jueves, 17 de enero de 2013

VIOLETAS PARA OLIVIA, de Julia Montejo


DATOS TÉCNICOS:

Título: VIOLETAS PARA OLIVIA
Autora: Julia Montejo
Editorial: Martínez Roca (Grupo Planeta)
Colección: MR Emociónate
ISBN: 978-84-270-3731-1
Páginas: 320
Presentación: Rústica con solapas



El Bloguero Invisible empieza a dar sus frutos en forma de reseñas. Por eso, quiero compartir con vosotros la reseña de MorenoSister, colaboradora de este blog:

Me parece recordar que lo he dicho en alguna otra ocasión, pero siento una especial atracción por los libros que “cuentan cosas”. Libros que no se limitan a narrar linealmente una historia, sino que sus personajes, situaciones y todo lo que sucede parecen enraizarse en lugares y momentos cargados de significado. Es difícil de explicar y supongo que mucho más difícil aún de entender, pero por ese motivo me fascinan los relatos de Julio Cortázar o la maravillosa “Cien años de soledad”, porque son capaces de crearme una burbuja en la que cabe todo un universo. Y puedo verlo y hasta olerlo, escucharlo, acariciarlo. Sí, lo se, es complicado, pero cuando encuentro un libro de esas características, leerlo es sentirme rodeada de una almohada que me aparta de la realidad y disfruto como nunca.

Hoy quiero hablaros de uno de esos libros, un descubrimiento feliz e inesperado, que me ha traído tres tardes maravillosas en las que me he sentido completamente arropada. Llegó a mis manos gracias a la iniciativa del Bloguero Invisible del blog de Kayena Libros, firmado cariñosamente por su autora, Julia Montejo. Se trata de “Violetas para Olivia”, del que, hasta ese momento, ni siquiera conocía su existencia y que recibí, si no recuerdo mal, el día 4 de enero. Mi pasión por los libros viene de lejos pero el hecho de que, además, venga remitido por su creadora hizo que le tuviese un cariño especial a priori. Ahora estoy, simple y llanamente, fascinada. Espero poder ser capaz de explicaros los muchos motivos que hay para ello


JULIA MONTEJO

Aprovecharé los datos biográficos que vienen en el propio libro. Julia Montejo es navarra, nacida en Pamplona y aparte de la licenciatura de periodismo tiene un máster de Guión, Producción y Dirección cinematográfica por la Universidad de Los Ángeles, lo que le sirvió para escribir y dirigir la película “No turning back”, que obtuvo más de veinte premios internacionales así como el premio ALMA (considerado la versión latina de los Oscar). Ha compaginado su función docente en la universidad con el trabajo de guionista de series de televisión como “Cuestión de sexo”, “Siete vidas” o “Gavilanes”. Con su primera novela, “Eva desnuda”, ganó el premio Ciudad de Torrevieja en 2005. “Violetas para Olivia” se publicó en el año 2011.


LA VUELTA A CASA DE MADELAINE

La muerte de su tía Rosario obliga a Madelaine a volver a la casa familiar de San Gabriel, de la que marchó hace años para convertirse en médico y acabar ejerciendo su profesión en Olite, Navarra, muy lejos de la serranía cordobesa. Ahora ya sólo queda en la casa su tía Clara, su único pariente vivo, con la que Madelaine nunca ha tenido demasiada confianza ni una relación cariñosa. Clara, ya anciana, siempre ha sido dominante, seca y con un carácter muy fuerte al contrario que Rosario, su hermana menor, mucho más cercana y tierna.

La llegada a la gran casa de los Martínez Durango, su familia, y dueños y señores de buena parte de las tierras de San Gabriel, causa un desasosiego especial a Madelaine. Todos sus recuerdos de infancia de remueven en su interior y también todo el dolor que lleva acumulado desde entonces. Perdió a su padre y a su abuela en un accidente de coche cuándo apenas tenía cuatro años y la misma noche del accidente su madre se marchó de la casa para no volver jamás. Años después supieron de su fallecimiento en Barcelona. La pequeña Madelaine se crió con sus tías, que la apartaron por completo de la vida tranquila y humilde de San Gabriel y, en su momento, la enviaron a estudiar fuera.

Desde el momento en que vuelve a pisar la casa todo el interior de Madelaine parece removerse. Hay una atmósfera extraña allí que le causa reacciones encontradas. Además tiene que enfrentarse al problema añadido de que Hacienda ha puesto sus ojos en las propiedades de los Martínez Durango debido a bastantes irregularidades y puede verse, como única heredera, metida en un lío legal enorme. La tía Clara ha contratado a un abogado fiscalista, José Luís García, para que les ayude a poner los documentos en orden y evitarse el embargo o una multa millonaria.

