jueves, 18 de abril de 2013

EL CINECLUB DE MERYL STREEP, de Mía March


DATOS TÉCNICOS:
Título: EL CINECLUB DE MERYL STREEP
Autora: Mía March
Traductores: Emilio Muñiz | Emma Fondevila
Editorial: Emecé Editores
Colección: Emecé
ISBN: 978- 84-96580-82-4
Páginas: 416
Presentación: Rústica con solapas



Jamás había oído hablar de El cineclub de Meryl Streep y de hecho, cuando mi querida Ana me la pasó me pareció una curiosidad entre tanta novela aparentemente más “seria” que estaba llegando a mis manos. Lo cierto es que me dio un poquito de pereza ponerme con ella… no se, como que el resumen de la contraportada me parecía un poco anodino y excesivamente yanki. Pero no puedo tener un libro sin leer, es como una maldición autoimpuesta, así que lo eché al bolso y lo he ido leyendo en mis trayectos en tren y metro. En un par de días lo había acabado, ya que es una lectura fácil y rápida y ahora me dispongo a contaros qué me ha parecido. Vaya por delante que no va a ser uno de esos libros que quede para el recuerdo ni es de una apabullante calidad. Simplemente resulta entretenido sin más, es muy “estadounidense” (casi localista) y aunque yo nunca he creído que haya literatura en exclusiva para mujeres, en este caso sólo puedo afirmarlo. Pero claro, según qué mujeres. Yo soy mujer y ha habido ratos en que todo me resultaba un puro estereotipo. 


MIA MARCH

Apenas he podido encontrar información biográfica de esta autora, ni siquiera en su página personal. Mia March, estadounidense, es profesora de Escritura Creativa, trabajando sobre todo con niños y adolescentes. Su primera novela, El cineclub de Meryl Streep, ha sido todo un éxito en su país natal. Vive en la costa de Maine con su hijo de siete años y para escribir esta novela se inspiró en su pasión por Meryl Streep y también en el poder que tienen las películas para cambiar a las personas, ya que son una excusa perfecta para empezar conversaciones y conectar con la gente. Cuenta que en su familia lograron acabar con una grave discusión familiar el Día de Acción de Gracias entre su madre y su abuela viendo Los puentes de Madison y eso le llevó a tener la idea para esta novela.


CUATRO MUJERES Y UN PASADO

La madrugada del día de Año Nuevo de hace quince años, Lolly Weller, que regenta un pequeño hotelito familiar en Boothbay Harbor, en el estado de Maine, se encuentra en la cama con su marido Ted, que ya duerme, y viendo en la televisión una película de Meryl Streep. Su hija Kat y sus dos sobrinas, Isabel y June, están también en sus camas desde hace mucho rato. Sus sobrinas están allí porque la hermana de Lolly, Allie, y su marido han ido a celebrar la nochevieja a un hotel cercano. En ese momento suena el teléfono y Allie le pide a su hermana que vaya al buscarles, que han bebido mucho y así no pueden conducir: Lolly despierta a Ted para que vaya él y aprovecha para hacer una llamada de teléfono mientras llega de vuelta… pero jamás llegará. Un accidente de coche acabará con la vida de Ted y de sus cuñados.

Quince años después Lolly se pone en contacto con sus sobrinas June e Isabel, que tras el accidente vivieron con ella hasta que se independizaron, porque quiere darles una noticia. Isabel, casada y sin hijos, acaba de descubrir que su matrimonio es una mentira y que su marido le es infiel. June, que fue madre soltera con apenas 21 años tras una aventura apasionada de apenas dos días, trabaja en una librería en Portland, pero de repente se ha encontrado sin empleo y sin casa. Para ambas volver a lo que podrían llamar hogar familiar, al que sólo regresaban en fechas concretas, es también una huída y una búsqueda de refugio. Allí encontrarán a Kat, su prima, que no sabe para qué las ha llamado su madre y las tres piensan que va a vender el hotelito. Pero Lolly les anuncia que padece un cáncer bastante avanzado y que quiere que ellas se hagan cargo de todo mientras sigue le tratamiento.

