viernes, 19 de diciembre de 2014

LA MARCA DE LA LUNA, de Amelia Noguera



DATOS TÉCNICOS:

Título: LA MARCA DE LA LUNA
Autora: Amelia Noguera
Editorial: Roca Editorial
ISBN: 978-84-9918-761-7
Páginas: 502
Presentación: Rústica con solapas






Muchas veces me habréis escuchado decir (o me habréis leído, para ser más concretos) que yo soy mucho más de canciones que de cantantes. Y en el caso de la lectura, soy más de libros que de autores. Por eso lo que me pasa con Amelia Noguera es raro porque consigue que me guste prácticamente todo lo que escribe, aunque he de confesar que “Oscuridad”, publicada en Amazon, fui incapaz de seguirla y mucho menos de acabarla. Ahí la tengo, durmiendo en mi Kindle, a la espera de una nueva oportunidad aunque sé que su temática, una distopía oscura y subyugante, no es mi favorita ni de lejos.

El primer libro de Amelia que leí fue Escrita en tu nombre y, como ya os conté en su momento, me enamoré. Del libro, del argumento, de los personajes, de sus protagonistas, de Omid. No conozco a nadie todavía que haya leído la novela y no le haya pasado lo mismo. Después me llegó La pintora de estrellas de mano de la propia Amelia, en versión autoeditada. Todos los que llevamos años siguiéndola sabíamos que tendría su oportunidad en una editorial fuerte, que sus historias llegarían a los estantes de las mejores librerías. Y por fin lo ha conseguido con Roca Editorial y con la novela que hoy os traigo: La marca de la luna.

Sí, es verdad que Amelia ya es amiga mía. Sí, es cierto que me encantan sus historias y cómo escribe. Y sí, a pesar de ello me considero capaz de hacer una reseña objetiva aunque haya aspectos en ella en los que me deje llevar por esa pasión que compartimos por escribir y por crear otros mundos, por dar vida sobre el papel a quienes son sólo al principio meras ensoñaciones. La marca de la luna es una historia compleja, llena de matices, en la que su protagonista nace siendo alguien con un don especial y pasa a ser ella misma sin serlo, con otra vida y otra realidad. Lo sé, es una afirmación complicada de entender, pero a medida que os cuente cosas lo comprenderéis mejor.



LA AUTORA: AMELIA NOGUERA
Los poquitos datos que os dejo, para no resultar tediosa, son los que ya os expuse en la opinión anterior que escribí de La pintora de estrellas. Amelia, en su blog, se describe así:

“Inquieta, perfeccionista, sincera, crítica, tímida, soñadora, pertinaz. Mis novelas son yo misma y no pienso abandonarlas, a pesar del mercado, a pesar de las crisis. Hay que seguir creyendo en lo que te hace ser mejor, hasta el final. A pesar de. Y para todo lo demás, escribo, escribo y escribo. Y leo, leo y leo. Mi currículum literario: Estudio el Grado de Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid (Historia de la Literatura, Teoría Literaria, Lingüística, Lengua Española, Técnicas de Expresión Oral y Escrita, etc.) y asisto de vez en cuando a talleres de escritura, el último, el Taller de Escritura Narrativa organizado por El Círculo de Bellas Artes de Madrid, impartido por el profesor D. David Conte Imbert. También he ganado algún premio de relato breve, pero, sobre todo, escribo sin parar. En breve terminaré mi tercera novela y tengo ya el esqueleto de la cuarta. Y si algo tengo claro es que no dejaré de escribir jamás de los jamases.”

En su día estudió Ingeniería Informática y trabajó como programadora y analista, pero lo dejó para dedicarse a su pasión: la escritura. Y he de confesaros que la envidio profundamente y la admiro del mismo modo por ello. Por ser valiente. Por intentarlo y conseguirlo.



EL COMIENZO FUE EN LA INDIA…
Lila nace en la India y en el momento de ver su primera luz, su madre muere. Su destino parecía marcado: morir también por no ser un varón. Pero su abuela materna consigue quedarse con ella para criarla y verla crecer, algo que enfurece a su otra abuela que pronuncia una terrible maldición: Lila nunca podrá amar a nadie y cualquier hombre al que ame, morirá. Lila crece al amparo y amor de Asha, su abuela, una mujer especial con un don aun más especial: es una bruja. Igual que lo es Lila, tal y como pone de manifiesto la marca en forma de media luna plateada de su vientre.