A medida que van avanzando los días, los recuerdos de infancia de Madelaine se mezclan con los que la casa ha ido guardando. Irá descubriendo que hay más secretos de los que pensaba, que escondidas tras los muros de la casa se ocultan historias no contadas y muchas preguntas que jamás han tenido respuesta. Comenzará a descubrir la vida de su abuela Olivia, de la que apenas sabe nada y de la que nunca le han hablado, como si sus tías hubiesen querido borrarla de su propia historia. La verdad asumida sin fisuras de la desaparición y muerte de su madre se irá rasgando lentamente y descubrirá, incrédula, que la tía Clara parece tener unos planes muy concretos para ella.

La obsesión de clase de su tía Clara y su sentimiento de superioridad respecto al resto de la humanidad se irá manifestando cada vez de forma más patente y Madelaine, acostumbrada a una vida más libre y con menos prejuicios y con cada vez más dudas, decidirá acabar con tantos secretos. José Luís será en ello un aliado valioso, gracias a su experiencia en temas legales. Pero la atmósfera que la rodea y los silencios enquistados durante años se interponen constantemente.Hay mucho más que lo que sabía y lo que le contaron. Demasiadas cuestiones sin resolver que aún están en cada rincón de la casa. Y conocer la respuesta no será ni fácil ni agradable.



LOS MUROS NO OLVIDAN

Es la atmósfera que Julia Montejo crea en la casa solariega de los Martínez Durango lo que más me ha gustado de toda la novela. Es como si cada una de las cosas que hubiesen pasado, cada amor vivido, cada tragedia sufrida, cada palabra dicha se hubiesen quedado impregnados en las paredes de sus muchas habitaciones. La casa es un personaje más, quizá el más importante, porque va a mediatizar de una forma directa lo que Madelaine tiene que vivir desde su regreso.

Madelaine arrastra su propia historia incluso cuando no vivía en San Gabriel. Trató de que su alejamiento fuese terapéutico, intentando dejar atrás la pérdida de sus padres y, sobre todo, el sentimiento desgarrado de que su madre la abandonó sin siquiera decirle adiós. Sus relaciones con hombres han sido superficiales, buscados más, quizá, para tratar de cubrir el vacío que siente en el alma. Viajando a Venezuela con uno de ellos acaba en la consulta de una vidente que le dice que su ángel de la guarda es una mujer rubia, de piel blanca y ojos claros. Exactamente igual que la imagen de su abuela Olivia, conservada en unas antiguas fotos que ella descubrió por casualidad en el desván de la casa.

Madelaine apenas tiene recuerdos de su abuela y sus tías jamás hablan de ella. Incluso en una ocasión en que de jovencita quiso hacerse un traje color violeta, como las flores que adornaban la terraza, su tía Clara perdió los nervios y acabó por arrancar las macetas. Fue su tía Rosario la que le explicó que era el color preferido de Olivia. Sus tías jamás hablaron de su madre como “mamá”, era, simplemente, Olivia. Y su presencia, aunque ausente desde hace años, sigue viva incluso en el intento de olvido de sus hijas, especialmente Clara, que parece albergar un rencor oscuro y atávico contra su madre. Clara, la que nunca se casó y que ha manejado la hacienda y las finanzas de los Martínez Durango con mano de hierro. La que parece tener todas las respuestas pero se esconde detrás de un muro de convencionalismos y cosas calladas.

¿Por qué dejó de hablarse con su hermana Rosario a raíz de la noche en que murieron su hermano y su madre y desapareció Inmaculada, la madre de Madelaine? ¿Por qué parece despreciar tanto a la que fue su cuñada? ¿Por qué se ha empeñado en borrar todas las huellas de Olivia de la casa y de su vida? A medida que Madelaine vaya sabiendo cosas, la presencia intangible de Olivia en la casa se va haciendo más patente. Hasta ella misma se ve comportándose de modo extraño, como si la sangre familiar hubiese optado por hacerse presente en su interior bullendo para salir a la superficie.

Incluso la aparición de Álvaro, antiguo novio de Madelaine e hijo de un viejo amigo de la familia, está orquestada por Clara para que engarce como una pieza más en la supuesta nueva vida de su sobrina. Pero quizá no ha contado con que ella pueda sentirse más atraída por José Luis y su serena apariencia, a pesar de que Álvaro saca su lado más pasional y ardiente.