Para Isabel y June es la oportunidad de alejarse de sus problemas a pesar de su nula experiencia en la gestión y mantenimiento de un hotel. Con Kat la relación es lejana, aunque se tienen cariño y las tres quieren mucho a Lolly, pero todo es nuevo y complicado. Para unirlas como grupo, cada viernes por la noche, Lolly organiza sesiones de cine en la que participan las cuatro y algunos huéspedes. Será un ciclo de Meryl Streep y tras ver cada cinta, hablaran de lo que han visto y sacarán conclusiones de lo ocurrido en las películas pero también de sus propias vidas o de lo que podían haber hecho o no. Recordarán su infancia, su juventud, sus errores y aprenderán a perdonarse y a entender qué es lo que quieren. Y se unirán más que nunca alrededor de Lolly, que poco a poco va cediendo a la enfermedad.


DEMASIADOS TÓPICOS

Cuándo Ana me preguntó el otro día que qué me estaba pareciendo el libro sólo pude decirle que era muy “Estados Unidos”: la localización en un pequeño pueblito de Maine, con su idílica calle principal, su puerto pesquero y sus habitantes que se conocen entre ellos desde siempre es algo excesivamente visto tanto en series de televisión como en películas. Toda la ambientación gira en torno al pequeño hotelito de Lolly, con sus motivos marineros y a una descripción general bastante preciosista de Boothbay Harbor, pero tampoco entra en detalles demasiado concretos. Pasa casi lo mismo cuándo describe el vestuario de las protagonistas, parece que siempre van siempre con lo mismo: perdí la cuenta de las veces que hablaba de los pantalones de yoga que usaban para dormir y si habla de un vestido te da la sensación de que es del tipo años 50.

Aunque esa no es la única repetición: son muchas las ocasiones en que las protagonistas contienen el aliento o lo expulsan después de contenerlo un rato. Es algo que me cansa mucho cuando leo, es como si a quien escribe le faltasen recursos.

Las protagonistas tienen cada una su propia historia, generalmente marcada por la desgracia que las unió aquella madrugada de Año Nuevo, y cada una, posteriormente, tomó un camino guiadas, supuestamente, por amores intensos que las completaban. Isabel se casó con Edward, a quién conoció en el grupo de apoyo para superar la muerte de sus padres. Él es toda su vida, su único amor, con el que llegó a un pacto que ahora empieza a escocerle en el alma… y descubre en una tarde que no sólo le es infiel sino que lo es con una conocida de ambos. Y además le confiesa que la ama. Hacerse cargo del hotel de Lolly por tiempo indefinido le dará perspectiva. Y conocerá a Griffin, un huésped muy atractivo y encantador que volverá a hacer latir su corazón.

June se quedó embarazada con 21 años de un chico al que conoció una noche y que antes de 48 horas había desaparecido de su vida sin dar más explicaciones. Su hijo es su razón de vivir, pero el recuerdo de John no deja de perseguirle. Se ha quedado anclada en aquellos dos días de pasión y amor descontrolado y no saber qué fue de él le impide seguir adelante con su vida o conocer a alguien a quien amar. Su regreso a Boothbay Harbor hará que se reencuentre con Henry Books, dueño de la librería del pueblo, y que es también guapo, fuerte y con un atractivo arrollador.

Kat mantiene una relación con Oliver, su amigo de la infancia, con quien no tiene secretos y que la conoce mejor que nadie. Todo el mundo da por sentado que se casarán y vivirán en el pueblo, pero Kat no termina de estar segura ni de querer quedarse allí ni de los sentimientos hacia Oliver. Le quiere, sí, pero hay algo que no termina de encajar. La enfermedad de su madre hará que conozca a Matteo, uno de los médicos que la tratan, hijo de padres italianos que regentan una pastelería en el pueblo. Y como no, Matteo es guapísimo, fuerte, musculoso y atento.

