miércoles, 27 de febrero de 2013

LA HORA DE LOS CABALLEROS, de Don Winslow


DATOS TÉCNICOS:
Título: LA HORA DE LOS CABALLEROS
Título original: The Gentlemen’s Hour
Autor: Don Winslow
Traductora: Alejandra Devoto
Editorial: Ediciones Martínez Roca (Grupo Planeta)
Colección: MR Narrativa
ISBN: 978-84-270-3906-3
Páginas: 384
Presentación: Rústica con solapas



Hará cosa de una semana, gracias a Carmina del blog De tinta en vena, me enteré que Ediciones MR acababa de publicar el nuevo libro de Don Winslow, continuación de El Club del Amanecer, que leí allá por el mes de junio del pasado año y del que guardo un grato recuerdo. Como podéis imaginar, me faltó tiempo para hacerme con él, pues del mismo modo que disfruté del estilo del autor, su protagonista, el detective Boone Daniels, me ganó para los restos. De hecho, en el momento en que lo tuve entre mis manos (hace un par de días), no pude evitar leer los primeros capítulos y ya no pude parar…



EL AUTOR:
A continuación os dejo los mismos datos que en su día incluí en la reseña de El Club del amanecer, recogidas de la web oficial de la editorial:

Don Winslow nació en Nueva York pero creció en Perryville, Rhode Island. Don ha hecho muchas cosas antes de ser novelista: actor, director de cine, guía de safari… y ha trabajado como investigador privado en Londres, Nueva York y casi todo el territorio estadounidense. Asimismo, ha sido consultor para bufetes de abogados y compañías de seguros durante más de quince años.

Su primera novela, A Cool Breeze On The Underground, fue nominada al prestigioso Premio Edgar, y un libro posterior,California Fire and Life, recibió el Premio Shamus. Muerte y vida de Bobby Z fue llevada al cine en 2007, protagonizada por Paul Walker y Laurence Fishburne. El invierno de Frankie Machine, cuyos derechos cinematográficos adquirió Robert De Niro, y Salvajes, cuyo estreno está previsto para el otoño de este año y será dirigida por el oscarizado Oliver Stone, obtuvieron un enorme éxito de ventas y críticas. Ambas novelas editadas por Ediciones Martínez Roca.



ARGUMENTO:

Dicen que las desgracias nunca vienen solas y eso es lo que le ha ocurrido a Boone Daniels tras pasarse los últimos tres meses sin dar palo al agua, hasta el punto de simultanear su cita diaria con el Club del Amanecer, de madrugada, para continuar después, una vez que sus amigos acuden a sus trabajos respectivos con los miembros de La Hora de los Caballeros, formado por jubilados o empresarios de renombre que no tienen la obligación de cumplir un horario estricto.

Y es precisamente en este club donde conoció a Dan Nichols, un empresario de éxito, millonario y que surfea estupendamente que le hace uno de esos encargos que al detective le resultan aborrecibles y que normalmente rechaza: cree que su mujer lo engaña y necesita que Daniels se lo corrobore. Al tratarse de un favor personal, no puede negarse.

Pero si detestable es este primer caso, el segundo que le espera en su oficina no es mucho mejor: Petra Hall vuelve a pedirle que colabore con el bufete en el que trabaja en un nuevo caso. Resulta que se han hecho cargo de la defensa de Corey Blasingame, presunto asesino de Nelly Kuhio –K2-, el que fuera uno de los miembros más relevantes y queridos por la comunidad surfera de San Diego e íntimo amigo no sólo de él, sino que también lo fue de sus padres y de los integrantes de El Club del Amanecer. Ayudar a sus defensores implicaría traicionar la memoria del héroe hawaiano y a quienes le quisieron, incluso a sí mismo. Y los pilares del detective se tambalean.

Pero acaba aceptando, enfrentándose a sus amigos y entrando en una vorágine insospechada donde se dará cita la corrupción inmobiliaria, el cartel criminal de Baja, el neonazismo y el narcotráfico, entre otras prendas.




