lunes, 25 de febrero de 2013

MUERTE EN LA ESCUELA, de Giorgio Scerbanenco




DATOS TÉCNICOS:

Título: MUERTE EN LA ESCUELA
Autor: Giorgio Scerbanenco
Editorial: Akal
ISBN: 978-84-460-2846-8
Páginas: 240
Presentación: Tapa blanda bolsillo




Llegué a esta novela un poco de casualidad, dejándome llevar por la elogiosa reseña que hizo de ella nuestro compañero Otisblues hace ya unos meses. Tal y como la dibujaba me pareció que debía ser una lectura apasionante, aunque el hecho de que estuviese ambientada en el Milán de los años 60 contenía un poco mi entusiasmo. Quizá porque la imagen que tengo de la Italia de esos años es casi por completo en blanco y negro y pensaba que me iba a encontrar con un exceso de localismos o de particularidades concretas adornando cada página. Tuve la suerte de que el padre de uno de mis amigos sea un amante incondicional del género y de que tuviese la novela para poder leerla con calma. Y me tuve que comer todos mis prejuicios a priori. La novela te atrapa desde las primeras páginas con un caso sórdido, oscuro y terrible, en el que lo que resulta más inquietante es que los sospechosos son jóvenes de entre 13 y 20 años que, al parecer, no tenían ningún motivo alguno para cometer semejante barbaridad.

También resulta descorazonador comprobar que las cosas no han cambiado tanto. Que asesinatos de esta índole se producen ahora y entonces. Que la maldad humana puede tomar forma de muchas maneras oculta, en ocasiones, detrás de fachadas de aparente desvalimiento. El asesinato que nos presenta “Muerte en la escuela” podría ocurrir ahora mismo, ayer, mañana. A pesar de los años transcurridos desde la primera edición de la novela, es, de una forma escalofriante, actual y preocupantemente cercano.


EL AUTOR: GIORGIO SCERBANENCO

Nacido en Kiev en 1911 y cuyo nombre real era Volodymyr-Giorgio Serbanenco, era hijo de un profesor de lenguas clásicas ucraniano y de una italiana. Al estallar la revolución rusa, su madre vuelve a Italia con él después de que su padre fuese fusilado. Se instalan en Roma y posteriormente en Milán, ciudad en la que fallece su madre. Sin dinero, no tiene más remedio que dejar sus estudios pero a través de los libros y por su cuenta, sigue estudiando literatura americana y filosofía. Trabajó en todo lo que se puso por delante y contrajo matrimonio en 1930. Al año siguiente, 1931, publicó su primer cuento en una revista, lo que le abrió las puertas para trabajar en publicaciones femeninas como corrector. También empieza a publicar novelas de género rosa. Su primera novela policiaca es de 1940: “Sei giorni di preaviso”.

La primera novela de la saga de Duca Lamberti, “Venus privada” aparece en 1963 y este policía, llegado a la profesión casi por accidente y con métodos y forma de deducción muy peculiares, se convertirá en su personaje más famoso. Nunca dejó, sin embargo, de escribir relatos policíacos en periódicos de gran tirada como “La Stampa” e incluso llegó a participar en guiones para el cine. Falleció en Milán en 1969, cuándo estaba en el mejor momento se su carrera.

Actualmente, el premio más prestigioso de novela negra italiana lleva su nombre como homenaje y recuerdo a su memoria.


DUCA LAMBERTI, TODO UN PERSONAJE

En Italia las novelas de género negro no son conocidas así. Se las llama “giallo” (amarillo) porque ése era el color que se usaba en las portadas de los libros que trataban de tramas policiales, crímenes e investigaciones. Y en la literatura italiana de este tipo destaca la sólida presencia de Duca Lamberti, un médico transmutado en policía en el Milán de la década de los 60.

Duca Lamberti perdió a su madre siendo un niño y estudió medicina, estudios que le costaron un gran esfuerzo a su padre, un policía duro que fue capaz de enfrentarse a la mafia siciliana en su propio territorio pero que acabó relegado a tareas burocráticas en Milán. Duca, en su labor como médico, se apiadó de una anciana a la que trataba, que con un cáncer agresivo y muy doloroso le pidió ayuda para morir. Y Duca aceptó. Ello le costó tres años de cárcel y perder su licencia de médico. En su primera novela acaba de salir de prisión y, para ayudarle, un compañero de su padre en la policía le consigue un trabajo de colaborador con el cuerpo.

