martes, 7 de mayo de 2013

ENTRA EN MI VIDA, de Clara Sánchez



DATOS TÉCNICOS:

Título: ENTRA EN MI VIDA
Autora: Clara Sánchez
Editorial: Destino
Colección: Áncora & Delfín
ISBN: 978-84- 84-233-2517-7
Páginas: 480
Presentación: Tapa dura con sobrecubierta



Había leído buenas reseñas de esta novela, es cierto. Y de personas a las que considero objetivas y con buena capacidad de crítica. Por eso, cuando llegó a mis manos, me dije que tenía que leerla cuanto antes porque me movía una gran curiosidad tanto por la historia como por una resolución que, a priori, era complicado aventurar. Después el tiempo y lecturas pendientes me la colocaron de otra manera y aunque terminé de leerla hace ya más de un mes, el trabajo por un lado y las sensaciones encontradas al finalizarla, me han hecho demorar bastante hablaros sobre ella. No quería escribir demasiado “en caliente” porque quizá hubiese parecido que había acabado por detestarla y no es así en absoluto. Es sólo que hay algunas cosas que me chirrían o que me parecen incongruentes y el tiempo ha acabado por organizarlas y aclararlas. Por ese motivo creo que la espera me ha merecido la pena.

Aunque la autora, Clara Sánchez, ya había escrito otras novelas antes, alcanzó fama y reconocimiento gracias a “Lo que esconde tu nombre”, Premio Nadal del 2010, que ha sido traducida a otros idiomas y fue un gran éxito de ventas. Quizá por eso sus lectores esperaban con interés su nueva obra y “Entra en mi vida” volvió a batir récords. No tenía ninguna experiencia previa de lectura de esta autora, así que he llegado a ella libre de influencias de sus trabajos anteriores. 


CLARA SÁNCHEZ

Para el apartado de la biografía, me voy a limitar a recoger lo que aparece en la solapa del libro, que es un resumen bastante bueno de sus logros.
Clara Sánchez nació en Guadalajara, pasó su infancia en Valencia y acabó estableciéndose en Madrid. Tras desempeñar bastantes trabajos, enseñó durante bastantes años en la universidad y participó regularmente en el programa de televisión “Qué grande es el cine”. En 1989 publicó la novela “Piedras preciosas”, a la que siguieron “No es distinta la noche”(1990), “El palacio varado” (1993), “Desde el mirador” (1996), “El misterio de todos los días” (1999), “Últimas noticias del paraíso” (Premio Alfaguara de Novela del 2000), “Un millón de luces”(2004), “Lo que esconde tu nombre” (Premio Nadal 2010) y “Entra en mi vida” (2012).

Cuenta con gran número de seguidores tanto en España como en Italia, con más de 500.000 copias vendidas de “Lo que esconde tu nombre” en ambos países y su obra ya se está traduciendo para más de quince países. En el año 2006 ganó el premio Germán Sánchez Ruipérez al mejor artículo sobre lectura publicado ese año.


SECRETOS QUE MARCAN VIDAS

Verónica vive obsesionada con una fotografía de una niña que encontró escondida en una carpeta que sus padres guardaban en la parte superior de un armario. A pesar de ser aun pequeña se da cuenta que detrás de esa fotografía hay una historia que no puede ser contada y que se silencia en su casa y en las conversaciones de sus padres. Imagina que algo la une a esa niña, que su vida puede ser parte de la de ella pero cada vez que intenta averiguar algo se topa con un muro de silencio que no entiende. El paso del tiempo sólo la lleva a convencerse de que hay algo extraño y oculto en esa foto, algo tan duro y triste que lleva a cambiar el humor de su madre y a entristecer a su padre. Verónica vive con sus padres y su hermano y parecen llevar una vida normal, aunque a veces lastrada por esa pena que permanece detrás como una constante.