IMPRESIONES:

Han pasado tres meses desde la anterior aventura y el Club del Amanecer languidece ante un mar en calma, similar a las planicies de Kansas y sin una ola a la que encomendarse. Estamos a finales de agosto, cuando a la costa californiana acuden turistas como plagas y la canícula sólo da pie a mantener lacónicas conversaciones en zona de arranque de Pacific Beach. Sus integrantes siguen siendo los mismos: Boone Daniels (detective privado y protagonista), el Doce Dedos (que trabaja en una tienda de artículos de surf, ubicada en los bajos en donde se encuentra la oficina de Daniels), David el Adonis (es el socorrista en la playa de Pacific Beach), Johnny Banzai (de origen japonés, es policía y antiguo compañero de Daniels en el departamento de Homicidios de San Diego), Marea Alta (de origen samoano, trabaja como supervisor en el Departamento de Obras públicas de San Diego), el Optimista (un excéntrico millonario de vida rutinaria que como hobby lleva las cuentas de Daniels), excepto Sunny Day, la antigua camarera del The Sundowner que ahora se encuentra en Oz, tras surfear su gran ola que la llevó a ser portada de las revistas más prestigiosas del surf, haciendo la Gira de las Mujeres Surfistas Profesionales. Sin embargo, Petra Hall la abogada con la que Boone comenzó una especie de relación tras la resolución del caso anterior, se ha quedado un tanto al margen del Club. Cierto es que la conoció mucho después de dejarlo con Sunny, pero en estos meses se han limitado a salir alguna vez de manera informal.

¿Y por qué esta introducción? Es sencillo: normalmente las series de policías, o se leen por orden, o puedes perderte mucha información a medida que los personajes van evolucionando. No es el caso con esta novela, porque Winslow nos la refresca y amplía, para que quien comience la saga del detective surfero por esta entrega, no sienta que le falta nada. Por otro lado, tampoco está de más, porque la memoria es quebradiza y no siempre recordamos los detalles de una lectura de hace meses.

Pero ahora Boone Daniels ha adquirido otra costumbre. Como os contaba, El Club del Amanecer se reúne al alba, de ahí su nombre, para después volver cada uno de sus miembros a sus quehaceres diarios. Pero el detective, cuando no tiene trabajo, empalma este encuentro con el de otro club llamado La Hora de los Caballeros, que se reúnen cuando los otros marchan. Son los veteranos del surf, y aunque entre sus filas hay jubilados, también acuden muchos hombres de carreras exitosas que no tienen que responder al clásico horario laboral, por ser ellos los dueños de sus negocios. Daniels se encuentra bien entre ellos, donde ha hecho alguna amistad. De ahí que Dan Nichols se haya sincerado con él y le haya pedido ayuda para determinar si su mujer le engaña o no. Y el detective acepta y lo que pensaba que era un caso que se resolvería en un par de días, a lo sumo, se enreda de manera insospechada.

Pero la cosa no queda aquí, porque La Hora de los Caballeros tiene dos tramas principales y otras muchas subtramas. Por un lado, como os decía, Boone Daniels tendrá que investigar el posible “caso de cuernos” planteado por Dan Nichols, a título personal, sin reparar en gastos. El tema no le hace gracia, pues sabe que, independientemente del resultado, este tipo de pesquisas siempre acaban mal.

“Un trabajo de pacotilla de lo más sórdido, de olisquear sábanas, y que por lo general acaba mal. Y a uno siempre le queda la sensación de ser un mirón pervertido, que lanza miradas lascivas, hasta que al final consigue presentar al cliente las pruebas de la traición o, por el contrario, la confirmación de la paranoia y la desconfianza que terminan destruyendo el matrimonio de todos modos”.

Y es que Daniels, como investigador, es un personaje atípico. A veces, entre caso y caso, pueden pasar unos cuantos meses, lo que hace que su economía sea prácticamente de guerra, a pesar de los desvelos del Optimista para cuadrar sus cuentas.