Resulta cuando menos curiosa esa repetición de estereotipos masculinos para los tres. No se si es que en ese pueblo sólo había hombres de anuncio o es que la autora quería hacer hincapié en que sus protagonistas podían conseguir tales ejemplares sin más ayuda que su encanto personal. Y ahora que lo pienso, lo cierto es que las descripciones detalladas brillan por su ausencia. Se nos dan ciertos datos, como el color de pelo o de ojos o la forma de vestir, sobre todo para las chicas y en los hombres se incide mucho en los músculos del torso o de los brazos. Lo demás queda un poco a la imaginación del que lee.

SACANDO CONCLUSIONES

No puedo decir que la novela me haya entusiasmado. Como os decía antes, se lee rápido y sin complicaciones, pero no he terminado de identificarme con el argumento ni con las protagonistas, quizá por el hecho de ser tan rotundamente norteamericanas. Tan de Maine. El estilo es fluido, eso sí, y la acción transcurre con agilidad, saltando los capítulos de una de las chicas a otra, usando sus nombres como título. La casi adoración de Isabel por su marido es casi ciega y hasta después de abandonarle por su infidelidad seguirá pensando en él. Quizá es a la que mejor le viene que Lolly les ofrezca hacerse cargo del hotelito: se aleja de su casa, de su marido y de una situación dura y tensa y empezará a hacer cosas que realmente le apetecen, como guisar o limpiar con mimo las habitaciones, algo que no había hecho jamás. Pero está llena de dudas.

Igual que June, aunque en su caso se me ha hecho muy complicado entender esa fijación casi enfermiza por el padre de su hijo, un músico que en pocas horas le dio una pasión que desconocía y que desapareció para siempre sin una palabra. June se ha cerrado al amor porque siempre piensa que John va a aparecer por la puerta para cuidar de ella y de su hijo y las preguntas del niño sobre su padre no hacen sino aumentar su obsesión. Incluso cuándo la oportunidad de ser feliz se le pone justo delante de los ojos ella sigue aferrada a un recuerdo. Intenso, sí, pero brevísimo y sin final concreto.

Kat a veces resulta francamente cargante. Sumida en un pozo de dudas acerca de su relación con Oliver, se mueve en un constante “ni contigo ni sin ti”. Está segura de amarle, pero no concibe la vida casada con él. Tiene inquietudes, quiere viajar, mejorar sus habilidades como repostera haciendo cursos, visitando otros países y su relación con Oliver parece anclarla al pueblo. Pero nunca dice nada, jamás cuenta qué le pasa por la cabeza y a veces dan ganas de gritarle a la cara que reaccione de una vez. Además la enfermedad de su madre hace que aun esconda más profundamente sus deseos y se convenza, artificialmente, de que su boda con Oliver le traerá felicidad. Su continuo debate consigo misma parece saltar cuando conoce a Matteo, pero ni así modificará su actitud.

Lolly es el centro alrededor del que giran su hija y sus dos sobrinas. Siempre ha sido una mujer fuerte que las sacó adelante con esfuerzo y con cariño y ahora, debilitada por la enfermedad y la quimioterapia, sigue haciendo lo posible por que sean felices. Sus sesiones de vídeo en la sala del pequeño hotel le traen pequeñas alegrías cotidianas. Puede hablar de los personajes, de las frases dichas, de lo mucho que Meryl Streep supone en su vida. Y se da cuenta de que cada viernes y cada película son un revulsivo hacía las tres chicas, porque empiezan a interiorizar cosas que hasta ese momento ni siquiera podían entender. Incluso ella se dará cuenta de cómo están cambiando. Y quizá podrá, en algún momento, contarles el secreto que ha llevado en el alma desde la noche del accidente.


PARA IR CONCLUYENDO

No siento tanta admiración por Meryl Streep como las protagonistas de este libro. Reconozco que es muy buena actriz y que se mimetiza con los personajes como pocas. Pero algo que no me ha gustado demasiado es que todas las películas que ven de ella las cuentan de pe a pa. Hasta los finales. Con lo que, si no has visto alguna ya te la han chafado pero bien. Las protagonistas son capaces de mantener sesudas conversaciones acerca de lo que está pasando en la pantalla sin perder ni una frase ni un fotograma de lo que sucede. Y cuándo terminan, siguen hablando acerca de si las decisiones de los personajes de la película fueron o no adecuadas. Esas partes se me hacen bastante pesadas dentro del tono sencillo y fácil de seguir de la novela.