Laura, por su parte, un par de años mayor que Verónica, vive con su madre y su abuela Lilí y ha sufrido cambios de domicilio y de colegio que nunca ha llevado bien. Su madre apenas se ha ocupado de ella, lleva una vida hippy y bohemia, con amantes más jóvenes que ella, y es su abuela la que más se ha encargado de su vida y de su educación, procurándole buenos colegios y clases de ballet. Ahora Lilí está en una silla de ruedas, pero su influencia y su fuerte carácter siguen marcando la vida de Laura, que jamás osa rebelarse ni contradecirla.

Verónica irá descubriendo que la niña de la foto puede ser una hermana suya, un bebé que robaron a su madre tras dar a luz en el hospital. Tratará, incluso, que la mejor amiga de su madre, Ana, una mujer moderna e independiente, le aclare ciertas cosas, pero parece que todo el mundo se empeña en no contarle nada. Verónica está a punto ya de terminar el instituto y se plantea estudiar la carrera de medicina, pero su madre enferma de gravedad y la familia deberá hacer frente a su ausencia en la casa y a lo complicado de la situación. Finalmente Verónica decidirá tomar el toro por los cuernos e investigar qué hay de verdad en toda la historia que ha ido encajando con pequeñas piezas, localizar a aquella niña y dar por fin felicidad a su madre. Su padre le dará algunas claves pero es Ana la que parece tener muchas de las respuestas que busca.


DOS FAMILIAS Y ALGO EN COMÚN

Como os decía, las protagonistas principales de esta historia son Verónica y Laura, que cada una tiene su propia línea argumental que va cruzándose y separándose a cada paso aunque cada vez estarán más próximas. A través de ellas iremos conociendo al resto de los protagonistas.
Betty es la madre de Verónica, una mujer joven y que sufre una pena secreta que la lleva a tener cambios de humor constantes. Atiende a su familia y ellos la adoran pero siempre hay algo que parece mantenerla a años luz de todo. Empezará a trabajar para ganar algo de dinero que ayude a la economía de su casa y eso hará que Verónica tenga que tomar las riendas en algunas cosas, como comidas o estar más pendiente de su hermano. Su relación con su amiga Ana es fuerte y cómplice a pesar de que son muy distintas. Tiende a sobreproteger a sus hijos aunque su trabajo la obligará a aflojar un poco esa dependencia. Caerá enferma del corazón y su ingreso en el hospital será el detonante del cambio total no sólo en la familia sino principalmente en Verónica.

Daniel es el padre de Verónica, un hombre con un atractivo especial aunque no le concede ninguna importancia. Trabaja con su taxi durante muchas horas al día y adora a su mujer y a sus hijos, aunque a veces se nota que la actitud de su esposa le supera. Disfruta con las pequeñas cosas y los placeres cotidianos. Será él quien, al caer enferma Betty, le aclare la historia de la foto a Verónica y la posibilidad de que tenga una hermana que fue robada en el hospital al nacer.

Ángel, el hermano pequeño de Verónica, desde pequeño parece haber creado su propio mundo. Es peculiar, inteligente y tiene un modo de ver la vida tranquilo y sin estridencias. Se adapta a las circunstancias sin problemas. En ocasiones da la sensación de que es un personaje “prescindible” o que la autora no sabe bien qué hacer con él y desaparece de la acción, generalmente para irse con sus abuelos a la costa.

Mateo es el primer amor de Verónica al que conoce en el Metro cuándo él se le acerca para darle una invitación para un concierto que su banda da esa noche en un local. La relación con Mateo también está llena de peculiaridades: ambos se gustan y se desean, pero él tiene una novia que sólo quiere casarse y tener hijos ante la que Mateo, con todo su aspecto moderno, se pliega constantemente. Durante un tiempo Verónica y él están juntos aunque de forma algo errática, pero los saltos en esa relación son también constantes.