Lila crece feliz a pesar del triste destino de las niñas en la India. Pero también pasará por momentos muy duros, como la muerte de su hermana mayor tras una boda pactada. Es la época en que aun los ingleses permanecen en el país y gracias a ello Lila conoce a Noa y a su familia. Noa es hija de Fernando y Katherina y tiene un hermano, Gabriel, y están en la India por los negocios de Fernando. Las dos niñas fortalecen una gran amistad y también Katherina coge un gran cariño a la pequeña Lila. Pero el destino es caprichoso y un suceso inesperado y desgarrador cambiará por completo la vida de Lila y de la familia a la que tanto aprecia y la cambiará con un giro copernicano. Lila abandonará la India para ir a vivir a Praga. Otra familia, otro país, otro clima, otras costumbres. Y las habilidades de Lila como bruja serán muchas veces determinantes en los sucesos que le irán saliendo al paso.

El nazismo, la Guerra Civil española, la Segunda Guerra Mundial, la persecución de los judíos… todo ello empieza a formar parte del paisaje vital de Lila y su nueva familia. Incluso los movimientos diplomáticos de la embajada española en Praga intentando conseguir apoyos para el gobierno republicano tras el levantamiento militar del 18 de julio. Escenarios y sucesos que irán marcando las vidas de los protagonistas a fuego.




LILA Y NOA
Hasta hace unos días no tuve claro cómo iba a encarar esta reseña. Es complicado, muy complicado, hacerlo de la novela de una amiga, mucho más difícil que hacerlo de un libro con el que no te une ningún sentimiento previo. Tenía claro que me iba a gustar pero siempre procuro mantener la mente abierta, quizá por llevar leyendo desde una edad absurdamente temprana. Y una noche de cierto insomnio una idea se abrió paso. Las protagonistas de las novelas de Amelia siempre son mujeres con más de una mujer dentro. Lila es una superviviente, una bruja buena, una niña y luego una mujer capaz de cualquier cosa por los que ama. Pero también es Noa, la hija amada, el recuerdo, el regreso a casa. Igual que en Escrita en tu nombre Malena escondía a Magda y a Magdalena dentro, tratando de dominarlas y de evitar que le boicotearan la vida. Igual que Elisa, de La pintora de estrellas, guarda dentro a la heroína en tiempos oscuros, capaz de una tarea que pocos se atrevieron a realizar. Lila lleva siempre consigo a Noa. Son dos y son una.

El inicio de la novela en la India es absolutamente luminoso. Podemos casi ver los colores, oler lo que Lila huele, sentir el calor y el polvo al respirar. Ese caos de un país único que esconde tantas cosas que nos resultan incomprensibles. Amelia nos contó en la presentación que basó su historia en una noticia que leyó acerca de la muerte de una niña de ocho años en la India, desangrada tras su noche de bodas. El impacto de tal atrocidad le hizo crear a Lila, su entorno, su vida. Pero Lila escapará de la posibilidad de un matrimonio concertado gracias a un giro del destino tan doloroso como providencial para ella. He de decir que esta primera parte es la que más me ha gustado por todo lo que cuenta y por cómo lo cuenta.

Recuerdo que el día de la presentación en Madrid se habló de lo que podía significar que en el resumen de la novela apareciese el término realismo mágico. La marca de la luna no entra en ese género ni creo que siquiera se acerque. Con ello no estoy diciendo nada negativo y lo voy a explicar. Lila es una bruja, cierto. Y, a veces, hace uso de la magia sobre todo a través de plantas o fórmulas magistrales que su abuela le ha enseñado a hacer. También es capaz de tener visiones de futuro o de ver a los espíritus de su madre y su abuela. Pero esa magia es algo innato en Lila, no es el hilo de la historia ni la envuelve por completo, como sucede con el realismo mágico. Se cuentan las cosas que Lila hace o ve, pero sin rodear con esa pátina de real irrealidad cada línea.