Una antigua sirvienta, un collar olvidado en un cajón, la carta que Madelaine encuentra dentro de un libro, las extrañas sensaciones que brotan de la casa, la ausencia de cualquier documento que atestigüe la muerte de Inmaculada, la relación de Olivia con sus hijos, el único y juvenil amor de Clara. Todo va configurando una historia y un paisaje que no tienen nada que ver con las certezas que Madelaine ha dado por sentadas toda su vida. El aire de la hacienda de los Martínez Durango está lleno de susurros que sólo esperan a ser escuchados.


LAS HERENCIAS INTANGIBLES

Se que os sonará raro, pero desde siempre he tenido una especial sensibilidad para notar cuando en algún sitio han pasado cosas malas o se ha sufrido. No estoy hablando de fantasmas ni de visiones truculentas, nada más lejos. Es sólo que hay lugares que parecen impregnados de tristeza o de lágrimas. Quizá por eso me ha resultado tan sencillo “sentir” la casa de los Martínez Durago y entender cómo un lugar puede marcar, con toda su carga de recuerdos y de experiencias, a las personas que lo habitan o llegan a él por el motivo que sea.
Son varias las ocasiones en que los personajes ajenos a la familia, pero que han estado en la casa, manifiestan que ésta “tiene algo raro”. Además lo vivido por los anteriores miembros de su familia, especialmente por las mujeres, parece estar escondido dentro de Madelaine, esperando para salir a la luz en cuanto volviese a sus orígenes. La historia de Olivia, tan extravagante y fuera de lo normal para su época, apasionante y dura, plena a veces y dolorosa otras, es la que está grabada a fuego en la memoria de sus genes. También las tragedias vividas y todo lo que llevó a ellas rondan entre los muros de la hacienda, pero selladas por el silencio de Clara y Rosario.
Todos, en cierto modo, llevamos con nosotros no sólo el color de ojos de una abuela, una marca de nacimiento que ya tuvo nuestro padre, la forma de reír de mamá. También llevamos mucho del carácter que les adorna o incluso el que hacía a un bisabuelo tan especial. Cuántos de nosotros hemos oído que en casa nos dijeran, por ejemplo, “eres igual que tu tía” aunque ni siquiera la hubiésemos conocido. O, al mirarnos al espejo, de repente, reconocemos gestos de una hermana. Mucho de eso hay en “Violetas para Olivia”.
No es sólo una novela apasionante, llena de intriga y misterios que esperan ser resueltos. Es la historia de las mujeres de una familia unidas por lazos que van más allá del propio parentesco. Madelaine, aunque reniegue de ella, se irá dando cuenta de que su condición de heredera universal de los Martínez Durango le otorga más cosas que lo puramente material. También es una historia de amores prohibidos, causantes de desgracias y de llagas en el alma, y de amores tristes que cambiaron vidas.

Pero la columna básica de todo se vertebra desde Olivia a Madelaine, desde esas violetas arrancadas de las macetas de la terraza que fueron su primer nexo de unión tras la muerte de la primera, porque del anterior ni siquiera Madelaine es consciente. Mucho de Olivia vive y vivirá en Madelaine. Y la casa estará ahí para recordárselo.


GRACIAS, JULIA

Quiero, de corazón, agradecer a Julia Montejo que me enviase su libro dedicado, porque me ha ofrecido una lectura mágica que me ha envuelto en un abrazo de realidades paralelas, capaces de sacarme de la rutina y de la cuenta de las horas.
Tenéis que conocer a Madelaine y a toda la familia Martínez Durango y pasear por los pasillos y cuartos de su casa en San Gabriel. Estoy segura de que se os quedarán en la memoria y que os maravillarán tanto como a mí.


                              



32 comentarios:

  1. Cinco flores como puntaje! Sin dudas la autora estará más que satisfecha con tu reseña que ha sido muy buena y tentadora.
    Besos.

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  2. Una reseña que hace justicia a la novela. A mí también me gustó mucho y me alegra ver que más gente ha disfrutado de este buen libro.

    Un besito.

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  3. Cómo no me la voy a apuntar con esta reseña. Si es que Yolanda sabe meter una novela por los ojos mejor que nadie. Me la llevo a la libreta de pendientes, subrayada con fosforito :)

    Un beso shakiano!!