Además, como ya he comentado, todo parece ser demasiado típico y tópico. La facilidad con que June consigue trabajo en la librería de la localidad gracias a su amistad con el dueño es casi milagrosa al igual la adaptación de las tres a la gestión del hotel de Lolly, fácil y sin fisuras, incluso sabiendo que su relación anterior era errática y se veían apenas tres veces al año. Hay saltos temporales, con periodos de tiempo no demasiado prolongados, que a veces cuesta coger cuándo llegan hasta que has leído un par de páginas porque piensas que continuas dónde lo habías dejado un momento antes y es posible que hayan pasado dos o tres semanas.

No he podido identificarme con ninguna de las protagonistas, aunque en según que situaciones sí que puedes entenderlas. Tienen modos de pensar muy curiosos y aunque puedes reconocer algunos (sobre todo si ha habido en tu vida traumas infantiles o perdones que no se han dado) en general las tres protagonistas parecen moverse en el filo de situaciones que no resultan muy creíbles. O quizá es que el modo de ver las cosas en Maine no coincide en demasiadas cosas con el nuestro. Y sus relaciones con los hombres están lastradas por pesos muy poderosos hasta que consiguen sacudirse el exceso de equipaje. Pero los hombres que están ahí para descubrirles otro mundo son también muy curiosos: no parecen tener defectos, siempre están dispuestos a escuchar, a entender, a dar tiempo, a complacerlas en todo, a abrazar sin ninguna otra intención. Y eso es casi un recurso de novela romántica o a mí me lo parece.

No puedo decir que recomiende encarecidamente esta novela, pero tampoco le doy un portazo. A mí no me ha gustado especialmente, la he leído rápido (su letra grande favorece la velocidad lectora) y me ha resultado, simplemente, un entretenimiento ligero. A falta de algo mejor puede ser un buen libro entre dos lecturas más complejas o en las que quieras implicarte más. O si os gustan este tipo de historias. Pero no he encontrado nada novedoso ni especialmente original, ha sido como leer sobre algo que ya conoces o te suena mucho. Lectura ligera y discretamente amena, pero poco más. Y me revienta que me cuenten los finales de las películas.




28 comentarios:

  1. Yo lo reseñé hace unos meses, me gustó, pero tuve en todo momento claro lo que comentas, los tópicos, repeticiones etc...Pese a ello, lo disfruté, me gustó, me entretuve mucho y lo de las sesiones de Meryl Streep me gustaron, pero reconozco que si vas esperando otra cosa su lectura puede ser frustrante. Un besote!!

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  2. No soy demasiado fan de Meryl Streep, así que ya de entrada no me atraía el libro. Y en tu reseñas explicas cosas que no me animan a leerla: el localismo de la acción, la fácil resolución de los problemas, el destripamiento de las películas de la actriz... Vamos, que no me voy a animar a leerlo. 1beso!

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  3. A mí me encanta Meryl Streep. Es una de mis actrices favoritas, pero supongo que no lo suficiente como para leer esta novela. Americanadas las justas.

    Un beso shakiano!!!!

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  4. Debe ser que a mí las pelis que me gustan no son románticas, qué le voy a hacer. Prefiero Depredador a Pretty Woman, por ejemplo (y la segunda no la he visto jamás, cosa que sorprende mucho a todo el mundo). Quizá por eso no he podido empatizar con las protagonistas, porque todas acaban teniendo vidas color de rosa y esas cosas no pasan en la vida real. Muchos besos, guapa.

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  5. Meryl Streep es única, pero tampoco soy muy fan de ella. Este libro tiene pinta de prescindible.