Greta es la madre de Laura, una mujer obsesionada por seguir siendo joven (y aparentarlo) aunque ya tiene sus años. Viste de forma hippie y parece algo anclada en los 60. Sus amantes suelen ser bastante más jóvenes que ella y no se ocupa en absoluto ni de su hija ni de su madre porque prefiere vivir la vida y disfrutar. Es también muy buena amiga de Ana, con la comparte su admiración por los países exóticos. La relación sin su hija es rara, muy distante ya que Laura ha sido criada por su abuela y no se parece en nada a su madre, ni físicamente ni en gustos.

Lilí, la abuela de Laura, es dominante, con mucho carácter. A veces casi amenazante. Su obsesión por que Laura sea una figura del ballet se va al traste cuando la niña no es seleccionada para que pase las pruebas de acceso. Lilí socialmente es un encanto, pero en cuanto se cierra la puerta de casa o al quedarse a solas con su hija y su nieta se puede percibir toda la energía negativa que desprende. En la casa se hace y deshace lo que ella dice, no hay más. Ha llenado a Laura de miedos y prevenciones acerca de lo que puede y no hacer y la niña ha crecido insegura y sólo pendiente de satisfacer a su abuela quien, además, la compara muchas veces con su prima Carol que es guapísima y ha triunfado en la televisión. 


LO QUE SÍ ME HA GUSTADO

El libro está escrito para ser leído con agilidad. La acción transcurre sin pausas, todo va enlazado y todo irá teniendo una explicación. No es una novela de finales abiertos, sino que el círculo se cierra y lo hace bien. Los personajes principales están perfilados con bastante precisión, aunque hay cosas en ellos que no me han acabado de cuadrar como explicaré posteriormente. Además el estilo de la autora es claro, sin florituras excesivas ni metáforas rebuscadas. Va contando lo que sucede con buen ritmo, pasando de Verónica a Laura y a las circunstancias que las rodean dando cada vez más información y más circunstancias vividas. Así se hace sencillo saber quiénes son y cómo son. Y sobre todo lo que hay detrás de cada una de ellas.

El personaje de Ana, con toda su carga de cosas calladas y su presencia casi constante en la vida de las dos chicas, es seguramente el más interesante. Y también el más inquietante. Su influencia sobre Betty, la madre de Verónica, es patente. Y con la enfermedad de ésta tratará casi de llevar las riendas de la vida de Daniel y sus hijos, cosa que Verónica no llevará nada bien, como es lógico. Pero esa misma influencia es la que tiene sobre Greta y Lilí, algo sorprendente sobre todo en lo referido a la abuela de Laura, que no es mujer que parezca dejarse dominar por nadie. Conocer las motivaciones de esta “doble vida” de Ana y su influencia en todo lo que está sucediendo es realmente interesante.

La acción de la novela va a ir saltando de Verónica a Laura a lo largo de los capítulos. Cada uno de ellos lleva el nombre de su protagonista principal en alguna parte de su encabezamiento, para que podamos posicionarnos con rapidez al lado de cada una de las chicas. Así las iremos siguiendo a una en sus investigaciones, en su vida familiar y en su pena por la enfermedad de su madre y a la otra en su curiosa relación con las mujeres de su familia y la extrañeza por tantas cosas que no le acaban de cuadrar.


ESAS PEQUEÑAS COSAS…

Al leer el resumen del libro en la contraportada sí que sentí curiosidad e interés aunque he de confesaros que al saber que tocaba el tema de los niños robados me sonó a un poquito oportunista, visto lo que está sucediendo con ello ahora. Pero la acción se desarrolla a finales de los años 80, con lo que todas las investigaciones actuales y lo averiguado en los últimos años no debería mediatizarlo y eso me animó bastante. Ya os decía antes que es un libro que se lee muy bien y consigue mantener el interés, pero hay algunas cosas que me han “chirriado” y voy a tratar de exponerlas lo mejor que sepa.