Después está el encargo de Petra Hall, que ha conseguido removerle la base en la que se asienta su existencia. Aunque en principio se niega, acaba cediendo, enfrentándose a todos sus amigos, que le hacen el vacío al considerar que va a ayudar a encontrar atenuantes o sembrar la duda razonable en un posible juicio para el asesino, un niñato caprichoso integrante de una pandilla neonazi e hijo de un especulador inmobiliario de La Jolla, del que ha sido para ellos no sólo un héroe, sino un amigo al que siempre quisieron y respetaron:

“Boone solo sabe lo que ocurrió aquella noche por lo que contaron los periódicos y el habitual método telegráfico del bongó de la playa que hacía circular los rumores por Pacific Beach.

Pasó lo siguiente:
Nelly Kuhio salió de The Sundowner poco después de medianoche, totalmente sobrio, y se dirigió a su coche, que estaba aparcado en la esquina.
No llegó nunca.
Corey Blasingame –borracho, drogado, colocado quien sabe con qué- salió del callejón respaldado por su pandilla, se acercó a Nelly y le pegó un puñetazo.
Nelly cayó hacia atrás y su cabeza chocó contra el bordillo.
Nunca recobró el conocimiento.
Tres días después lo desenchufaron de los aparatos que lo mantenían con vida”.


Y las cosas se complican y se pervierten, ya no sólo se trata de toparse con el rechazo de cada uno de sus amigos, sino que lo que en principio parecía sencillo, alcanza altas cotas de complejidad, por unos personajes que no son lo que en principio parecen y por el aluvión de subtramas por las que hay que surfear, que llega un momento en que la ola parece que se va a llevar a Daniels con ella.

Ayuda a ello la manera de narrar, con ese estilo tan peculiar de Winslow que te embauca sin que te des cuenta: un ritmo que no da tregua, unos diálogos memorables, unas descripciones impecables y unos capítulos tan breves, en tantas ocasiones, que no te dan respiro.



CONCLUSIONES:
Si en su día disfruté una barbaridad con El Club del Amanecer, creo que puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que con esta nueva entrega lo he hecho todavía más. He visto a un protagonista más convincente, ya que su evolución es notable. Las descripciones son magníficas y los diálogos inolvidables, lo que unido a una trama que te mantiene en tensión sin miramientos, considero que es una novela recomendable cien por cien.




Esta reseña participa en la iniciativa:

lunes, 25 de febrero de 2013

MUERTE EN LA ESCUELA, de Giorgio Scerbanenco




DATOS TÉCNICOS:

Título: MUERTE EN LA ESCUELA
Autor: Giorgio Scerbanenco
Editorial: Akal
ISBN: 978-84-460-2846-8
Páginas: 240
Presentación: Tapa blanda bolsillo




Llegué a esta novela un poco de casualidad, dejándome llevar por la elogiosa reseña que hizo de ella nuestro compañero Otisblues hace ya unos meses. Tal y como la dibujaba me pareció que debía ser una lectura apasionante, aunque el hecho de que estuviese ambientada en el Milán de los años 60 contenía un poco mi entusiasmo. Quizá porque la imagen que tengo de la Italia de esos años es casi por completo en blanco y negro y pensaba que me iba a encontrar con un exceso de localismos o de particularidades concretas adornando cada página. Tuve la suerte de que el padre de uno de mis amigos sea un amante incondicional del género y de que tuviese la novela para poder leerla con calma. Y me tuve que comer todos mis prejuicios a priori. La novela te atrapa desde las primeras páginas con un caso sórdido, oscuro y terrible, en el que lo que resulta más inquietante es que los sospechosos son jóvenes de entre 13 y 20 años que, al parecer, no tenían ningún motivo alguno para cometer semejante barbaridad.

También resulta descorazonador comprobar que las cosas no han cambiado tanto. Que asesinatos de esta índole se producen ahora y entonces. Que la maldad humana puede tomar forma de muchas maneras oculta, en ocasiones, detrás de fachadas de aparente desvalimiento. El asesinato que nos presenta “Muerte en la escuela” podría ocurrir ahora mismo, ayer, mañana. A pesar de los años transcurridos desde la primera edición de la novela, es, de una forma escalofriante, actual y preocupantemente cercano.