Lamberti nunca ha sentido remordimientos por la decisión que tomó, pero la estancia en la cárcel ha cambiado mucho su forma de ser. Se ha vuelto pausado, tranquilo, sabe escuchar y, sobre todo, ha adquirido conocimientos muy profundos del mundo criminal que rodea a la sociedad milanesa. Pero no confía casi en nadie y suele ocultar sus sentimientos mostrándose en exceso serio y severo. Tampoco tiene inconveniente en usar todo tipo de amenazas a los criminales que no colaboran. Sin embargo es muy sensible con las víctimas y es leal y fiel a su palabra. Trabaja en la Jefatura de la calle Fatebenefratelli de Milán y cuenta con la ayuda de Mascaranti, un tipo que es pura esencia italiana de sur: bajito, moreno, fuerte y con mucho vello, no tiene ningún problema en sacar confesiones a guantazos, si es necesario. Y luego escribir detallados informes.

En la vida de Lamberti es importante su hermana Lorenza, madre soltera de la pequeña Sara por la que Duca siente un gran cariño. Vive con ambas y mantiene una buena relación con los habituales roces entre hermanos. A Livia Ussaro podemos considerarla la novia de Duca, una mujer muy hermosa que sufrió años atrás el ataque brutal de un sádico que le dejó el rostro surcado de cicatrices, y que ayudará a Duca en algunas de sus investigaciones.


NOCHE DE TERROR EN LA ESCUELA

En la escuela nocturna “Andrea y María Fustagni” ha sido asesinada una de las profesoras, la joven Matilde Crescenzaghi, de solo 22 años. Era un profesora popular y querida, muy pendiente de sus alumnos, y nadie se explica el ensañamiento que ha sufrido. No sólo ha sido violada repetidamente, sino que su cuerpo presenta señales de una paliza y un ensañamiento brutales. Hasta un policía curtido como Mascaranti se impresiona.''' A la escuela nocturna suelen acudir chicos con problemas de todo tipo y que están tutelados por los Servicios Sociales'''. Vienen de familias desestructuradas, de historias de alcoholismo (algunos de ellos ya beben en exceso a pesar de su edad), de malos tratos, de delincuencia desde edades muy tempranas. Muchos han pasado por reformatorios y tienen al padre en la cárcel o a la madre ejerciendo la prostitución. Incluso alguno muestra ya los efectos de enfermedades tremendas como la sífilis.

Los médicos informan a Lamberti de que la pobre profesora llegó viva al hospital, pero que no pudieron hacer nada para salvarla. Tenía costillas rotas, parte del pelo arrancado de cuajo, terribles desgarros vaginales, golpes y moratones por todo el cuerpo y una hemorragia interna debido, al parecer, a repetidas patadas en el vientre. Y Lamberti apenas puede creerlo. ¿Qué ha sucedido en ese aula para que los alumnos se hayan convertido en alimañas capaces de hacer tal cosa? Además las fotografías de la escena del crimen lo convierten en algo aún más sórdido: hay frases obscenas escritas en la pizarra, una botella vacía de anís lactescente (que cuenta con la friolera de 78 grados y es típico de Sicilia), una media de la maestra colocada como para ser saltada por encima y su ropa interior colgando de un armario.

Lamberti comienza a interrogar a los chicos uno a uno, tratando de estudiarlos y de entender algo. Y, por encima de todo, de saber la verdad. Pero ellos se cierran en banda. Todos niegan haber hecho algo y, al tiempo, se inculpan unos a otros como si su único plan fuese confundir a la policía. Ninguno de ellos admite haber llevado el anís a la escuela ni haber puesto la mano encima a la profesora. Tratan, constantemente, de desviar la atención de Lamberti, al que desespera esa actitud.

Pero Duca es constante y tenaz y va a poner todo de su parte en saber qué ocurrió aquella noche en la escuela nocturna investigando no sólo el entorno de cada uno de los chicos, sino también el de la profesora y el resto del personal del centro educativo. Lo que no sospecha es que hay una espantosa historia detrás de la masacre de Matilde Crescenzaghi que deberá salir a la luz para que el caso se resuelva. Y Lamberti pone a trabajar su carácter obstinado y férreo para alcanzar la verdad y saber porqué once chicos fueron capaces de matar de un modo tan terrible.


MIS IMPRESIONES
Como os decía al principio, lo más sorprendente es lo tristemente actual que nos resulta el crimen de la profesora y la actitud de los sospechosos. No hay ninguna duda: fueron ellos y se sabe desde el primer momento, pero falta por dilucidarse quiénes tomaron la iniciativa y quiénes cometieron las violaciones y el asesinato. Y sobre todo el porqué. Todos están implicados, pero ninguno quiere hablar y parecen divertirse confundiendo y retando a Lamberti.