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  6. Cuando has dicho que es para mujeres me he parado. Un buen libro debería de ser para todo el mundo

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  7. No me gusta especialmente Meryl Streep y por lo que dices de esta novela es solo para entretener sin mayores ambiciones. Si en algún momento cae en mis manos seguramente lo leeré pero no creo que vaya a buscarlo.
    Un saludo.

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  8. Me da que es para muy forofos de la actriz. Y yo no llego a tanto

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  9. Ya leí la reseña hace unos días y la verdad es que no me llama demasiado... El libro, la reseña es estupenda.

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  10. Lo dejo pasar, no me llama mucho la atención
    Besos

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  11. Lo leí hace unos meses, justo como tú dices: necesitaba algo ligero y no pensar demasiado (nada). Me pareció entretenido pero coincido contigo en que el personaje de Kat era muy plasta con sus dudas. Me pareció un punto original que las mujeres hablaran y pensaran sobre las películas de Meryl Streep, creo que si eres fan de la actriz este libro te puede hacer gracia. Bueno, sin pena ni gloria, pero bien escrito. Besos.

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  12. Vaya, pues a mi me gustaba mucho a simple vista este libro pero leyendo tu reseña ya veo que no es un libro redondo. De todas formas hace tiempo que no leo un libro de este tipo, Streep es de mis actrices favoritas y he visto la gran mayoría de sus películas, creo que por este lado lo más seguro es que me haga con el libro, eso sí, cuando baje de precio.

    Besos

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  13. Una novela muy poco profunda y un análisis muy profundo. La verdad es que no me llama mucho la atención, ya he leído novelas así y no me apetecen muchas más. Si caigo de nuevo en una lectura así, seguramente será por error.

    Un beso.

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  14. No me llama demasiado, creo que la dejaré pasar.
    Besos.

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  15. No me llamaba ya este libro. Y viendo tu reseña, lo dejo descartado definitivamente.
    Besotes!!!

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  16. Bueno, es obvio que no es una novela para mí. Me queda muy claro leyendo tu estupenda y sincera reseña.
    Besos

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  17. Lo he visto varias veces en las librerías, y me llamaba la atención porque yo sí soy fan de la actriz. Por lo que cuentas me recuerda un poco a "El café de los corazones rotos", que también en muy americana, pero de lectura agradable y fácil. Si cae en mis manos creo que lo leeré. Un beso

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  18. No sé, creo que no termina de convencerme así que lo dejaré pasar.
    Gracias por tu reseña!
    Un beso.

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  19. Creo que este libro me lo descubrió Meg en su blog; pero tu reseña resulta mucho menos entusiasta que la impresión con la que me había quedado. Parece que, esta semana, son más los libros llenos de tópicos que las buenas novelas que inundan la blogosfera. Un beso y buen fin de semana,

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  20. No me termina de llamar la atención este libro y después de tu reseña menos...asi que de momento lo dejaré pasar...

    Saludos!!

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  21. Hola Yolanda, por lo que cuentas, creo que esta novela no será una de mis próximas lecturas, aunque tu reseña me ha gustado mucho, sobre todo por como lo cuentas.
    Besos.

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  22. Este libro está bien pues como indicas para entretenerse sin más. No lo he leído pero la sensación que me produjo Meg fue esa, de momento la dejo aparcada. Besos

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  23. Uy Kayena con las ganas que yo le tenía a esta novela... Pensaba que estaba mucho aunque ya sabes que cada uno tiene su propio parecer. Si la veo le daré una oportunidad a ver si a mí me sorprende porque de novelas entretenidas sin más ya estoy un poco saturada. Besos

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  24. Te entiendo , yo he estado leyendo un libro escrito con ese estilo y me ha costado y me esta costando trabajo.

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  25. Me gusta la portada, pero de momento no me llama mucho más,además tantos pendientes que ya no sé cuando quedaré libre para lecturas sin compromiso ;D

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  26. La verdad es que por todo lo que has comentado no me acaba de convencer...
    1beso:)

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  27. Nop, este no me llama mucho, pero me gusta tu reseña, sí señora. Un beso enorme

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  28. Que es más de lo mismo, vamos...
    Pues creo que lo dejo pasar por ahora =)

    Besotes

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