La estancia de Lila y su nueva familia en Praga, en principio amable y llena de cariño, se irá oscureciendo por la llegada de los grandes conflictos bélicos que empiezan a asolar Europa. '''Fernando, el padre de familia, es gran amigo de Jiménez de Asua, embajador de España allí. Asua, republicano comprometido, se ve en duras tesituras por intentar conseguir apoyo, armas y dinero para el gobierno español acorralado tras el golpe militar'''. Se nos contarán con detalle sus movimientos y sus angustias, el modo en que va perdiendo la influencia. También la familia de Lila verá comprometida su seguridad: Fernando es judío aunque no practicante y los nuevos vientos crueles que soplan en Europa le ponen en el punto de mira.
La novela está escrita en primera persona, siempre desde la perspectiva de Lila. Incluso en momentos en los que Lila no está presente. Ella es, desde ese punto de vista, la narradora omnisciente de toda la trama. La conoce, la cuenta, la desarrolla. Desde mi punto de vista no resulta extraño visto cómo está contado porque a veces pareces estar leyendo dos voces narradoras distintas: la que Lila vive y la que Lila sabe. El lenguaje, como suele ser norma de la casa, está cuidado al detalle. El estilo de Amelia es adictivo, de los que te crean una burbuja para perderte en lo que estás leyendo. La documentación y la ambientación, fantásticas. Hasta la ciudad de Praga en esa época se nos dibuja con detalle hasta en los rincones de las calles, en los cafés, en los parques. Ese es el gran mérito de Amelia, el cuidado y el amor que pone en lo que escribe y que trasciende del papel para llegarnos con fuerza.

Os decía que es muy complicado reseñar el libro de una amiga porque todo lo que te sale es bueno. Y es verdad, la novela es muy buena. Una gran lectura de la que disfrutar. Pero creo que también es bueno exponer algunos pequeños detallitos que, desde mi humilde opinión, quedan un poco menos atados. Por ejemplo, lo poco que sabemos de la historia de Fernando y Katherina antes de conocer a Lila. Incluso después. Son importantes en todo lo que sucede pero quedan un poquitín desdibujados y creo que dan para mucho más porque caen maravillosamente bien. También y, por favor, que nadie lo tome como un ataque de envidia galopante por mi parte (que también, para qué negarlo): me parece un poquito exagerado el poder de seducción de Lila. Hombre que pone los ojos sobre ella cae rendido a sus pies. O, al menos, se queda impactado. Vale, sí, es envidia pura y dura. Pero a lo que me refiero es a que no era necesario porque a veces parece que nadie es más digna que ella de ser amada. Como tampoco me lo parece cierta escena con el pintor que está haciendo los retratos de la familia de Fernando y Katherina en la que Lila es elemento detonador. Supongo que Amelia lo usa para mostrar hasta dónde llega ese poder, pero no me convence por lo que os decía, para mí era innecesario.

A nivel personal tengo un serio problema con la historia del siglo XX y es que me parece aburrida hasta la saciedad. Guerra tras guerra, como una sucesión de barros que lo tiñen todo de gris. Me apasiona la historia, pero de 1880 hasta ahora me agota. La conozco, la entiendo y hasta la explico poniéndole gracia, pero no puedo con ella. Quizá por eso los sucesos de Praga, las explicaciones políticas, todo lo que Amelia cuenta de la “guerra sucia” hecha entre embajadas y gobiernos no me engancha tanto como la primera parte. Pero no lo hace porque a mí no me gusta, imagino que a la mayoría de vosotros os apasionará. Me gusta la historia que subyace, la de los protagonistas, pero no el envoltorio de la época.

Estos pequeños detalles no empañan en absoluto lo mucho que me ha gustado “La marca de la luna”. Es una gran novela, muy trabajada, maravillosamente documentada y ambientada, con unos protagonistas creíbles, sólidos, con muchos matices. He amado a muchos y odiado a algunos. He sufrido y he reído. Me he emocionado. Y, sobre todo, el texto me ha llevado lejos de mi mundo de pies en el suelo que es lo que más valoro en una lectura. Ahora que llega la época de regalar y regalarse, dadle una oportunidad a Lila de enseñaros lo que puede hacer la magia de una estupenda novela.





lunes, 8 de diciembre de 2014

MANOS SUCIAS, de Carlos Quílez



DATOS PRÁCTICOS:

Título: MANOS SUCIAS
Autor: Carlos Quílez
Editorial: Alrevés
ISBN: 978-84-15900-82-5                 
Páginas: 256
Presentación: Rústica con solapas





Hace unos días llegó a mis manos esta novela, casi como venida del cielo porque me apetecía sumergirme en una historia de este tipo después de varias lecturas más amables: por un lado, la novela negra es un género que siempre me apasiona; por otro, dada su corta extensión –doscientas cincuenta y seis páginas que se leen en una sentada- y la ligereza de su narración debido al continuo ir y venir de situaciones que no dan tregua, consiguieron que pasase una tarde-noche memorable.