Desde el primer momento me sorprendió y me sacudió profundamente la forma de morir de Matilde Crescenzaghi, una joven profesora con ilusiones y una enorme vocación que luchaba por enseñar a chicos a los que la sociedad casi había dado la espalda. Nada hacía sospechar un ataque tan brutal porque la maestra parecía contar con la aprobación de sus alumnos y tenía, dentro de lo que cabe en esa situación, buena relación con ellos. El resto de profesores y la dirección del centro consideraban a Matilde una excelente persona y buena profesional y tampoco se explican nada. Esas sensaciones que yo tenía leyendo parecen coincidir completamente con las de Lamberti y Mascaranti que, a pesar de haber visto de todo por su profesión, se quedan profundamente impresionados al comprobar el estado en que ha quedado el cuerpo de Matilde.

No se puede evitar sentir una enorme indignación a medida que los once sospechosos van pasando por el despacho de Lamberti. Son una sucesión de negativas, de excusas, del manido “yo no se nada, yo no hice nada”. La impotencia del policía traspasa las páginas y nos llega a nosotros con toda su crudeza. Acabas siendo consciente de que hay algo muy perverso detrás de ellos, algo que les ha empujado y que les ha convertido en bestias feroces capaces de lo peor. “Muerte en la Escuela” es también la historia de una venganza que se ceba en el más débil al que se quiere hacer todo el daño que se pueda.

La ciudad de Milán se convierte, a su vez, en parte importante de la novela. Sus calles y sus suburbios, conviviendo pero casi sin cruzarse, forman parte del paisaje vital de Lamberti y del resto de protagonistas. Mucha de la vida oculta de la ciudad va a surgir ante nuestros ojos siguiendo los pasos del policía que, mientras trata de atar los cabos de lo que parece un rompecabezas imposible, intenta que su vida personal junto a Livia siga adelante a pesar de su trabajo. Todo lo que va sintiendo Lamberti a lo largo de las páginas de “Muerte en la escuela” impregna al lector. Empatizas con él por fuerza y sientes en cada momento lo que él siente. Ese es un logro impactante de Scerbanenco, al igual que trazar un argumento que no te da respiro y que te impacta con fuerza. Es una historia muy dura pero de la que no te puedes sustraer ni un momento. Te obliga a seguir leyendo porque necesitas saber qué es lo que subyace detrás de un suceso tan espantoso. Necesitas conocer la verdad.

Sin duda es una novela y un autor que merecen ser conocidos. Duca Lamberti humaniza muchísimo la figura tradicional del policía investigador y el argumento te mantiene pegado a sus páginas hasta la última línea. La maldad humana cobra una dimensión inquietante en “Muerte en la escuela” porque se esconde en los cuerpos y mentes de once chicos que apenas están saliendo de la niñez. Pero también está detrás de ellos, azuzándolos para cobrarse una venganza de la forma más terrible. En una de las novelas de mi admirado agente del FBI Pendergast, uno de los protagonistas decía mientras agonizaba: “He visto al demonio. Y tiene cara de niño”. Aquí podría aplicarse perfectamente.





Esta reseña participa en la iniciativa:


31 comentarios:

  1. Ay, pues a pesar de tu puntuación no acaba de llamarme, la verdad.

    Un besito.

    ResponderEliminar
  2. Un clásico y una estupenda reseña.
    Es de los pocos "italianos" a los que salvo.
    Besindios.
    P.S.: sigo queriendo tener este mes permanente (a lo mejor si te lo escribo mucho me haces un poco de casito).

    ResponderEliminar
  3. Uff, vaya pintaza. Nos lo apuntamos seguro.

    ResponderEliminar
  4. Uy Kayena, empeiza la reseña y pensaba que nos ibas a decir que no te había gustado, lo tengo en casa esperando, también me habían hablado maravillas de él. Lo voy sacando ya de la estantería para echarle un vistazo :) Un beso :)

    ResponderEliminar
  5. Lo que más rabia me da es que es algo que puede pasar, tienes razón, algo que es pasado pero que perfectamente puede ocurrir en nuestros ´dias. La novela tiene muy buena pinta, pero creo que no la voy a leer porque seguro que me sugestiono mogollón. Bicos.

    ResponderEliminar
  6. Ufff! qué duro suena pero como eres una maestra en el género no puedo dejarlo pasar, eso unido a que en el fondo me gusta que duela (una que es un poco loca). Apuntado queda. Besos

    ResponderEliminar
  7. Un poco dura la historia que nos traes, pero aún así parece una novela a tener en cuenta. Yo también la apunto. Besos

    ResponderEliminar
  8. Quizá es de estos autores que tienen que ser rescatados del olvido porque si todas sus novelas son de esta intensidad e intriga, casi apetece leerselas del tirón. Un beso enorme.