EL AUTOR: GIORGIO SCERBANENCO

Nacido en Kiev en 1911 y cuyo nombre real era Volodymyr-Giorgio Serbanenco, era hijo de un profesor de lenguas clásicas ucraniano y de una italiana. Al estallar la revolución rusa, su madre vuelve a Italia con él después de que su padre fuese fusilado. Se instalan en Roma y posteriormente en Milán, ciudad en la que fallece su madre. Sin dinero, no tiene más remedio que dejar sus estudios pero a través de los libros y por su cuenta, sigue estudiando literatura americana y filosofía. Trabajó en todo lo que se puso por delante y contrajo matrimonio en 1930. Al año siguiente, 1931, publicó su primer cuento en una revista, lo que le abrió las puertas para trabajar en publicaciones femeninas como corrector. También empieza a publicar novelas de género rosa. Su primera novela policiaca es de 1940: “Sei giorni di preaviso”.

La primera novela de la saga de Duca Lamberti, “Venus privada” aparece en 1963 y este policía, llegado a la profesión casi por accidente y con métodos y forma de deducción muy peculiares, se convertirá en su personaje más famoso. Nunca dejó, sin embargo, de escribir relatos policíacos en periódicos de gran tirada como “La Stampa” e incluso llegó a participar en guiones para el cine. Falleció en Milán en 1969, cuándo estaba en el mejor momento se su carrera.

Actualmente, el premio más prestigioso de novela negra italiana lleva su nombre como homenaje y recuerdo a su memoria.


DUCA LAMBERTI, TODO UN PERSONAJE

En Italia las novelas de género negro no son conocidas así. Se las llama “giallo” (amarillo) porque ése era el color que se usaba en las portadas de los libros que trataban de tramas policiales, crímenes e investigaciones. Y en la literatura italiana de este tipo destaca la sólida presencia de Duca Lamberti, un médico transmutado en policía en el Milán de la década de los 60.

Duca Lamberti perdió a su madre siendo un niño y estudió medicina, estudios que le costaron un gran esfuerzo a su padre, un policía duro que fue capaz de enfrentarse a la mafia siciliana en su propio territorio pero que acabó relegado a tareas burocráticas en Milán. Duca, en su labor como médico, se apiadó de una anciana a la que trataba, que con un cáncer agresivo y muy doloroso le pidió ayuda para morir. Y Duca aceptó. Ello le costó tres años de cárcel y perder su licencia de médico. En su primera novela acaba de salir de prisión y, para ayudarle, un compañero de su padre en la policía le consigue un trabajo de colaborador con el cuerpo.

Lamberti nunca ha sentido remordimientos por la decisión que tomó, pero la estancia en la cárcel ha cambiado mucho su forma de ser. Se ha vuelto pausado, tranquilo, sabe escuchar y, sobre todo, ha adquirido conocimientos muy profundos del mundo criminal que rodea a la sociedad milanesa. Pero no confía casi en nadie y suele ocultar sus sentimientos mostrándose en exceso serio y severo. Tampoco tiene inconveniente en usar todo tipo de amenazas a los criminales que no colaboran. Sin embargo es muy sensible con las víctimas y es leal y fiel a su palabra. Trabaja en la Jefatura de la calle Fatebenefratelli de Milán y cuenta con la ayuda de Mascaranti, un tipo que es pura esencia italiana de sur: bajito, moreno, fuerte y con mucho vello, no tiene ningún problema en sacar confesiones a guantazos, si es necesario. Y luego escribir detallados informes.

En la vida de Lamberti es importante su hermana Lorenza, madre soltera de la pequeña Sara por la que Duca siente un gran cariño. Vive con ambas y mantiene una buena relación con los habituales roces entre hermanos. A Livia Ussaro podemos considerarla la novia de Duca, una mujer muy hermosa que sufrió años atrás el ataque brutal de un sádico que le dejó el rostro surcado de cicatrices, y que ayudará a Duca en algunas de sus investigaciones.