Y del mismo modo que deseaba abstraerme con una novela negra (aunque tenga tantas por leer y muchas más por reseñar), hacía casi unos dos años que me apetecía muchísimo conocer a Carlos Quílez, ya que había leído varias reseñas, a cual más positiva, de su anterior novela Cerdos y gallinas. Así que blanco y en tetrabrick, la experiencia me ha encantado y ahora os cuento lo que me ha parecido la novela, aunque empezaré ofreciendo algunos rasgos del autor:



EL AUTOR:

Carlos Quílez Lázaro (Barcelona 1966), licenciado en Periodismo por la Universidad de Barcelona y máster en Periodismo Judicial por la Universidad Autónoma de Madrid. Durante cinco años (desde 2009 a 2014) fue director de Análisis de la oficina Antifraude y Contra la Corrupción de Catalunya y, en la actualidad es director de investigación del diario Economía Digital.

Es autor de las siguientes novelas y relatos de no ficción: 

- Atracadores, 
- Asalto a la Virreina (junto a Andreu Martín), 
- Psicópata,
- Piel de policía (también junto a Andreu Martín), 
- Mala vida (ganador del premio Rodolfo Walsh de la Semana Negra de Gijón, 2009), 
- La soledad de Patricia (premio Crims de Tinta, 2009) y 
- Cerdos y gallinas (2012).



ARGUMENTO:

Sede de la Fiscalía Anticorrupción
Calle Manuel Silvela
La historia se remonta a mediados del mes de mayo de 2013 cuando el inspector Andreu García del grupo de Delitos Económicos de los Mossos d’Escuadra se reúne con Santos Javier Ridruejo, teniente fiscal de la Fiscalía Especial contra la Delincuencia Económica y Corrupción en el despacho de este último, situado en la calle Manuel Silvela de Madrid. El inspector de los Mossos le entrega la denuncia formulada por Laura Pérez Romero un mes antes contra Josep Antoni Fargas, alcalde de Vilavella. Laura Pérez es la secretaria del ayuntamiento y también amante del denunciado. Tanto el inspector de los Mossos como el teniente fiscal convienen en que la denuncia es producto del despecho ya que la secretaria acababa de ser abandonada por su jefe, pero los hechos que se constataban en ella resultaron ser ciertos tras las pesquisas policiales: resulta que el alcalde tenía la “buena costumbre” de, dos veces por semana y durante dos años, aprovechando unas reuniones de trabajo en Barcelona, se daba un homenaje en forma de mariscada a cargo de la caja habilitada para los gastos urgentes de los ediles y que éstos tenían (y tienen) obligación de justificar. Cada comida implicaba 500 euros, ya que una vez pagada la cuenta, el hombre no devolvía ni justificaba nada.

Obviamente, para alguien como Ridruejo acostumbrado a bregar con delitos económicos en los que la ingeniería financiera está a la orden del día y la corrupción a niveles de escándalo, el caso del alcalde de Vilavella podría considerarse como peccata minuta, pues simplemente se trataba de un acto de malversación de fondos públicos, pero Andreu, tirando del hilo una vez iniciada la investigación al sujeto, se encontró con que Fargas contaba con un patrimonio inmobiliario (un apartamento en Tarragona y un dúplex de lujo en Urús, un pueblo de la Cerdanya) a su nombre por el que no había pagado un euro. Lógicamente, se trataba de regalos recibidos por parte de una constructora –Excellents Corp- que estaba siendo investigada por la Fiscalía Especial contra la Delincuencia Económica y Corrupción en ese momento por donaciones al partido en el Gobierno. A su vez, el señor Fargas era vecino en Urús del tesorero del partido en el Gobierno, Luis Cérdenas, que también había sido obsequiado de la misma manera por la misma sociedad.

Estos regalos no eran más que la contraprestación por facilitar la operación de compra de unos terrenos en Vilavella, realizada de manera poco ortodoxa y los pagos para su adquisición los había realizado Yanko Oil, una petrolera domiciliada en San Petersburgo y vinculada a la mafia rusa dirigida por Alexander Nikolaevich, un personaje al que además de en España, ya investigaban las policías francesas y alemana por blanqueo de capitales.

Por otro lado, en la costa barcelonesa se están perpetrando una serie de atracos a viviendas de lujo por profesionales (kosovares, según las víctimas), propinando palizas a sus dueños y desvalijando las viviendas en un margen de tiempo relativamente corto. Uno de los damnificados es un diputado del partido en el gobierno. Pero una vez investigados los sucesos, la historia es bien distinta.

Esta será la punta del iceberg que sacará a relucir una trama de corrupción espectacular, en la que una serie de empresas capitaneadas por la mafia rusa harán todo tipo de negocios en nuestro país con el beneplácito de una serie de políticos que desde sus sillones en distintas administraciones y pertenecientes todos ellos al partido que nos gobierna les prestan su apoyo a la hora de extender no sólo su imperio, sino su negocio delictivo.

