

- En Amazon está disponible en versión para Kindle por 0,99 euros. Podéis comprarla y descargaros el primer capítulo gratis en este enlace.

- También Eduardo ofrece la oportunidad de comprarla en papel, para los amantes del libro clásico. Os dejo el enlace a su blog en el que explica cómo haceros con él.



Estoy segura de que, en un formato o en otro, si la “gambita” (como él la llama) llega a vosotros terminaréis siendo amigos de Susana, como yo.



19 comentarios:

  1. A ver si me animo con él, que tengo curiosidad.

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  2. No me importaría darle una oportunidad a este libro.

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  3. Puede estar bien esta novela sobre las segundas oportunidad y la posibilidad de re escribir de nuevo tu futuro.
    Un saludo.

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  4. Me has dejado con la curiosidad, si se me cruza lo leeré
    besos

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  5. Querida Moreno ya me había cruzado con esta reseña tuya por otros lares, no suelo leer en mi dispositivo electronico, anda que no me ha quedado pedante, pero si algún día me animo le daré una oportunidad

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  6. No lo conocía y tiene muy buena pinta :)

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  7. No es mi género favorito pero lo apunto y ya veremos si puedo hacerle un hueco más adelante. Un beso

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  8. No conocía este libro. Y desde luego tu reseña me deja con muchas ganas!
    Besotes!!!

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  9. La novela tiene buena pinta, ha despertado mi curiosidad. Un beso

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  10. No sé yo si la vida nos da segundas oportunidades y si sabemos cogerlas. No sé si leeré este libro, pero lo dejo en la recámara.
    Besos.

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  11. Como autor de "La letra pequeña del deseo", no puedo evitar asomarme a esta ventana para agradecerte el detalle de albergar la reseña de mi obra, Aunque está catalogada como erótica por razones obvias, el sexo está presente, nunca ha sido el concepto. Sería pretencioso por mi parte decir que pretendía escribir una novela sobre la superación de las mujeres, la intención era abrir una ventana desde los ojos de un hombre, pero desde la piel de una mujer. El experimento me ha superado e incluso emocionado al constatar que la lectura de mi libro ha servido para abrir el camino hacia nuevos horizontes y he podido devolver un trocito de la felicidad que me han trasmitido las mujeres de mi vida; tanto es así, que en cuanto termine la novela que estoy escribiendo, retomaré la segunda parte de "La letra pequeña del deseo". Muchas gracias Ana Kayena y felicidades por el blog, que desde ya sigo.....

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  12. Tal cual lo has puesto parece ser que da mucho ánimo este libro. Ya me ha picado la curiosidad.

    Kiss

    La Estupenda

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  13. Pedazo de reseña, Kayena! Es completísima y has hecho que me interese mucho este libro, me gustan los "trozos de vida", me refiero a historias cercanas que podrían sucederle a cualquiera de nosotros. Esta novela tiene muy buena pinta y se nota que la has disfrutado enormemente y yo que me alegro.
    Muchos besos!

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  14. Me has picado la curiosidad =)
    No lo conocía, pero pinta bastante interesante, parece diferente. La ficho.

    Besotes

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  15. A mí me ha gustado mucho, aunque a veces pensara que la imagen de Susana (a nivel de mujer estupendísima) era más literaria que real. Como ya puse en la reseña y de dije a Eduardo, yo de mayor quiero ser como ella. La novela se lee del tirón, es agradable, muy cercana. Y las escenas de sexo más explícito están tratadas con realismo pero también con pasión.

    Me encanta este descubrimiento.
    Un beso enorme, guapa.

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  16. No lo conocia y pinta muy bien tras leer la reseña,me lo apunto

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  17. No he leído nada de Gambetti. Tal vez sea la obra con la que comenzar.

    Un saludo.

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  18. Una reseña genial Kayena, tan genial que me ha encantado la temática del libro y me lo anoto. Habrá que darle una oportunidad sin dudarlo.

    Bs.

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  19. Muy buena reseña, pero la novela no nos llama, la verdad. Pero como siempre decimos: para gustos, colores.

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