NOCHE DE TERROR EN LA ESCUELA

En la escuela nocturna “Andrea y María Fustagni” ha sido asesinada una de las profesoras, la joven Matilde Crescenzaghi, de solo 22 años. Era un profesora popular y querida, muy pendiente de sus alumnos, y nadie se explica el ensañamiento que ha sufrido. No sólo ha sido violada repetidamente, sino que su cuerpo presenta señales de una paliza y un ensañamiento brutales. Hasta un policía curtido como Mascaranti se impresiona.''' A la escuela nocturna suelen acudir chicos con problemas de todo tipo y que están tutelados por los Servicios Sociales'''. Vienen de familias desestructuradas, de historias de alcoholismo (algunos de ellos ya beben en exceso a pesar de su edad), de malos tratos, de delincuencia desde edades muy tempranas. Muchos han pasado por reformatorios y tienen al padre en la cárcel o a la madre ejerciendo la prostitución. Incluso alguno muestra ya los efectos de enfermedades tremendas como la sífilis.

Los médicos informan a Lamberti de que la pobre profesora llegó viva al hospital, pero que no pudieron hacer nada para salvarla. Tenía costillas rotas, parte del pelo arrancado de cuajo, terribles desgarros vaginales, golpes y moratones por todo el cuerpo y una hemorragia interna debido, al parecer, a repetidas patadas en el vientre. Y Lamberti apenas puede creerlo. ¿Qué ha sucedido en ese aula para que los alumnos se hayan convertido en alimañas capaces de hacer tal cosa? Además las fotografías de la escena del crimen lo convierten en algo aún más sórdido: hay frases obscenas escritas en la pizarra, una botella vacía de anís lactescente (que cuenta con la friolera de 78 grados y es típico de Sicilia), una media de la maestra colocada como para ser saltada por encima y su ropa interior colgando de un armario.

Lamberti comienza a interrogar a los chicos uno a uno, tratando de estudiarlos y de entender algo. Y, por encima de todo, de saber la verdad. Pero ellos se cierran en banda. Todos niegan haber hecho algo y, al tiempo, se inculpan unos a otros como si su único plan fuese confundir a la policía. Ninguno de ellos admite haber llevado el anís a la escuela ni haber puesto la mano encima a la profesora. Tratan, constantemente, de desviar la atención de Lamberti, al que desespera esa actitud.

Pero Duca es constante y tenaz y va a poner todo de su parte en saber qué ocurrió aquella noche en la escuela nocturna investigando no sólo el entorno de cada uno de los chicos, sino también el de la profesora y el resto del personal del centro educativo. Lo que no sospecha es que hay una espantosa historia detrás de la masacre de Matilde Crescenzaghi que deberá salir a la luz para que el caso se resuelva. Y Lamberti pone a trabajar su carácter obstinado y férreo para alcanzar la verdad y saber porqué once chicos fueron capaces de matar de un modo tan terrible.


MIS IMPRESIONES
Como os decía al principio, lo más sorprendente es lo tristemente actual que nos resulta el crimen de la profesora y la actitud de los sospechosos. No hay ninguna duda: fueron ellos y se sabe desde el primer momento, pero falta por dilucidarse quiénes tomaron la iniciativa y quiénes cometieron las violaciones y el asesinato. Y sobre todo el porqué. Todos están implicados, pero ninguno quiere hablar y parecen divertirse confundiendo y retando a Lamberti.

Desde el primer momento me sorprendió y me sacudió profundamente la forma de morir de Matilde Crescenzaghi, una joven profesora con ilusiones y una enorme vocación que luchaba por enseñar a chicos a los que la sociedad casi había dado la espalda. Nada hacía sospechar un ataque tan brutal porque la maestra parecía contar con la aprobación de sus alumnos y tenía, dentro de lo que cabe en esa situación, buena relación con ellos. El resto de profesores y la dirección del centro consideraban a Matilde una excelente persona y buena profesional y tampoco se explican nada. Esas sensaciones que yo tenía leyendo parecen coincidir completamente con las de Lamberti y Mascaranti que, a pesar de haber visto de todo por su profesión, se quedan profundamente impresionados al comprobar el estado en que ha quedado el cuerpo de Matilde.