Desde el principio me llamó la atención la ambientación. Se nos dice que estamos a finales de los 80 pero si no fuese porque no se hace referencia a móviles ni a Internet podría perfectamente ser hoy día. Apenas hay referencias a ese momento y aunque toda la acción transcurre en Madrid, no se nos describe ni el ambiente, ni lo que sucedía, nada…En ocasiones, incluso, he tenido la sensación de que tanto Verónica como Laura de movían en una ciudad inventada, sin personalidad, vacía. Tal y como la autora la presenta, bien podría ser la de hoy día pero sin una pizca de su espíritu. Es una maqueta vista desde fuera, un simple decorado. No he entendido bien este aspecto.

En algunas ocasiones, en el libro se hace referencia a que el tema de los bebés robados era ya entonces de candente actualidad. Pero tristemente no era así. Las investigaciones y el escándalo son más recientes y en aquel momento, aunque había sospechas, no estaba tan a la orden del día como ahora ni se abrían telediarios con sus noticias, como llega a insinuarse. Parece que la autora olvidase a veces en qué momento transcurre la acción. No habría diferencia ninguna si lo hubiese ambientado hoy día.

Tampoco me parece muy lógico el dibujo que la autora hace de Verónica. Hay momentos en que puede resultar francamente antipática y borde, sobre todo cuándo la vemos desde los ojos de otras personas, especialmente Laura. Y no es muy normal que una chica de 17 años pueda permitirse el lujo, a finales de los 80 (que no estamos hablando de hoy día, ya me entendéis), de llegar a casa a la hora que le diese la gana, de ir a dónde le pareciese, de no decir a su padre dónde o con quién está o de hacerse sin dificultad con el trabajo de representante de cosmética de lujo de su madre al caer ésta enferma. Y nadie le dice nada, ni le recrimina su actitud, ni le pide explicaciones, cosa que realmente me sorprendió mucho. A veces se viste con el abrigo de visón de su madre para “aparentar” en el trabajo y parecer mayor, pero creo que seguiría pareciendo una niña con abrigo de pieles. Es como si la autora olvidase demasiado a menudo que su protagonista ni siquiera es mayor de edad y la hace comportarse como una adulta hecha y derecha. A veces, incluso, puede resultar amenazante o tener arrebatos violentos.

No me gusta demasiado cómo se dibuja a Verónica y eso ha hecho que no consiga empatizar con ella en la mayor parte de la novela. No me parece lógico que asuma el trabajo de representante de su madre sin tener experiencia (maneja precios realmente caros) y sin ningún problema. Va a la empresa, lo pide y se lo dan. No le ponen una sola traba, a los jefes les parece de perlas y aceptan que lo haga por ser hija de su empleada. Y su desenvoltura para contactar, incluso, con una agencia de detectives para que le asesoren en su búsqueda… ya os digo que todo esto me resulta complicado de entender. A finales de los ochenta yo era una cría de apenas 20 años que estudiaba en la Complutense, se cómo se vivía y los 17 de ahora no tienen nada que ver con los de entonces. Por eso no me cuadra. Además ella ha tenido una vida familiar más o menos feliz, no hay nada que le predisponga a convertirse en esa especie de perro de presa empeñada en saber la verdad arrasando con todo a su paso si hace falta.

Un ejemplo lo vemos cuando acude a la consulta del psiquiatra al que visitaba su madre. Como en una película de fin de semana a mediodía, ni corta ni perezosa se cuela en la consulta con una treta y aborda al médico con preguntas y pidiendo explicaciones. Y le sale más o menos bien porque no la sacan a rastras, que es lo que sucedería en una situación normal. Hay un pequeño fondo oscuro en Verónica y aunque las circunstancias la hacen madurar a la fuerza, el resultado es excesivo. O a mí me lo parece.

Y a pesar de que no son tantas las veces como en otros libros que he leído en los últimos tiempos, repite bastantes veces lo del “hueso de melocotón” que la protagonista tiene en la garganta cuándo trata de no llorar o está pasando un mal momento. Y esas cosas me saltan mucho a los ojos, no lo puedo evitar.



¿RECOMENDABLE?