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  4. Te iba a decir que justo ayer leí la reseña de nuestra Moreno en Ciao!, jajaja.

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  5. Apuntada, me ha encantado la reseña, últimamente me tira mucho el género sentimental... estaré sensiblona....jajaja.
    Besitos.

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  6. Menuda reseñadora tienes enn "plantilla"

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  7. La tengo desde hace mucho en mi lista, pero después de esta reseña voy a tener que adelantarla. Un beso.

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  8. Las fotos con que adornas la reseña hacen que luzca muchísimo más. Es un libro de los que consiguen que te evadas del mundo, de los que puedes ver y oler. Y los personajes tienen tanta fuerza... Pero no tenías que haber quitado mi agradecimiento hacia tí, bonita mía, porque de una forma o de otra pusiste el libro en mis manos. Un beso fuerte, fuerte.

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  9. Completamente de acuerdo. Es un libro diez.
    Besindios.

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  10. A mi también me gustó mucho. Me ha gustado recordarla con tu reseña tan completa.
    Besicos.

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  11. Pues la tendré que leer si o si...menuda reseña jeje
    Un beso!

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  12. Me he quedado sin aliento con tan solo leer esta reseña, ¡imagina el libro! Después de leerte, querida Kayena, orfebre constructora de tan cautivadora reseña, me puede la curiosidad de entrar en la mansión de los Martínez Durango. Tengo que conocer a esta autora. Un beso!!

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  13. vaya!!! Pues le tenía el ojo echado, así que ya ni te cuento, me lo llevo apuntadito. Un besote!!

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  14. Una reseña tremenda.
    He visto muy buenas opiniones sobre este libro, pese a que no es mi género favorito.
    Habrá que probar
    Besos

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  15. Ya la tenía entre mis pendientes, pero ahora con esta reseña sube puestos en la lista y de forma espectacular. Con qué ganas me has dejado!
    Besotes!!!

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  16. Qué buena reseña!!!
    Tengo muchas ganas de leer este libro =)

    Besotes

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  17. Después de leer esta reseña de nuestra querida Yoli en Ciao me descargué el libro y estoy pendiente de que le llegue su turno, que le tengo muchas ganas!!! :)

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  18. A mi también me gustó muchísimo esta novela. Absolutamente recomendable =)

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  19. Yo querría leerlo, pero en las librerías de segunda mano no encuentro un ejemplar que valga un precio asequible.

    Besos.

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  20. Me has recordado que tenía muchísimas ganas de leer este libro, desde que vi la reseña de laky hace casi un año.
    Veo que te ha impresionado en tan sólo 3 días.
    Besos

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  21. Tiene muy buena pinta y se nota que la has disfrutado.
    Besos!

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  22. Me gusta haber leído la reseña, porque el título no me llamaba la atención, pero por lo que cuentas seguro que me encanta, este tipo de historias me enganchan.

    Un beso

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  23. La reseña me ha parecido magnífica, ya tenía este libro en mi lista pero después de esto voy a tener que rescatarlo. Besos

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  24. Sólo puedo decir: QUIERO LEER ESTE LIBRO. Gracias. 1beso!

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  25. Habia visto varias veces este libro pero no habia leido ninguna reseña suya pero al leer tu opinion es para apuntarlo ya y para darle la enhorabuena a su autora. Besos.

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  26. Hola Yolanda, vaya reseña tan bonita que has publicado, se ve que el libro te ha gustado de verdad y lo transmites.
    Yo lo leí hace ya varios meses y coincido totamente con tu opinión.
    Besos.

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  27. Tu reseña la pone muy bien pero hay algo que nos echa para atrás, no sé qué...

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  28. Tengo muchas ganas de leer esta novela. Todas las reseñas que he leído sobre ella son muy positivas.
    Besos!

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  29. Lo leí este verano y me encantó, me gustó muchísimo! Había visto un par de reseñas buenas de él y cuando lo vi en una librería no lo dudé. Creo que es una de las mejores lecturas que he tenido últimamente. Me alegro de que a ti también te haya gustado, comparto mucho de tu opinión. Así es que éste no me lo apunto, que ya lo tengo, jaja.
    Un beso!!

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  30. Nadie como tu Moreno de mis entretelas para sacar de una novela todo lo bueno, o en su caso lo malo. Esta que te ocupa hoy y de la que has hecho un reseñon como la copa un pino, la tengo en el e reader, y espero dar cuenta de ella pronto, muy pronto, y si se me olvida volveré a leer tu reseña para recordarmelo. besos wapa

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