No se puede evitar sentir una enorme indignación a medida que los once sospechosos van pasando por el despacho de Lamberti. Son una sucesión de negativas, de excusas, del manido “yo no se nada, yo no hice nada”. La impotencia del policía traspasa las páginas y nos llega a nosotros con toda su crudeza. Acabas siendo consciente de que hay algo muy perverso detrás de ellos, algo que les ha empujado y que les ha convertido en bestias feroces capaces de lo peor. “Muerte en la Escuela” es también la historia de una venganza que se ceba en el más débil al que se quiere hacer todo el daño que se pueda.

La ciudad de Milán se convierte, a su vez, en parte importante de la novela. Sus calles y sus suburbios, conviviendo pero casi sin cruzarse, forman parte del paisaje vital de Lamberti y del resto de protagonistas. Mucha de la vida oculta de la ciudad va a surgir ante nuestros ojos siguiendo los pasos del policía que, mientras trata de atar los cabos de lo que parece un rompecabezas imposible, intenta que su vida personal junto a Livia siga adelante a pesar de su trabajo. Todo lo que va sintiendo Lamberti a lo largo de las páginas de “Muerte en la escuela” impregna al lector. Empatizas con él por fuerza y sientes en cada momento lo que él siente. Ese es un logro impactante de Scerbanenco, al igual que trazar un argumento que no te da respiro y que te impacta con fuerza. Es una historia muy dura pero de la que no te puedes sustraer ni un momento. Te obliga a seguir leyendo porque necesitas saber qué es lo que subyace detrás de un suceso tan espantoso. Necesitas conocer la verdad.

Sin duda es una novela y un autor que merecen ser conocidos. Duca Lamberti humaniza muchísimo la figura tradicional del policía investigador y el argumento te mantiene pegado a sus páginas hasta la última línea. La maldad humana cobra una dimensión inquietante en “Muerte en la escuela” porque se esconde en los cuerpos y mentes de once chicos que apenas están saliendo de la niñez. Pero también está detrás de ellos, azuzándolos para cobrarse una venganza de la forma más terrible. En una de las novelas de mi admirado agente del FBI Pendergast, uno de los protagonistas decía mientras agonizaba: “He visto al demonio. Y tiene cara de niño”. Aquí podría aplicarse perfectamente.





Esta reseña participa en la iniciativa:


sábado, 23 de febrero de 2013

3ª ACTUALIZACIÓN MES DE LA NOVELA NEGRA, POLICÍACA Y DE MISTERIO



Con esta tercera actualización, correspondiente a la tercera semana del Mes de la Novela Negra, Policíaca y de Misterio, he podido comprobar que no sólo siguen apareciendo novelas interesantes, sino que algun@s bloguer@s se han estrenado por primera vez. Ahora sólo falta que cojan carrerilla para sorprendernos en la recta final, que comienza hoy y terminará el viernes próximo. Lo importante es que la lista crece y crece y que es un fiel escaparate de lo más atractivo que podemos encontrar en librerías y bibliotecas, pues así como hay muchas novedades editoriales, de vez en cuando también se cuela algún clásico.



NICK/NOMBRE
BLOG
TÍTULO/AUTOR
Mixti ForiMiss Libros   PRIMERA SEMANA
O de odio, de Sue Grafton
Grotesco, de Natsuo Kirino

   SEGUNDA SEMANA
El hombre de los círculos azules, de Fred Vargas
ShorbyLoca por incordiar   PRIMERA SEMANA
Velocidad, de Dean Koontz
El enigma de las palabras muertas, de Shaun Hutson

   SEGUNDA SEMANA
Mary, Mary, de James Patterson
Consuelo Mtnez.El costurero lacado   PRIMERA SEMANA
Los chicos que cayeron en la trampa, de Jussi Adler Olsen

   TERCERA SEMANA
El mensaje que llegó en una botella, de Jussi Adler Olsen
ÁngelaAnduriña   PRIMERA SEMANA
Traición en Lisson Grove, de Anne Perry

   TERCERA SEMANA
Crepúsculo en Oslo, I y II, de Anne Holt
VioletaIdeas inconexas   SEGUNDA SEMANA
Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus
Josephb MacgregorMundo Macgregoriano   TERCERA SEMANA
La asesina de los ojos bondadosos, de Felisa Moreno Ortega
Emma BovaryLoca por leer   PRIMERA SEMANA
La trampa de miel, de Unni Lindell
Una llamada en mitad de la noche, de Víctor García Barquero