Además de Andreu García, conoceremos al comisario Pardina del CNP y al sargento Vílchez de la Guardia Civil, que organizarán la mayor y más peligrosa redada contra la corrupción en la historia de España, aún a riesgo de exponer sus vidas y todo ello con la colaboración de Patricia Bucana, una veterana periodista experimentada en estas lides que participará en cierta medida y nos lo irá contando.



IMPRESIONES:

Más de una vez me he preguntado por qué no se explotaba más la actual situación política española en cuanto a temas relacionados con la corrupción en literatura, en particular con la novela negra, dado que el caldo de cultivo que se está generando tras la judicalización de ciertos casos (Gürtel, ERE’s, Blesa, Pujol, Nóos, etc. etc.) que gravitan todos en torno a la corrupción política, con más de quinientos imputados de los cuales más de una veintena de corruptos esperan su turno, convenientemente encarcelados preventivamente, una vez que se termine la Instrucción. Nuestra situación política daría para unas cuantas historias ¿verdad?. Todo esto me ha venido a la cabeza, en algunas ocasiones, pensando en sumarios del estilo de los que he mencionado, que nada tiene que ver con que haya escritores de la talla de Juan Madrid o Lorenzo Silva que borden esta temática como los mejores del género a nivel mundial, pero no ha sido hasta que por fin he conocido la prosa de Carlos Quílez y he podido disfrutar con la tercera entrega de la que parece ser una serie en toda regla protagonizada por una periodista de raza, Patricia Bucana, que tiene en su buen amigo, Andreu García, su particular filón. Eso sí, para quienes teman reengancharse a una serie novelada, creyendo que se pueden haber perdido algo sustancial y que no la van a poder seguir en condiciones, os diré que esta es mi primera novela con este autor, por lo que me he perdido las dos novelas anteriores sin tener conocimiento previo de esta situación y para nada he notado que me faltase información al respecto. Ha sido al terminar, cuando he querido indagar sobre la biografía de Carlos Quílez para hacer esta reseña, cuando me he enterado. Eso sí, se me han acentuado las ganas de leer las anteriores por lo mucho que he disfrutado con ésta, no sólo por la historia, sino por el modo de plantearla y narrarla.

Y, efectivamente, en Manos sucias la situación política y social trufada de malhechores de cuello blanco que nos azota un día sí y otro también, se revela en todo su esplendor y desde distintas perspectivas. Es más, siendo una de las protagonistas una periodista dedicada exclusivamente a la tarea de narrar a los lectores de su periódico este tipo de circunstancias, el autor consigue hacernos partícipes de la realidad más evidente al hacernos sentir que esos titulares que Patricia Bucana y su ayudante Elsa Ejea son los mismos que acostumbramos a leer en la prensa diaria, sea cual sea el diario que escojamos.

Para ello, Carlos Quílez divide la novela en dos partes diferenciadas claramente incluso por la manera en que son narradas: en la primera, la más descriptiva de las dos, se nos ofrecen los hechos una vez producidos los desencadenantes que dieron lugar a determinadas pesquisas policiales; es decir, la denuncia formulada por la secretaria del alcalde de Vilavella y los atracos que se sucedieron en la costa barcelonesa. De la denuncia, los Mossos consiguieron conectar los tejemanejes de Cérdenas (tesorero del partido en el gobierno) con una serie de empresas vinculadas a la mafia rusa y los atracos conducirán a la Guardia Civil, una vez detenido el cabecilla del grupo, a una trama criminal capaz de alterar los cimientos de todas las instituciones en proceso de putrefacción. En la segunda parte hay momentos en que los datos parece que vayan a desbordarnos porque la intriga crece a un ritmo endiablado. Una vez que somos cómplices de la investigación llevada a cabo por el equipo policíal creado al efecto, no vemos el momento en que todo aquello reviente de una vez para desenmascarar la trama corrupta y cogerlos con las manos en la masa.


Los personajes:

No voy a negar que la trama de Manos sucias es algo compleja, pero no hay nada de artificioso en ella, sino por la cantidad de personajes que intervienen en la misma. A la extensa nómina de delincuentes que aparecen, representantes de todos los estratos sociales, hay que añadir una larga lista de representantes de la Ley:
Santos Javier Ridruejo, teniente fiscal de la Fiscalía Especial contra la Delincuencia Económica y contra la Corrupción.