Entra en mi vida es entretenido, sin duda. Mantiene bien el interés, se lee con facilidad y consigue engancharte lo suficiente para que quieras llegar al final y enterarte de todo lo que sucede. El estilo es fluido, los capítulos no son demasiado largos y en general es un libro ágil y ameno. Y, como os decía antes, el argumento, aunque esté ambientado a finales de los ochenta, no deja de ser muy actual, una herida abierta en el alma de muchas familias. Es una forma de verlo desde dentro, desde más cerca, poniéndole caras y sentimientos.

Lo que no he llevado bien son esas cosas que me resultan lógicas, como la personalidad de Verónica, su comportamiento tan de adulta ya sobrepasado por las circunstancias, el paisaje urbano, la nula referencia a la época en que se supone que se ambienta. Y el modo en que determinados personajes llegan a ser eclipsados en ciertos pasajes de la novela como si no “encajasen” en la acción o en lo que está ocurriendo.

Pero salvando esas cosas (ya conocéis lo tiquismiquis que me he vuelto con la lectura), si el libro os llega a las manos, leedlo. Es interesante y se sigue con mucha facilidad. Y está bien cerrado, que a día de hoy, con tanta trilogía, es un mérito añadido.




22 comentarios:

  1. Pues haré caso de tu recomendación: si llega a mis manos, lo leeré, pero dudo que lo busque.

    Besos.

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  2. Hola Yolanda, has hecho una reseña valiente en la que has expuesto muy bien lo que no te ha terminado de llenar y también valorando lo que te ha gustado. Leí la novela hace timpo y tengo que decirte que estoy muy de acuerdo con todo lo que dices.
    esos

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  3. Mira que tiene buenísimas opiniones este libro!! =)

    Besotes

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  4. Kayena, a mi no me pareció ni entretenido...si no lo hubiera leído dentro de una lectura conjunta hasta lo habría abandonado. Se me hizo lento, pesado e inverosímil por todas partes. En relación a lo que comentas sobre la ambientación (o no ambientación) en Madrid, la novela adolece de unos errores de documentación increíbles que se podrían haber solucionado con un simple click en google tal y como hice notar en mi reseña. Hace pasar líneas de metro por donde no han pasado jamás, ubica una famosa tienda de ropa en un centro comercial cuando la primera tienda no aterrizó en Madrid hasta los 90...chorradas que se pueden evitar muy fácilmente y que, en mi opinión, restan calidad a cualquier novela.

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  5. Creo que coincidimos casi en todo. También me chocó bastante el personaje de Verónica, demasiado irreal.
    Besos.

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  6. Muchísimas gracias por esta reseña, Kayena. Había leído muchas críticas positivas y siempre se agradece una perspectiva diferente. La verdad es que aunque siempre me ha llamado la atención, a mi también me pareció oportunista. No sé sí lo acabare leyendo o no ni si compartiré tu opinión, pero te felicito por tu reseña.
    Un besin

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  7. Cada vez que veo esta novela me entran ganas de cogerla, pero supongo que alguna primera reseña no fue muy positiva y me quedó ahí gravado en el subconsciente. De momento, con tu opinión, seguiré resistiéndome al título y la portada.
    Saludos

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  8. Una reseña que me deja muy clarito lo que me voy a encontrar con esta novela, que parece tener casi los mismos errores que la anterior novela de esta autora. No sé si la leeré. Si cae en mis manos, como dices. Pero buscarla, buscarla...
    Besotes!!!

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  9. Como he leído un poco más arriba, veo que la autora o bien no conoce del todo Madrid o se guía en exclusiva por lo que ha visto más recientemente. Y los fallos, por lo que veo, son aun más clamorosos de lo que pensaba. Insisto en la sensación de cómo nos muestra Madrid: es un cascarón vacío por el que pasean los protagonistas, una ciudad sin alma.
    De todas maneras creo que su lectura, como entretenimiento, puede ser recomendable a pesar de todo y con las pertinentes reservas. No es un novelón, pero puede pasar... Y siempre nos queda el recurso de buscar los errores jajaja...