   SEGUNDA SEMANA
El guardián invisible, de Dolores Redondo
David Gómez (Bolzano)Cruce de caminos   PRIMERA SEMANA
Diálogo entre asesinosde Daniel del Monte
Un pequeño paso para el hombre, de David Vicente
El verano del comisario Ricciardi, de Maurizio de Giovanni

   SEGUNDA SEMANA
El osito cochambre, de Ignacio Cid Hermoso

   TERCERA SEMANA
La trama Fibonacci, de Karmelo Gañán
Respirar por la herida, de Víctor del Árbol
CarminaDe tinta en vena   PRIMERA SEMANA
Port Mortuaryde Patricia Cornwell
Deuda de sangre, de Michael Connelly

   SEGUNDA SEMANA
La cosecha humana, de Emilio Calderón
MónicaSerendipia   PRIMERA SEMANA
Non serviam. La cueva del diablo, de Carmen Cervera
El caso de la sirvienta desaparecida, de Tarquin Hall

   SEGUNDA SEMANA
Cabells porpres, de Jordi de Manuel
Noticias de la noche, de Petros Márkaris

   TERCERA SEMANA
Un misterio, una muerte y un matrimonio, de Mark Twain
A kiss before dying, de Ira Levin
LakyLibros que hay que leer   PRIMERA SEMANA
No todos moriréis, de Antonio Jareño
El guardián invisible, de Dolores Redondo
Muerte en el Café Gijón, de Rubén Loza Aguerrebere

   SEGUNDA SEMANA
La estrategia del agua, de Lorenzo Silva
El sanador, de Antti Tuomainen
PepeLa Casa de San Jamás   TERCERA SEMANA
El lejano país de los estanques, de Lorenzo Silva
MargariMis lecturas y más cositas   PRIMERA SEMANA
Muerte de una heroína roja, de Qiu Xiaolong
XulaCaminando entre libros...
Marisa G.Books & Co....
Lkd RsvdReservado a quien corresponda...
RaquelLecturas y lectoras   PRIMERA SEMANA
Tatuaje, de Manuel Vázquez Montalbán
La princesa de hielo, de Camilla Läckberg
La estrategia del agua, de Lorenzo Silva

   TERCERA SEMANA
Sin entrañas, de Maruja Torres
La marca del meridiano, de Lorenzo Silva
DiaspyraEl mundo según Diaspyra
   TERCERA SEMANA
CartafolO meu Cartafol   PRIMERA SEMANA
La huella del pájaro, de Max Benton


   SEGUNDA SEMANA
El guardián invisible, de Dolores Redondo

   TERCERA SEMANA
La princesa de hielo, de Camilla Läckberg
SusanaDeseo libros   TERCERA SEMANA
Doble vínculo, de Chris Bohjalian
El núm3ro de la tr4ición, de Karin Slaughter
BlairMis lecturas de cabecera   PRIMERA SEMANA
Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus
Muerte sin resurrección, de Roberto Martínez Guzmán

   SEGUNDA SEMANA
La playa de los ahogados, de Domingo Villar
El guardián invisible, de Dolores Redondo

   TERCERA SEMANA
La muerte llega a Pemberly, de P.D. James
Ciudad de cristal, de Paul Auster
PedroEl búho entre libros   PRIMERA SEMANA
La tristeza del samurai, de Víctor del Árbol
Perros callejeros, de Elmore Leonard

   TERCERA SEMANA
Dicen que estás muerta, de María Zaragoza
El camino blanco, de John Connolly
RoLa vida entre páginas...
PorlomenixBourbon Street   PRIMERA SEMANA
Gran Soufflé, de Lola Piera Lozano
El terror de vivir, de Urban Waite

   SEGUNDA SEMANA
El cuerpo del delito, de Patricia Cornwell
La tristeza del samurái, de Víctor del Árbol