Andreu García Muñoz, inspector, segundo jefe del grupo de Delitos Económicos y contra la Corrupción de la División de Investigación Criminal de los Mossos d’Esquadra. Es el mejor amigo de Patricia Bucana, a la que nutre de noticias para que sean publicadas cuando mejor convengan.

Comisario Pardina: Comisario jefe de Blanqueo de Capitales de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, adscrita a la Comisaría General del Cuerpo Nacional de Policía.

Luis Vílchez: Un gallego experimentado tras sobrevivir a tres gobiernos distintos como Jefe del grupo EDOA (Equipo contra la Delincuencia Organizada y Antidrogas de la Guardia Civil adscrito a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la comandancia). Jaime Beltrán, mano derecha de Vílchez y Francisco Gavela, cabo primero, secretario de las diligencias.

Enric Vilagut: inspector de los Mossos, responsable del enlace de Interpol en Madrid.


Aparte de ellos, nos encontraríamos a las periodistas:

Patricia Bucana, tiene treinta y ocho años, es redactora Jefa del área policial y judicial del periódico Informaciones. Tiene a su cargo una exbecaria que ahora ejerce como redactora y es tan eficaz y atrevida como ella, Elsa Ejea, pero a su vez en íntima amiga del inspector Andreu García de los Mossos d’Esquadra y a menudo, cuando sus obligaciones se lo permiten para bien o para mal, acostumbran a cenar o simplemente tomar un cerveza y ponerse “al día”

Y, por supuesto, a Luis Cérdenas, Tesorero del partido en el Gobierno. Lleva la contabilidad B de su partido, con vistas al pago de sobresueldos que distribuía en forma de sobres, una vez recibidas las comisiones de las constructoras que recibían fondos públicos.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de esta novela es lo bien documentada que está y la manera tan admirable con la que Carlos Quílez nos la transmite y dosifica, hasta el punto de que no sabes hasta qué punto lo que se nos cuenta es realidad o ficción, porque la veracidad de las situaciones se palpa en todo momento. Para ello se vale de un estilo directo y coloquial que sólo cambia de registro cuando las cosas se tornan más serias y entra en escena la crónica negra que desde el diario Informaciones nos va llegando con cuentagotas. También quiero destacar el buen uso y la fluidez del lenguaje utilizado en la novela. Es destacable la maestría del autor a la hora de utilizar las expresiones particulares tanto del mundillo policial como de la jerga de los delincuentes, todo ello explicado a pie de página.

El final es delirante en el buen sentido de la palabra, sobre todo porque no te lo esperas y mucho menos a la velocidad a la que lo hace; de hecho, cuando ves que la trama se resuelve, que los corruptos duermen en villa candado porque la justicia ha ejercido como tal, excepto con una salvedad que incluso consigue darle a la historia una pátina de verosímilitud porque es imposible que todo salga perfecto, resulta que Quílez se saca de la manga un nuevo giro a modo de doble salto mortal con tirabuzón y doble pirueta y remata la faena de una manera que te deja para el arrastre. Y cuando asimilas toda esa marabunta de acontecimientos que te dejan sin aliento y con el alma en vilo, creyendo que lo que viene a continuación es un epílogo que te va a hacer reconciliarte con la humanidad, me encuentro con la más bella dedicatoria o agradecimiento que he leído hasta la fecha. Y son muchas.



CONCLUSIONES:


A estas alturas, creo que está claro que recomiendo esta novela no sólo a los amantes del género negro, sino a cualquier lector ávido de historias que retraten la realidad del momento. También podría significar todo un hallazgo para los amantes del periodismo a la antigua usanza que reclaman grandes dosis de honestidad en los argumentos y que disfrutan con este tipo de literatura, porque en Manos sucias encontrarás todo y eso y mucho más porque es un libro apasionante donde los sentimientos o la crueldad, la honradez o la vileza del ser humano son palpables en cada una de sus páginas. Lástima que en ella no se pueda aplicar aquello de “Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia” porque nada más alejado de la verdad.






sábado, 22 de noviembre de 2014

EL BLOGUERO INVISIBLE 2014



Parece que fue ayer –y más dada mi larga ausencia de la blogosfera durante unos meses- cuando os venía a proponer esta iniciativa que, con vuestra aportación, se ha convertido en todo un clásico. Pero no podía resistirme a pasar, a partir de ahora, los buenos momentos que como consecuencia de ella se derivan.