    Muchos besos, guapa.

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  10. Lo tengo pendiente y con ciertas reservas. Algunas de tus pegas son parecidas a lo que senti con Lo que esconde tu nombre, que no me acabó de convencer. Hay reseñas francamente entusiastas y me dan miedo.

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  11. Genial la reseña de Yolanda, reparando en aspectos que tal vez pasen desapercibidos para otros muchos, pero que son muy importantes a la hora de calificar la calidad de una novela, que no sólo debe estar basada en la trama en sí, sino también en la ambientación que la acompaña y en la documentación que ha servido de base, si es que la hay y es necesaria.
    Me gustó su primera novela, pero no me llenó del todo porque también le vi muchas carencias de fondo, pasaba -en mi opinión- muy superficialmente por un tema que podría haber dado muchísimo más de sí y temía que en su segunda novela ocurriera algo parecido. Ya he visto algunas reseñas que no la ponían precisamente como espléndida y ahora Yolanda me lo confirma con esos detalles que indican que parece ser una historia escrita desde la imaginación, sin el soporte documental que tal vez la propia historia requiere. No sé si la leeré, a pesar de que al final la recomienda, porque esas incongruencias hacen que pierda un poquitín el interés.
    Felicidades a Yolanda y un beso para las dos!

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  12. No paro de leer cosas positivas de este libro, y aunque al principio no me llamaba,si se cruza por el camino, no diré que no
    Besos

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  13. A mí me gustó mucho esta novela, la primera que leía de la autora y que me hizo lanzarme enseguida a leer "Lo que esconde tu nombre", que me gustó algo menos. Un beso

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  14. Justo hace un rato he leído esta reseña en Ciao! y ya le decía a Yolanda que no sé si me animaré a leerla. Ya veremos, aunque como dice ella misma en el comentario que te ha dejado por ahí arriba, igual es entretenido buscar los errores.

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  15. Me ha gustado mucho tu crítica porque has hecho eso precisamente: aplicar una visión crítica a un libro del que hasta ahora sólo había leído parabienes sin detenerse en esos detalles incongruentes que señalas. No creo que la lea en breve: el tema que trata me interesa más desde un punto de vista real que ficcionado, aunque no dudo en que sea una buena lectura. 1beso!

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  16. Ay! Este fue uno de los primeros libros que reseñé en el blog. Yo no lo encontré pegas (no lo recuerdo exactamente pero creo que no). Me gusta esta autora y de momento me he leído los pocos libros que lleva publicados. Tu reseña es minuciosa y eso, para quien no lo haya leído, es de agradecer. Besos.

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  17. Si algún día cae en mis manos, seguro que lo leo; pero, desde luego, no es un libro que figure entre mis prioridades, ni tampoco su autora, con quien todavía no me he estrenado. Gracias por la reseña. Un beso,

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  18. Lo tengo en la estanteria esperando, a ver si cae pronto!!!!!
    Saludosss

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  19. A mí me gustó mucho pero es verdad que peca de flojilla en algunas cosas, como el personaje de Verónica, y por ejemplo su relación con el músico que para mí sobra totalmente.

    Me gusta leer reseñas de libros que leí hace tiempo para poder rememorarlas, ahora con la perspectiva del tiempo veo que le di demasiado bombo, pero claro esto pasa según la época de nuestras vidas en qué leamos el libro, verdad?

    Un beso

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  20. Después de leer "Lo que esconde tu nombre" que no me agradó para nada, creo que esté lo descarto...
    un beso!!

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  21. Creo haber leído varios comentarios sobre este libro, la mayoría, positivos.
    Pero hay algo en la historia que no me termina de invitar a su lectura.
    Saludos!

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  22. La tengo apuntada desde hace tiempo y a pesar de los aspectos negativos que destacas, creo que la dejaré anotada porque sigue llamando bastante mi atención, además dices que se lee fácilmente, un punto a favor.
    1beso:)

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