   TERCERA SEMANA
Muerte sin resurección, de Roberto Martínez Guzmán
MorenoSisterCiao.es   TERCERA SEMANA
La rosa de Alejandría, de Manuel Vázquez Montalbán
Lidia CasadoJuntando más letras   PRIMERA SEMANA
Black, black, black, de Marta Sanz
Cielos de barro, de Dulce Chacón
La estatua de bronce, de Lindsey Davis

   SEGUNDA SEMANA
Los buenos suicidas, de Toni Hill
Muerte en primera clase, de J.M. Guelbenzu

   TERCERA SEMANA
El lejano país de los estanques, Lorenzo Silva
Leemos en casaLeemos en casa...
AlricolibroAl rico libro   SEGUNDA SEMANA
El asesino del ajedrez, de Mercedes Gallego
Zeno MartinLo que leo y punto   SEGUNDA SEMANA
La consolación de la sangre, de Guillermo Sancho Perales
El fatal desencuentro, de José Valero Cuadra

   TERCERA SEMANA
Una llamada en mitad de la noche, de Víctor García Barquero
MargaramonLibros, exposiciones, excursiones......
LuismatraAprendiendo... sencillamente   SEGUNDA SEMANA
Joc Brut, de Manuel de Pedrolo

   TERCERA SEMANA
La oscuridad dentro de ti, de Sandra Ferrate
Filias y FobiasAlgo más que libros   PRIMERA SEMANA
Delicioso suicidio en grupo, de Arto Paasilinna
Ojos de agua, de Domingo Villar

   SEGUNDA SEMANA
El guardián invisible, de Dolores Redondo

   TERCERA SEMANA
La devoción del sospechoso X, de Keigo Higashino
FesaroLibros en el petate...
TizireEl lado frío de mi almohada   TERCERA SEMANA
El círculo platónico, de M. Gambín
PiojillaPixishot   SEGUNDA SEMANA
Cartas sobre la mesa, de Agatha Christie

   TERCERA SEMANA
El caso de los anónimos, de Agatha Christie
MontseCon el alma prendida a los libros   PRIMERA SEMANA
Diálogo entre asesinos, de Daniel del Monte
El guardián invisible, de Dolores Redondo
Un avión sin ella, de Michel Bussi
Muerte en primera clase, de J.M. Guelbenzu
Detrás de la lluvia, de Joaquín M. Barrero
Curvas peligrosas, de Susana Hernández
Contra las cuerdas, de Susana Hernández
Lunes amargo, de Nicci French
Silenciadas, de Khristina Ohlsson

   SEGUNDA SEMANA
Un final perfecto, de John Katzenbach
Atrapados, de Harlan Coben
Nadie quiere saber, de Alicia Giménez Bartlett
La venganza de la Valquiria, de Craig Russell

   TERCERA SEMANA
Mala hostia, de Luis Gutierrez Maluenda
Respirar por la herida, de Víctor del Árbol
TeresaLeyendo en el bus   PRIMERA SEMANA
Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus

   SEGUNDA SEMANA
Dinero fácil, de Jens Lapidus
DsdmonaEl mundo de Dsdmona   PRIMERA SEMANA
Port Mortuaryde Patricia Cornwell
Perros callejeros, de Elmore Leonard

   SEGUNDA SEMANA
Headhunters, de Jo Nesbo
Apuntes de un vendedor de mujeres, de Giorgio Faletti

   TERCERA SEMANA
El caso Svenska, de Maribel Pont
PedroComentarios, libros...   PRIMERA SEMANA
El secreto de Ángelade María López Castaño
Post Mortem, de Patricia Cornwell
InésMInés y sus libros   PRIMERA SEMANA
Elegidas, de Kristina Ohlsson

   TERCERA SEMANA
Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus
Silenciadas, de Kristina Ohlsson
KayenaKayena: Negro sobre blanco   PRIMERA SEMANA
Peores maneras de morir, de Francisco González Ledesma
Contra las cuerdas, de Susana Hernández
Nunca volverás, de Hans Koppel

   TERCERA SEMANA
Blancanieves debe morir, de Nele Neuhaus
Pálido monstruo, de Juan Bolea