Por eso, en esta tarde casi otoñal, que en nada recuerda a la Navidad si no fuera porque el marketing es lo que es y los centros comerciales y supermercados empiezan a mudar su apariencia hacia otra más festiva, quiero invitaros a participar, de la misma manera que lo hice en otros tiempos.

Ya tod@s conocemos el sistema, aún así os lo recuerdo a quienes ya participasteis y de paso, para que se enteren quienes quieran concurrir por primera vez.


Empecemos por las Normas, que son bastante sencillas:

1.- En principio, tendrá carácter nacional (España). En caso de que hubiese más de cuatro personas de otras nacionalidades, residentes en sus países de origen interesadas, también podrían participar.

2.- Se trataría de enviar un libro a uno de l@s bloguer@s que se hayan apuntado a la iniciativa. El envío se realizaría el miércoles 31 de diciembre (si queréis anticiparos y enviarlo el día anterior, lo dejo a vuestra elección), por correo ordinario, pues la idea es que lleguen a los respectivos domicilios coincidiendo con el día de Reyes.

3.- Para ello, en el momento de apuntaros mediante un comentario en esta entrada, tenéis que enviarme un correo electrónico (kayenita@gmail.com), poniendo en el “asunto”, “Bloguero Invisible” e indicándome el nick con el que participáis y vuestra dirección postal. (Ni qué decir tiene que esos datos, una vez concluido el juego, serán destruídos).

4.- Una vez dejado el comentario, tenéis que escribir una "entrada" en vuestro blog, en la que además de divulgar la iniciativa de la manera que os parezca oportuna, tendréis que adjuntar la sinopsis del libro que vais a regalar. Así, el Día de Reyes, resultará de lo más divertido comprobar y dar visibilidad entre los post de los intervinientes quien ha sido nuestro particular "bloguero invisible".

5.- El libro podrá ser nuevo o usado, pero en buenas condiciones. En caso de que tengáis algún libro de los que se van a regalar y por lo tanto no os interese, una vez publicadas todas las entradas (aunque en ésta iré incluyendo cada libro), me podéis enviar un nuevo correo para indicarme que lo tenga en cuenta a la hora de hacer los emparejamientos.

6.- Yo también participaré, regalando la novela publicada por la Editorial Alrevés MДИOS SUCIДS , de Carlos Quílez, que estoy leyendo ahora mismo y del que próximamente escribiré una reseña para volver a coger la rutina bloguera.

7.- Los emparejamientos se harán por Ramdom.org. El día 27 de diciembre, a última hora de la tarde, por correo electrónico, os informaré de la persona a la que tenéis que enviar vuestro regalo. A medida que os vayáis apuntando, iré actualizando la lista de participantes.

Os dejo la sinopsis del libro que enviaré:

Que en este país no es oro todo lo que reluce ya lo sabemos, y que una parte nada despreciable de la casta política vive del cuento, también. Es más, empezamos a conocer la punta del iceberg, pero ignoramos cómo son las entrañas de un Estado que se pudre día a día, expoliado por intereses bastardos, y a menudo coincidentes, de importantes estructuras financieras, partidos políticos y poderes públicos. 

Estas MДИOS SUCIДS son las de la impunidad de empresarios y gobernantes vendidos al poder, al sexo y al dinero. Que sean víctimas de sus propias orgías por delincuentes de poca monta o se asocien con la mafia rusa, qué más da. Sus negocios son tan espurios como inmensos en un intercambio de favores que van más allá del escándalo.

Andreu García, de los Mossos d’Esquadra; el comisario Pardina, del CNP; el sargento Vílchez, de la Guardia Civil, y la conocida periodista Patricia Bucana organizan la que será la mayor redada anticorrupción de la historia, lo cual implica exponer sus vidas y enfrentarse a todos los poderes fácticos en juego, enredados en una trama que crece a un ritmo furioso gracias al imperativo de toda investigación policial de esta envergadura: hay que apresar a los malos con las manos en la masa.

Al final, y en el caso de Carlos Quílez, uno de los periodistas de investigación criminal más importantes que hay, la cuestión no es otra que esta: ¿y si la novela fuese el único espacio de libertad que queda para poder contar lo que no se puede decir, por increíble que parezca? A lo que el autor responde con mano experta, persuasiva y veterana, apuntalando el armazón de este nuevo género, el de la novela de no ficción, con el fin de disfrazar la realidad —¿o era al revés?— y convertirla en literatura.