    ResponderEliminar
  9. Me gusta todo lo que cuentas sobre esta novela y, principalmente, me resultan muy interesantes las curiosidades que compartes sobre la tradición del género en Italia. Me la apunto, sin dudarlo. Besos,

    ResponderEliminar
  10. pues a pesar de la nota que le pones y de lo bien que pinta, no creo que la lea porque tengo mucho en casa y no se si está en la biblioteca... si en algún momento se planta ante mis ojos seguro que se viene a casa

    ResponderEliminar
  11. He leído la reseña esta mañana en Ciao! y la verdad es que la novela me llama, a pesar de que la historia es durísima...

    ResponderEliminar
  12. Gracias por presentarme esta novela, que, por lo que dices, es imprescindible! Le seguiré la pista muy de cerca! 1beso!

    ResponderEliminar
  13. Ja, la que me decía que era malo al engancharme a nuevas lecturas.
    Muerte en la escuela creo que puede subir mucho en mi lista de leibles. Pero no matan al profe de mates, jajajaja
    Saludos

    ResponderEliminar
  14. Veo que es la tercera de una serie. Ya la hemos liado, jajajaja.

    ResponderEliminar
  15. Uf, durilla esta historia... Pero me ha llamado muchísimo la atención. Apuntada!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  16. Otisblues es único descubriendo novelas y autores, yo también me he guiado mucho siempre por su opinión, y para muestra de que no falla aquí tenemos tu impresionante reseña. Me alegra que me la hayas recordado porque tengo interés en leerla. Besotes.

    ResponderEliminar
  17. Una historia muy dura, pero como novela tiene una pinta muy buena.
    Besos

    ResponderEliminar
  18. La novela parece interesante, aunque me ha llamado mucho más el autor y que la trama se desarrolle en Milán. Una ciudad a la que le tengo un cariño especial. Apuntada queda para muy pronto.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  19. Qué inquietante, Kayena. Esta es de las que dan muy mal rollo, eh? Vale, pues apuntada para cuando quiera sufrir un poco. Por cierto, compartimos debilidad por el caballero sureño Pendergast ;-) Besos.

    ResponderEliminar
  20. No me sonaba de nada este escritor. La novela por lo que cuentas es bastante dura... no sé si me animaré o lo pasaré fatal... desde luego al autor sí me lo apunto!! Bss

    ResponderEliminar
  21. No me gusta nada la novela negra pero tal como nos cuentas tus impresiones sobre "Muerte en la escuela" me han entrado muchas ganas de leerla y saber que pasó y qué llevó a esos niños a asesinar a su profesora.
    Besos!

    ResponderEliminar
  22. Oye, pues me ha llamado la atención, no sólo lo que cuentas de la novela, sino eso de que en Italia las llamen novelas amarillas en lugar de negras, y la vida del autor también me ha parecido interesante. Me la apunto.

    Besos.

    ResponderEliminar
  23. ¡¡Hola Kayena!!
    Gracias a tú reto, estoy encontrando maravillosas novelas, que de otra manera difícilmente descubriría.
    Buena reseña.
    Besos.

    ResponderEliminar
  24. ummmmmmm....la verdad que me has convencido!!! Me la apunto!!!
    Saludossss

    ResponderEliminar
  25. Y yo que comienzo las clases mañana!

    ResponderEliminar
  26. Puff, como para no leerlo tras tu reseña. Lo malo es que no es el primero de la serie, y soy muy maniática en ese aspecto, así que tengo que sumar a mi lista de pendientes tres libros, no uno. Este mes de la novela negra ha sido muy malo, no he parado de aumentar mi lista!!
    Un beso.

    ResponderEliminar
  27. Soy fan total del giallo en lo que a cine se refiere... así que no iba a ser menos en literatura.
    Me apunto este de cabeza =)

    Besotes

    ResponderEliminar
  28. Si es que en todos lados y en todas las épocas se cuecen habas

    ResponderEliminar
  29. Yo no conocía esta no la y sin embargo con tu reseña has conseguido que me resulte muy atractiva.

    ResponderEliminar
  30. Esta novela me pareció una obra maestra del género negro. La leí hace unos años y me dejó impresionado. Es la tercera de una serie de cinco novelas protagonizadas por Duca Lamberti, aunque puede leerse de manera independiente pues posee una historia autoconclusiva. Recomiendo bastante esta novela imprescindible, no solo de los lectores de historias policiales, sino de los que leen de todo. El mes que viene voy a releerla.

    ResponderEliminar