PARTICIPANTES:



NOMBRE/NICK
BLOG
LIBRO
Kayena
Negro sobre blanco
Manos sucias, de Carlos Quílez
Lady Aliena
Páginas y secretos
Miau, de Benito Pérez Galdós
Jose Ram ON
La vida vista desde unos ojos marrones
La caza del carnero salvaje, de Haruki Murakami
Susana
Learning True
El séptimo hijo de la séptima puta, de Cristina Rama Hernández
Cay Oncena
Ciao.es
La marca de la luna, de Amelia Noguera
Yolanda
Ciao.es
El mercader, de Cova Valls
Zarzamora
Desde mi ventanilla
Perros de porcelana, de Marin Ledun
Mari Carmen de la Mancha
Adictos a los libros
Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez
Azalea Real
La Página 17
El destino de un guerrero, de Fabio Sorrentino
Lourdes ILGR
El despertar de un libro
Cuatro esquinitas tiene mi cama, de Fernando Méndez
Carmenzity
Mis libros al día
Desde mi celda, Gustavo Adolfo Bécquer
Ángela
Anduriña
13 días, de Valentina Giambanco
Margari
Mis lecturas y más cositas
El último catón, Matilde Asensi
Xula
Caminando entre libros
Muerte de un Papa, de Piers Paul Read
Dolços Malsons
Dolços Malsons
El cuadro oscuro, de Marta Benet Molero
José Hervás
La Casa de San Jamás
Rayuela, de Julio Cortázar
Shorby
Loca por incordiaR
.
Mercedes
Sneak peeks at my library
Entre dos lunas, de Sharon Creech
Pedro
Comentarios, libros...
Querido primer novio, de Zoé Valdés y Historia social del cómic, de Terence Moix
Laura
Brownie y sus cosas
Libros Eris
www.planetaeris.com
Mar de mañana, de Margaret Mazzantini
Ali
El Baúl de Sherezade
El último asesino, de Daniel Eastterman
Quilu
Vamos a leer...
Pilar Muñoz
Blog Literario de Pilar Muñoz
¿A qué llamas tú amor?, de Pilar Muñoz
Carmina
De tinta en vena
Donde la muerte te encuentre, de Fernando Otero
Leira
El rincón de Leira
Al llegar la primavera, de Milly Johnson
Pedro
El búho entre libros
La rubia de ojos negros, de Benjamín Black
Rina
Gatos Lectores
Veronika decide morir, de Paulo Coelho
Mª Inés Caro
Twitter: @mariainescaro
Otra vuelta de tuerca, de Henry James
Tatty
El Universo de los Libros
Cuando cae el crepúsculo, de Emilio Piqueras
Fesaro
Libros en el petate
El país de los espíritus, de Miguel Ruiz Montáñez
Laky
Libros que hay que leer
Sombras de la nada, de Jon Arretxe
Shaka Lectora
Shaka Lectora
Criadas y señoras, de Kathryn Stockett 
Marisa G.
Books & Co.
A las ocho en el Novelty, de Carlos Díaz Domínguez 
Ana
Cuéntame algo... mejor escríbemelo
Los enamoramientos, de Javier Marías
MaraJss
Déjame leer en paz
Faithful Place, de Tana French
Snow White
Escribo cuando llueve
Evangelio del Mal, de Patrick Graham
María López
Salvando las letras
Hombres de lluvia, de Maruja Torres
Ángela León
Polvo de libros
El corazón helado, de Almudena Grandes
Cristina-Roes
MiMar de libros
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Margaramon
Libros, Exposiciones, Excursiones...
El patio inglés, de Gonzalo Garrido
Cartafol
O Meu Cartafol
La esencia sutil (perdedores), de Roberto Algarra
Teresa
Leyendo en el bus
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Albanta
Adivina quien leer
El oro de París, de Antonio Nieto Díaz y El Play Boy, de Lupiánez
Lidia Casado
Juntando más letras
El rojo de las flores, de Anita Amirrezvani




ESCRITORES QUE SE UNEN A LA INICIATIVA DEDICANDO SUS NOVELAS:

- Víctor de Árbol con Un millón de gotas.
- Carlos Díaz Domínguez con A las ocho en el Novelty.
- Javier Pellicer, con Legados.
- Carlos Quílez, con Manos sucias.
- Nacho Ares, con El sueño de los faraones.
- Paloma Sánchez-Garnica, con La sonata del silencio.
- Susana Hernández, con Contra las cuerdas.
- Luz Gabás, con Regreso a tu piel.
- Santi Osakar Hernández, con La estrella de Samarkanda.
- Félix G. Modroño, con Secretos del Arenal.
- Marcos Chicot, con La Hermandad.
- Gonzalo Garrido, con El patio inglés.